El padre Pepe Di Paola solicitó hacerlo bajo protocolos, para contener a niños y jóvenes. También destacó la labor de las capillas, reconvertidas en centros de producción y distribución de alimentos.

“A más de 200 días de aislamiento es urgente la reapertura de los clubes deportivos de los barrios, de las escuelas y de los comedores de las escuelas”, sostuvo el presbítero José María Di Paola, párroco de San Juan Bosco, en el barrio La Cárcova, de José León Suárez, diócesis de San Martín.

En una entrevista a FM Pan y Trabajo, el sacerdote se refirió a las 3C -capilla, colegio, club- preventivas de la pastoral villera, suspendidas desde el 19 de marzo a raíz de las restricciones por la pandemia del coronavirus.

No obstante, el referente de los curas villeros, destacó que las capillas siguen trabajando intensamente como “actividad esencial”, reconvertidas en centros de producción y distribución de comida caliente para abuelos y familias necesitadas.

“Estamos presentando los protocolos a las autoridades, ya están en manos de las autoridades de la provincia, para poder comenzar de vuelta la actividad (deportiva) con protocolos de distanciamiento y de higiene”, dijo a la emisora.

El padre Di Paola expresó su confianza en que recibirán una respuesta positiva de parte de las autoridades, dado que “haciendo un análisis sensato de la realidad, en las esquinas o en los baldíos se arman campeonatos, hay mucha gente reunida y sin embargo los clubes parroquiales de los barrios no pueden iniciar la actividad porque tienen que cumplir con los protocolos”.

“Bueno, nosotros lo hacemos inclusive con la gente que se mueve en la parroquia. Ahora es una especie de esquizofrenia, todo el tiempo hay mucha gente reunida en muchos lugares sin ningún tipo de atención y nosotros que estamos trabajando con los cuidados pertinentes no podemos reiniciar las actividades”, aseguró.

“Entonces ahora pensamos que con todo lo que hemos propuesto vamos a comenzar en pocos días las actividades de los centros deportivos, si Dios quiere y las autoridades son sensatas”, agregó.

Al ser consultado sobre la escolaridad en los barrios populares, el sacerdote respondió: “Es necesario el retorno (a clases). Hace mucho que estamos pidiendo a las autoridades que abran los comedores de las escuelas, para que den el plato caliente a los chicos y a las familias de los chicos. Eso, en una provincia que tiene las mejores cocinas en las escuelas y desparramados en todos los barrios populares del gran Buenos Aires y de las ciudades importantes de la provincia”.

“Entonces lo primero que pedimos hace mucho tiempo es eso, y creo que es hora de que los chicos puedan concurrir con los protocolos necesarios a las clases. Eso dependerá no solo de las autoridades sino también de los gremios y de tantos que tienen que decidir sobre el tema”.

2 Noviembre 2020