«Menottismo ilustrado» y la «fábrica de humo» — Por: José Luis Ponsico (*)

Oct 28, 2013 | Información General

 

 

partido futbol

 

  Hace treinta años, el diario «Clarín» rendido ante la prédica de César Menotti -mérito inicial: armó el equipo de Huracán en 1972 y en el´73 con la adquisición de René Houseman, «maravilló» entre febrero y junio cuando ganó el Metropolitano- instaló una cultura «de la estética futbolística”.

  Así, se supo del «fútbol que le gusta a la gente» en desmedro del llamado «fútbol táctico» por entonces orientado por  dos estrategas y estudiosos como Juan Carlos Lorenzo y Osvaldo Zubeldía.

    Al cabo de cuatro décadas es abrumadora la diferencia -título- entre «tácticos» y «líricos». En favor de los primeros. En Europa José Mourinho y ahora Diego Simeone, siguen siendo entrenadores muy cotizados… Ganan y seguido «y no aparecen en las figuritas» del álbum del «tiki tiki».

  El «huevo de la serpiente» diría el ex defensor de Gimnasia y Esgrima, Pablo Morant, recientemente en un libro de su orientación que se animó a decir: «Lo del fútbol que le gusta a la gente es una expresión casi nefasta», dijo el ex DT. de Colón de Santa Fe.

   Hoy, el periodista Horacio Pagani -veinte años en la ensoñación del asunto,  primero como vertiente menottista, luego cercano a Alfio Basile y el grupo que concurre al comedero «La Raya» como Antigua Jazz Band futbolera- circunscribe todo en una rápida reducción a: «tácticos» (o feos) y Juan Román Riquelme (o lindos)

     De un lado quedaron los que ahora ningún club contrata. No sólo en la Argentina. Esto es, César Menotti -hizo juicio a Rosario Central hace diez años y a Independiente, 2011- Ángel Cappa, cobró 500 mil dólares de River, firmó para Gimnasia y Esgrima y a los 4 meses le inició una demanda, los más famosos.

     En el mismo lado, Jorge Valdano, excelente delantero formado en Ñuls y luego consagrado en Real Madrid, campeón del mundo con Carlos Bilardo y Diego Maradona -como parte de un equipo de excelencia táctica- en México´86.

    Valdano escribiendo, disfrutando del barrio residencial donde se alojó el General Juan Perón durante parte de su éxilio, la mítica «Puerta de Hierro», en Madrid. Lugar donde el ex Presidente de la Nación, tres elegido por el voto popular recibía a Enrique Omar Sívori, el futbolista que Perón más admiró.

  Nunca el periodismo menottista comentó <dislate< del Flaco de Fisherton, cuando siendo DT. de River quiso instalar el offside de Holanda´74, del genial Rinus Mitchels, en el torneo del´88. Ejemplo: contra modesto Mandiyú de Corrientes, José Basualdo, «8» ex Villa Dálmine elevó diez veces su cotización.

   River con Jorge (Pipa) Higuaín y Tiburcio Serrizuela «tiraba» el offside cerca del medio de la cancha a los delanteros adversarios. Uno de ellos, el uruguayo Cabrera, ex Peñarol de Montevideo. Basualdo, «avivado», dos o tres veces amagó la cortada y encaró él rompiendo la trampa.

  Mandiyú llegó a estar 4 a 1 en el Monumental y el público de River, azorado. La platea San Martín le pedía por favor a Menotti que no usara la estrategia de la «Naranja mecánica». En el segundo tiempo, River no hizo la «locura» del «achique» y concluyó todo 4 a 4.

  Cappa y su mentado «tiki tiki» repitiendo lo de Huracán´73, en el Clausura´09 con jugadores de no tanta jerarquía como Menotti en el´73 que juntó a Miguel Brindisi, Carlos Bábington, Omar Larrosa y Roque Avallay con el genial Houseman que llegaba de Defensores de Belgrano, tuvo dos meses de apogeo.

      La habilidad del cordobés Javier Pastore, el juego inteligente de Mario Bolatti, tipo Sergio Batista en el ´85 Argentinos Júniors, campeón de América y la selección México´86 -ahogar, cortar, entregar y cerrar en el medio con mucho sentido de anticipo- se instaló en las marquesinas.

      Dos meses y tres o cuatro partidos con goles y mucho juego. Cuatro a Racing, cuatro a River, tres a Lanús. Menos a Tigre -salió un delantero e ingresó un volante, Esmerado, faltando 15 minutos; 1 a 0 y Tigre con diez- donde el venezolano César (Maestrico) González, poco recordado era decisivo.

      La habilidad de Matías De Federico y las subidas de Araujo y Arano. El único que juega en Europa es Pastore. El resto anduvo por varios clubes. Como Ángel Cappa. La «venta de humo» mientras tanto los medios se la endilgaron a Ricardo Caruso Lombardi, verborrágico y «bombero» para sofocar «incendios».

      Caruso hizo zafar de los promedios a San Lorenzo, antes a Racing; sacó del pozo a Argentinos Júniors hace menos de un año cuando Independiente parecía estar en mejor situación para salvarse, pero es poco considerado por «la cátedra» (Clarín y La Raya)

      Finalmente, del otro lado (el costado oscuro de la luna) están los «tácticos». Los que no utilizan expresiones o consignas literarias (Menotti, Valdano, Cappa) y ganan seguido. Como dice Wálter Perazzo el ex goleador de San Lorenzo (1985/87) «Cuando falta talento a veces alcanza con la inteligencia táctica y el esfuerzo físico»

    Desde el «Toto» Lorenzo y el «Huevo» Zubeldía, baja la síntesis de Carlos Bilardo y llamado bilardismo. Como si fuera «la mancha» de aceite quemado que hace <feo< al fútbol que se juegan en todos lados del mundo.

    Nadie hace lo que hacía Boca en el´93/94 con la vuelta de Menotti-achique de nuevo- y perdía seguido. Ya había perdido la chance del torneo de AFA. 1986/87 que ganó Rosario Central de Ángel Tulio Zof -planteo clásico y gran nivel de Omar (Negro) Palma y la Liguilla, eliminado por Independiente, grandes actuaciones de Bochini y Marangoni.

   Los que lo asumen o no el bilardismo como manual práctico -Diego Pablo Simeone, lo dice sin problemas- multiplican su conocimiento del ajedrez en cancha y la redonda. A saber: Alejandro Sabella, Miguel Ángel Russo, Nery Pumpido, todos con antecedentes de haber dirigido equipos campeones de Copa Libertadores de América. El último con Olimpia de Paraguay hace diez años.

    Igual, una veintena no se siente «mal» por ser  tácticos. Los casos de Julio Falcioni, Pedro Troglio, Jorge Burruchaga, Guillermo Barros Schelotto y el principal «táctico» que se llevó -nada menos- el Barcelona de España, celebrado Gerardo (Tata) Martino.

    A propósito dice Roberto Perfumo, ex compañero de Menotti en Racing, 1964: «Ñuls del Tata Martino es un equipo trabajado de tal modo en lo táctico, con «falso 9» con (Ignacio) Scocco, ahora con «Maxi» Rodríguez», opina.

   «La Fiera, delantero de excepción disfrazado de volante; (Milton) Casco que es wing izquierdo jugando como marcador lateral y los que juegan en el medio, se mueven todo el tiempo, Pablo Pérez, Figueroa, magistralmente conducidos por Lucas Bernardi. El mejor Ñuls en cuatro décadas», concluye el «Mariscal»

(*) Columnista de la agencia Télam

Especial para «Mundo Amateur»

 

 

 

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