Los clubes de barrio que podrían cerrar por no poder pagar la factura de energía

May 9, 2024 | Deportes

  • A algunos ya les cortaron la luz y sólo hacen actividades diurnas.
  • En Lomas se organizan para pedir un recurso de amparo colectivo.
  • No pueden aumentar las cuotas porque los socios no están en condiciones de pagar el valor
Entre los clubes de barrio que están en la cuerda floja hay muchos con hasta 95 años de historia

En un contexto de aumentos generalizados, el tarifazo en los servicios llegó con fuerza y los clubes de barrio son las entidades que más comienzan a sentir que los números no cierran. Estos espacios deportivos que, en su mayoría, se sostienen por el aporte voluntario de los socios y subsidios, comenzaron a recibir boletas millonarias, imposibles de pagar para entidades que no fueron pensadas con el objetivo de generar grandes ganancias económicas, sino por su rol social.

En algunos distritos del sur del GBA, ante la llegada de facturas que en muchos casos supera los seis dígitos, se empiezan a organizar para hacer reclamos conjuntos.

Es el caso de Lomas de Zamora, donde existen unos 200 clubes de barrio en las distintas localidades, pero no todos tienen la misma capacidad de accionar debido, entre otras cosas, al tamaño de la institución o a contar con la personería jurídica. En algunos, los más vulnerables, directamente les cortaron la electricidad y sólo pueden funcionar las actividades diurnas, aprovechando la luz del sol.

Postal de otros tiempos: muchos clubes de barrio en Lomas ya no hacen actividades de noche porque no tienen plata para pagar la luz.

Desde el Municipio de Lomas, explicaron a medios locales que se está haciendo lo posible para auxiliar a los clubes, pero la heterogeneidad en cuanto a tener «los papeles al día», complica algunos casos. En total, entre 50 y 60 clubes barriales están en condiciones de hacer una demanda conjunta para plantarse ante los aumentos.

La idea de la Comuna es acompañar a las entidades, estudiar caso por caso, y realizar una acción colectiva que «siempre es más efectiva que cada uno por su lado». Entre los ejemplos que registró El Diario Sur, se encuentran el Club Unión de Villa Albertina, que en marzo pagó 67 mil pesos y en abril recibió una factura por 250 mil; el club Almafuerte que en un mes pasó de 32 mil pesos a 133 mil; o La Perla de Temperley que estaba en 59 mil y ahora debe 231 mil pesos a Edesur.

En el Club Vecinos Unidos de Fiorito, que existe desde mediados de la década del 40, no tienen registro de haber vivido una situación peor. En ese espacio sin fines de lucro al que acuden 150 chicos, la boleta pasó de marcar 150 mil a 380 mil. Allí, las autoridades cuentan que tuvieron que empezar cerrando el comedor, porque los costos eran impagables.

Son solo algunos casos de los que se replican en cada barrio lomense, donde la disparada en el precio de la luz no baja del 250%. La institución «afortunada» que registra ese piso de aumento es Juventud Unida de Llavallol.

En Lomas, la ex intendenta interina Marina Lesci, que se desempeña como vicepresidenta de la Unión Nacional de Clubes de Barrio (UNCB), advirtió que «no hay espacios de defensa del ciudadano». Y agregó: «Hay clubes que ya nos avisaron que no van a pagar, pero porque no pueden. Queremos evitar los cierres, eso es lo que queremos visibilizar, por el rol social y colectivo que tienen los clubes frente al sálvese quien pueda del Gobierno nacional”.

En Almirante Brown la situación no es muy diferente. En el Club Independiente de Burzaco, que está por cumplir 95 años, estaban pagando 190 mil pesos y la última factura fue de 580 mil.

En ese espacio se encuentran ante el dilema que desvela a los directivos de todos los clubes: con cuotas populares que muchas veces rondan apenas los 2 mil pesos, parece imposible ajustar con un aumento en el dinero que aportan los socios porque, en paralelo al tarizafo, subió la cantidad de gente que pide becas para que sus chicos puedan entrenar. Según un informe del Observatorio de Clubes de Buenos Aires, la morosidad en el pago de las cuotas en estas instituciones ronda el 60%.

En este contexto, la semana pasada ingresó a Diputados un proyecto para declarar los clubes en emergencia. La iniciativa, impulsada por la diputada nacional Gisella Marziotta, engloba a doce mil clubes barrio de todo el país.

Para la mayoría de los dirigentes consultados, muchos clubes pequeños y medianos, la mayoría de ellos con una larga historia, están al borde de desaparecer. Y, si eso pasa, muchas familias quedarán a la deriva. «¿Y después, qué?», se pregunta un dirigente que prefirió no dar su nombre. Y advierte: «Estos clubes cumplen una función social, contienen a la gente, le dan un rumbo a la vida de muchas personas que no tienen oportunidades en otros ámbitos. Crean un clima saludable para el desarrollo de los chicos y los alejan de los peligros de la calle. Si nos quedamos sin clubes, esos pibes se quedan, justamente, en la calle».

Fuente: Clarín

https://www.clarin.com/zonales/clubes-barrio-podrian-cerrar-poder-pagar-factura-energia_0_QS9F3K9ERO.html

Artículos relacionados

Artículos

NO LA VEMOS

En estos días me pregunto ¿Cuál será el futuro del deporte amateur? ¿Qué clase de intervención de los estados vamos a tener en deporte? Por Dr. Fernando Spiazzi * DEPORTE O JUEGO Para responder estas preguntas primero debemos delinear la diferencia entre deporte y...

leer más