El amor de una sonrisa, aún en pandemia.

Allí, en nuestros barrios humildes donde hay cada vez más jóvenes que padecen múltiples vulnerabilidades habitacionales, nutricionales, familiares, explotación, discriminación, con acceso insuficiente no solo a la vestimenta y a la salud, sino también a la estimulación intelectual y emocional, que no les permite surgir como personas íntegras; allí, donde está presente la violencia, el delito y las adicciones, con una necesidad imperativa de salir de esa trampa y emerger hacia una vida digna de superación; allí, y aun en pandemia, sigue vigente un espacio de futuro y contención, que, más allá de enseñar un deporte considerado de élite, se lo utiliza para la formación y la inclusión, y que enfrenta esa realidad de ser pobre.

Cricket sin Fronteras, un programa que genera vínculos, no solo en la periferia argentina, formando niños y jóvenes, con una sonrisa de amor y borrando la mueca de resentimiento hacia los otros, con educación y valores, sin asistencialismo momentáneo y efímero, sino promoviendo la igualdad de oportunidades en esas poblaciones tan vulnerables, y que no se detiene con la  pandemia, con protocolos de cuidado extremados, y burbujas que permiten a esos jóvenes seguir teniendo una salida social y de pertenencia, articulando con clubes y colegios ingleses.

A veces excedidos en cantidad de jóvenes que concurren a buscar su lugar, y que los obliga a reestructurar constantemente.

 Un  programa que surgió por el año 2009 en la populosa Villa 21-24 de Barracas, de la mano de sus creadores Daniel Juárez y Silvina Román, Ecónomos y Auditores de programas sociales para la Iglesia Católica, apoyados por el sacerdote de las villas José “PEPE” Di Paola y el Cardenal Bergoglio, hoy su Santidad Francisco.

Extendido a muchos barrios y escuelas del Estado, con casi 1800 niños y jóvenes participantes,  e incluso, en la Unidad Penal 46 de la Provincia de Buenos Aires, que se precia de tener el primer equipo de cricket de toda América formado solo por internos, que trabajan por su rehabilitación.

Un programa que llevó a un grupo de jóvenes participantes a visitar Roma, al Papa Francisco, y a competir con el  St Peter`s C.C., el equipo de cricket del Vaticano, y que luego lo trajo a la Argentina en una gira, que fue la primera en su historia en toda América. Un programa ganador del Premio Mundial al Desarrollo Vinculante en Dubái, compitiendo entre más de 100 países intervinientes, y colocando a la Argentina entre los 8 mejores del mundo, por vincular jóvenes de barrios pobres, con jóvenes de colegios con el más alto estándar educativo de Argentina.

Con nueve Campeones Sudamericanos de Cricket, que participan en la Selección Argentina juvenil en torneos internacionales.

Declarado de interés cultural, social y deportivo por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y por la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires.

Un programa que se debería replicar urgentemente y apoyar, porque sostienen los valores y la educación como única salida posible para lograr una sociedad más respetuosa, equitativa y justa.

Compartimos su sitio web para que puedan ver que ESTO ES POSIBLE. Apoyemos su trabajo.

Fuente: Cricket Sin Fronteras

Abril 2021.

www.Cricketsinfronteras.org;