MAR DEL PLATA

Escuela de surf

El director mundial de Scholas Occurrentes, José María del Corral, asegura que hace tiempo que a Bergoglio «lo metieron en la grieta». No duda de que va a venir a la Argentina. Y dice que los jóvenes «están afuera del proyecto de país».

José María del Corral, presidente de Scholas Ocurrentes.

Por Ramiro Melucci

En estos días José María del Corral, amigo del Papa y director mundial de Scholas Ocurrentes, la fundación creada por Jorge Bergoglio cuando era arzobispo de Buenos Aires, camina por las calles de Mar del Plata con una dificultad. El miércoles estuvo en la escuela de surf que se abrió en Mar del Plata en el marco de la red patrocinada por la Iglesia Católica y le pidieron que se subiera a una tabla. “Me subí, pero hice un papelón. Ahora camino mal porque me torcí”, cuenta en una entrevista con LA CAPITAL.

–¿Cómo es llevar adelante esta organización que está presente en 190 países de cinco continentes?

–Lo primero que necesitás es una enorme locura. Esto no es para gente sana. Esto era una cosa muy chiquita. Nació en Buenos Aires hace 30 años con Bergoglio, cuando en medio de un país en llamas dijo: ‘Si no cambiamos la educación este país no va a cambiar’. Ahí arrancamos juntando chicos de colegios públicos y privados para que se puedan reunir, contar sus problemas y buscar soluciones juntos.

–Vive en el Vaticano pero se la pasa viajando. No debe ser fácil.

–Yo digo que vivo en la salida de emergencia del avión. Desde que Francisco es papa me toca llevar esta experiencia a todos los países. Vengo de estar en Granada, España. De acá me voy a Paraguay. Después nos vamos a Mozambique. Soy nómade.

–¿A cuántos chicos involucró la escuela de surf que abrieron en Mar del Plata?

–La primera experiencia se hizo con 40 jóvenes y adolescentes, y fue impresionante. Había chicos que iban a caballo. Una chica tenía un sobrepeso grande y no quería ni ponerse el traje de baño. Ahora se animó. Como dijo una voluntaria, se reconcilió con su propio cuerpo. Otro había intentado matar a su padre. A nosotros no nos interesa que sean surfistas ni que sean deportistas, sino que, como dice el Papa, puedan armonizar el lenguaje de la mente con el corazón y las manos. Los chicos pintan, hacen poesía, comparten sus problemas. El surf es solo una parte de la jornada.

–Está en contacto con jóvenes todo el tiempo. ¿Qué cree que necesitan?

–Espacio para ser ellos mismos, para escucharse. Los chicos valoran cosas a las que nosotros no les damos importancia. Pensamos que le solucionamos la vida pagándoles un buen colegio y lo único que hacemos es sacarnos un tema de encima. La escuela pública perdió la capacidad de ser un espacio donde puedan convivir chicos de distintos niveles. Hoy eso no existe en el mundo entero. Y así nos va. Estamos creando una sociedad totalmente fracturada y lo único que cuentan los chicos es el radicalismo del odio.

Del Corral compartió actividades con el obispo Gabriel Mestre.

 –¿Cuándo fue la última vez que estuvo con el Papa?

–Justo antes de que se fuera a Irak. Cada dos meses tenemos una jornada de trabajo con él para rendirle cuentas de lo que hace la fundación en todo el mundo. Y él va siguiendo cada uno de los pasos. De hecho, sabe lo de Mar del Plata. Lo llamó al obispo por el tema de su mamá (N de la R: falleció el 27 de enero). El Papa está súper contento de que se esté haciendo esta actividad justo acá en Mar del Plata. Está convencido de que el deporte es un arma impresionante a nivel educativo.

–También estuvo con autoridades universitarias. ¿Qué les dijo?

–Que llegó la hora de sacar la academia a la calle. Tenemos que juntarnos, no puede ser que cada uno esté en la suya. Cada uno mirando su propia bandera. Acá hay que bajar las banderas y pensar en los chicos. La situación no da mucho tiempo más. Estamos preocupados por el Covid pero hay otras cosas enormes de mucha mayor preocupación que el Covid. La violencia nos está matando, la droga nos está matando, las mafias también. Y los chicos están sufriendo muchísimo.

–¿Cómo está Francisco de salud?

–Muy bien. Por supuesto con su ciática, pero con una gran lucidez e intuición. El Papa está totalmente jugado y tiene muy claro qué quiere y adónde va. Es un líder absoluto, el Messi de la revolución cultural. En cualquier lugar donde vas, es un referente impresionante, sobre todo entre los jóvenes Los chicos ven en él a un líder coherente, que piensa lo que siente y hace y hace lo que piensa y siente. Eso no es fácil.

–¿De qué depende que venga o no a la Argentina?

–De nosotros. De lo que hagamos para que su venida sea como una buena vacuna y encuentre al organismo preparado. Porque si dicen que ‘esto lo dijo por Macri’, ‘esto por Cristina’, no va a poder cumplir su misión. El va a los países cuando ve que su presencia ayuda a consolidar la cultura del encuentro y la paz.

–¿Y para usted, que es su amigo, va a venir?

–Sí, el Papa va a venir a la Argentina, seguro.

–¿Cree que lo metieron en la grieta?

–Pero no ahora. Estuve con Bergoglio desde que empezó y me acuerdo cuando salía en los diarios como ‘el opositor de Néstor Kirchner’. El Papa obviamente molesta porque no se queda en la sacristía. Se involucra en las cosas que pasan y eso a muchos políticos los pone nerviosos. Prefieren meterlo ahí y tratarlo como a un político más que verlo como un referente.

–¿Cómo ve al país?

–El país está viviendo un desencanto que viene desde hace un tiempo por parte de la juventud. Los jóvenes no se sienten contenidos, escuchados, entusiasmados, no sienten que haya un proyecto que los involucra. Están afuera del proyecto de país.

Entrega de certificados y encuentro con rectores

El presidente de Scholas Occurrentes entregó junto al obispo Gabriel Mestre los certificados a los jóvenes que participaron de la primera experiencia de le Escuela de Mar y Playa, que funcionó durante febrero en las playas de Acantilados y en la parroquia de la zona sur de la ciudad.

Los jóvenes recibieron con alegría los certificados acompañados de sus padres en las escalinatas de la Catedral.
Entre sus actividades en Mar del Plata, Del Corral se reunió con los miembros del Consejo Asesor de la Microsede de la Universidad del Sentido para analizar el funcionamiento de la Escuela de Mar y Playa y para planificar nuevas acciones educativas en consonancia con los postulados del Papa Francisco para la educación.

Del encuentro participaron Mestre; el rector de la Universidad Fasta, Juan Carlos Mena; Leonardo Palacios en representación de la Universidad Atlántida; el presbítero Luis Albóniga y Rubén Primo Fernández, rector y vicerrector de la Escuela Universitaria de Teología.

Además, se informó que a modo de despedida del verano se está celebrando una nueva experiencia de la Escuela de Mar y Playa a través de Scholas Occurrentes, el Obispado, el municipio y otras instituciones locales, que consiste en encuentros de juego, arte y pensamiento. Las actividades comenzaron en la capilla de Acantilados el 29 de marzo, se extenderán hasta el 9 de abril y están dirigidas a chicos y chicas de entre 13 y 16 años.


Fuente: La Capital Mar del Plata

2 abril de 2021