El 4 de noviembre de 1978 Viviana Andujar estableció ese récord que 40 años más tarde sigue vigente. En un mano a mano imperdible le contó a Pick and Roll cómo fue la experiencia, los recuerdos y lo que tuvo que hacer el entrenador para que el colegio secundario le otorgara a ella la licencia deportiva y no quedara libre.

Por Emanuel Niel (eniel@pickandroll.net)

Viviana Andujar en la foto protocolar del Sudamericano de Bolivia.

Se cumplirán 42 años y al parecer deberán pasar varios más hasta que alguna chica pueda destronar a Viviana Andujar. Es que la histórica integrante de la Selección Nacional ostenta una marca difícil de quebrar: ser la jugadora que a menor edad debutó en el primer equipo de manera oficial.

El 4 de noviembre de 1978, en el arranque del Sudamericano de La Paz, en Bolivia, el mendocino Pedro Batiz la mandó a la cancha y de esa forma, con solo 15 años, jugó sus primeros minutos con la celeste y blanca en mayores. En el marco de ese torneo cumplió los 16, y por mucho que el tiempo se esfuerce, los recuerdos en ella siguen tan latentes como el primer día.

En un alto en sus tareas Viviana se prestó a un mano a mano con Pick and Roll y aquí lo más saliente de una charla cargada de anécdotas y recuerdos.

-En 1978 debutaste en el Sudamericano de La Paz con 15 años. Cumpliste los 16 en medio del torneo… ¿Cómo te llegó esa convocatoria? ¿La esperabas?

“Fue una convocatoria extraña porque obviamente no me la esperaba por mis 15 añitos. Que pudiera pertenecer a ese grupo de mujeres que anhelaba compartir y que eran señoras jugadoras era un sueño, pero bueno… de todas maneras ante la sorpresa de la convocatoria partícipe de los entrenamientos y tuve la suerte de quedar dentro de las 12 jugadoras para ese torneo”.

-¿Te acordás cómo fue exactamente esa convocatoria? ¿Dónde estabas?

“De la convocatoria me enteré en el Club. En ese momento jugaba en Vélez. Llegó una nota de la Asociación con la invitación a la convocatoria que la traía la delegada. Fue ella la que me dio la noticia”.

-¿Qué te dijeron tus papás? ¿Y en el colegio?

“Mis padres felices. Siempre me apoyaron y me acompañaron a todos mis torneos. Pudieron compartirlo y pude compartirlo con ellos. Como única hija mujer con dos hermanos varones más y encima la del medio, Imagínate la relación con mi padre”.

“En ese año estaba en cuarto de la secundaria porque iba uno adelantada. Esto porque di primer grado libre y entré directo en segundo. Todo por acompañar a mi hermano a una maestra particular que vio que no me costaba aprender. La cuestión es que en ese cuarto año en el Colegio Secundario Nacional N°13 Tomás Spora de Liniers recuerdo que el profesor de matemáticas no quería saber nada que me fuera. Tuvo que ir el propio entrenador de la Selección (Pedro Batiz) junto con mis padres a hablar con el rector para que me otorgarán la licencia deportiva y no quedara libre”.

Batiz, Alselmeti, Ravazzoli, Asenjo, Santos, Socias, Demarchi, Monfrini y Lento. Abajo: Gallardo, Teresita Batiz (psicóloga), Vivi Andujar y Álvarez.

-Tuvieron una preparación previa al Sudamericano en el norte, ¿Qué recuerdos tenés de esa concentración?

“Tuvimos una concentración previa al torneo para aclimatarnos a la altura. Fuimos 20 días a Mina Aguilar, Jujuy, a 2500 metros de altura. Fue una concentración muy dura porque realmente se sentía la altura a nivel físico y hubo situaciones que repercutieron en el grupo. Por ejemplo, estábamos tan aisladas que cuando veíamos llegar al cartero llorábamos las que recibíamos cartas y las que no recibíamos. Unas de alegría otras de tristeza”.

“Tengo una anécdota muy particular de esa concentración en donde en un entrenamiento me esguinzo y realmente tenía el tobillo muy inflamado, muy edematizado. Estaba muy dolorida. Recuerdo, en la cena, levantarme de la mesa e ir hacia donde estaba Pedro Batiz, el entrenador, y decirle al oído que realmente me dolía mucho y si no podía tomar algo. La reacción de él fue tremenda. Cuando me estoy por sentar en mi lugar, ya de regreso, le dio tal golpe a la mesa de bronca con el puño que hizo temblar todo. Empezó a los gritos y a decirnos ahora se quedan sin el postre y se van todas a dormir. No entendíamos nada pero así todo nos levantamos y nos fuimos. Con el tiempo supimos que estaba cursando una hepatitis asintomática que lo tenía con ese mal humor y ese mal genio”.

-¿Del torneo que recordás? Por las crónicas que hay, el clima fue muy hostil todo el tiempo…

“Fue un torneo muy competitivo y duro. Siempre teníamos como rival a vencer a Brasil obviamente y sabíamos que Bolivia por ser el local iba a ser un partido duro. Recuerdo el partido con Bolivia. Tuvimos que llegar e ingresar al estadio con custodia y también los últimos 5 minutos del partido llovían naranjazos por todos lados. Ganó Bolivia, quedaron segundas y nosotras terceras”.

-¿Sentiste nervios al momento de debutar en la mayor?

“No sentí nervios, sí ansiedad. Pero siempre me sentí cuidada y acompañada por todo el grupo y puntualmente en esa concentración que había sido larga por haber estado los 20 días en la Mina y después otros tantos en el torneo se había viajado con una psicóloga con lo cual siempre estaba atenta a lo que sucediese o preguntando todo el tiempo”.

Ravazolli, Viviana Andujar, Rivero, Gallardo, Asenjo, Álvarez. Abajo: Socias, Alsemeti, Lento, Santos y Demarchi.

-¿Quiénes eran tus referentes en esa época? Te diste el gusto de jugar con ellas imagino…

“Las referentes Lili Santos, Vivi Anselmetti, Leonor Rivero. No solamente grandes jugadoras sino grandes personas y siempre al lado mío atentas a lo que sucediera”.

-¿Qué noción había del básquet internacional en esa época? ¿Se soñaba con ir a jugar afuera para algún equipo?

“En esa época el referente para nosotras era Brasil y en ese momento estaba muy bien posicionado a nivel mundial. Recuerdo que después de ese torneo tuve algunas propuestas para ir a jugar al exterior, dentro de América, pero no se sabía mucho más ni de Europa y ni de Estados Unidos”.

-Ese torneo en La Paz fue el primero de muchos para vos con la mayor… ¿Tenés la cuenta de cuántos fueron en total?

“No, la verdad no sé. No tengo idea cuál es el total, pero puedo decirte que a partir de ahí todo campeonato internacional ya sea de divisiones inferiores o de mayores hasta que me retiré en el año 91 participé de todos”.

-Con la Selección Mayor, ¿Qué sueño o meta cumpliste y cuál te quedó por cumplir?

“Concreté haber jugado los Juegos Panamericanos en Cuba. El sueño hubiese sido poder participar de un Mundial, de un JJOO. Creo que es el sueño de cualquier deportista. Como reflexión puedo decirte que podía haber seguido jugando muchos años más a ese nivel, pero la verdad es que no tengo nada para arrepentirme”.

Fuente: Pickandroll – Emanuel Niel

24 agosto de 2020

http://pickandroll.com.ar/noticias/00052470/debutar-en-la-seleccion-mayor-a-los-15-anos/