Un libro contra la guerra cultural

Abr 5, 2026 | Información General

Se trata de Memorias para construir el futuro, el trabajo que compilé de cincuenta autores entre deportistas, dirigentes, entrenadores, periodistas, socios e hinchas de clubes y que describe – en muchos casos en primera persona – las vidas de cincuenta militantes detenidos-desaparecidos que jugaron como atletas federados al fútbol, rugby, hockey sobre césped, voleibol, basquetbol y tenis entre otras disciplinas . Le agradezco la estupenda crónica a mi compañero de Página 12, Gustavo Grazioli.

En el Centro Cultural de la Cooperación, varios de los autores y autoras del libro junto a la querida Taty Almeida, una de las pocas Madres de la Plaza que todavía nos quedan. Imagen: gentileza de Andrea Marmora.

POR GUSTAVO GRAZIOLI

“La memoria despierta para herir/ a los pueblos dormidos/ que no la dejan vivir/ libre como el viento”, ha dicho León Gieco hace muchos años, en una canción emblemática que representa una postulación de primera necesidad: no olvidar. Frente a una actualidad discursiva que busca ocultar, negar y trastocar el número de gente que ya no está por entregar su vida a la construcción de un mundo más noble, las historias de esas personas proliferan en distintos formatos y oralidades que sostienen una consigna: Memoria, Verdad y Justicia.

Pasaron 50 años de ese horror que buscó instaurar la pulsión de muerte y la intolerancia. Se laceró la historia del país, se destruyeron familias, se hizo un esfuerzo enorme por borrar sus vidas y los ríos de sangre, migraron a miles y miles, millones de voluntades que continúan ejercitando la memoria. La prueba de esto, entre los tantísimos ejemplos que hay, es un nuevo libro que florece: Memorias para construir el futuro. 50 testimonios sobre deportistas e hinchas desaparecidos. Un trabajo compilado por el periodista Gustavo Veiga –columnista de este diario–, especializado en la investigación de los deportistas desaparecidos, y la firma de Ángel Cappa en el prólogo.

“Reúne las vidas de cincuenta militantes contadas por cincuenta deportistas, entrenadores, familiares, hinchas, socios de clubes y periodistas. Son vidas que transcurren en las instituciones de barrio donde se formaron como atletas, en la disciplina que eligieron, en sus equipos, en las escuelas y universidades, en sus grupos de pertenencia y espacios de construcción política. Eran seres de una sola pieza, inseparables en una faceta o la otra, aunque superpuestas”, escribe Veiga al inicio, como parte de la gesta del proyecto, en el que se aclara, es “un libro contra la guerra cultural”.

Una trama coral que integra las firmas de Rafael Bielsa, José Luis Lanao –otro columnista habitual de Página 12, Fernando Signorini, Claudio Tamburrini, Claudio Morresi, Mauro Navas, Mauro Amato, Martín Vassallo Argüello, Waldo Kantor, Mónica Santino, Alejandro Duchini –también pluma de esta escudería–, Roberto Parrottino, Claudio Gómez, Julián Axat, Rodrigo Daskal, Mario Giannotti, Pablo Llonto, Ariel Scher, Ezequiel Fernández Moores, entre otros. Cada texto es una pieza elemental de este tejido simbólico que busca escapar, o, más bien, combatir aquello que “el profe” Signorini ha sentenciado con precisión alguna vez: “El sistema ha encontrado en el deporte un fantástico argumento de dominación, de frivolización, de estupidez”.

La presentación del libro –martes pasado– reunió a más de 100 personas en la Sala Dignidad en el Centro Cultural de la Cooperación. En la mesa estuvieron Taty Almeida (Madre de Plaza de Mayo), Verónica Sánchez Viamonte (escritora, hija de desaparecidos), Juan Carlos Junio (diputado y director del CCC), Mauro Amato (exjugador de fútbol profesional, DT), Alejandro Mosquera (director del IEFI – Círculos de la Resistencia) y su compilador, Gustavo Veiga (docente, periodista y escritor). Hinchas de fútbol, exjugadores, periodistas, militantes de diversas organizaciones y la Coordinadora de Derechos Humanos del Fútbol Argentino se hicieron presentes en el lugar.

Mauro Amato, Taty Almeida, Gustavo Veiga, Alejandro Mosquera, Verónica Sánchez Viamonte y el anfitrión del CCC, Juan Carlos Junio. Imagen: gentileza Andrea Marmora.

Son historias que articulan la memoria, son deportistas, hinchas, socios que le dijeron que no a los militares. Son las voces que continúan presentes, en medio del naufragio. Son las vidas de los Pedro “Bocha” Di Salvo, como escribe Kantor, al transmitir su pasión por el vóley y la militancia, y hacer eje en el espíritu crítico que recuerda que “el silencio no es salud y que tener los ojos atentos a las injusticias es un modo de defender la vida”. O las pasiones de Miguel Sánchez, el atleta que se volvió bandera, o los sueños del futbolista Gustavo “Papilo” Olmedo, arquero que dejó su huella en la Liga Riojana.

“El pasado hay que traerlo al presente para poder construir el futuro. Este 24 de marzo lo demostramos, un día históricoFue una maravilla ver tanta gente, tantas familias, tantos jóvenes. Y no solamente en Buenos Aires, sino en todas las plazas del interior. Eso es memoria también. Le hemos demostrado a Milei y compañía, este gobierno negacionista que quiere borrar la memoria, que no lo van a lograr… no nos han vencido”, recalcó Taty Almeida ante los aplausos acalorados de todos los asistentes, que entonaron el clásico “Madres de la plaza, el pueblo las abraza”.

Memorias para construir el futuro, acerca las voces de vidas que precedieron en la historia y que fueron desaparecidos no por su condición de deportistas, hinchas de fútbol o fanáticos de un equipo, sino por su vocación militante, por pensar en un universo colectivo que favorezca a las generaciones venideras. Ha quedado claro que eso no es lo que estuvo en la agenda política de los militares ni tampoco en la de muchos gobiernos democráticos.

Año mundialista, nada más y nada menos, las pretensiones: la cuarta estrella y escindir al fútbol de la política. Dicen los protagonistas de esta era: “Que quede claro que nosotros somos jugadores de fútbol, venimos a jugar al fútbol. Nosotros no hacemos política, nosotros no entendemos de esos lugares”, alejados de las realidades de sus compatriotas que enfrentan el día a día, reformas laborales, viajes titánicos a sus lugares de trabajo, no llegar a fin de mes y pagar entradas siderales. Mientras tanto: Yo, argentino.

Fuente:
https://gustavojveiga.wordpress.com/2026/04/04/un-libro-contra-la-guerra-cultural/

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