La cartera de deportes se caracteriza por la desidia y el silencio. Socios, cómplices y oportunistas. La necesidad de organizar la resistencia.

Por Osvaldo Jara
Los dos años de gobierno libertario están provocando un claro retroceso en las condiciones de vida de los argentinos. El deterioro general es parte del viejo proyecto de entrega nacional.
El pueblo argentino está expuesto a un plan de exterminio de derechos, conquistados mediante la lucha del movimiento organizado. El derecho al deporte, la actividad física y la recreación es uno de ellos.
Desde el inicio de la gestión mileista se preveía la destrucción del deporte argentino. Esto es, destruir los pocos logros ganados en los últimos lustros y avanzar en un proceso de mercantilización en todas sus facetas.
No resulta sorpresivo. Durante estos meses el deporte se encuentra ausente de la agenda del quehacer nacional. Los funcionarios desistieron de un proyecto tangible para la comunidad y, al mismo tiempo, se invisibilizaron. Este silencio se transformó en la acción necesaria para operar sin inconvenientes. Sin embargo, no son los únicos responsables de esta situación. Existen otros factores para que el deporte no sea noticia.
No es noticia para los periodistas que no reflejan la crudeza de la situación. No es noticia para los comunicadores que actúan de lobistas de intereses oscuros.
El deporte no es noticia para los agentes/embajadores de las internacionales deportivas que avalan y participan del plan de desguace. El deporte no es noticia para la dirigencia política que no está a la altura.
Panorama general
Los funcionarios del deporte argentino brillan por su ausencia. Durante meses la figura del titular del área parecía una incógnita. Hasta hace unos días, Diógenes de Urquiza de Anchorena no estaba mencionado como subsecretario en las páginas oficiales. Es probable que en adelante tenga mayor presencia expositiva, amén de la separación de la Subsecretaría del Ministerio de Turismo y Ambiente conducido por Daniel Scioli. Actualmente, el área se encuentra bajo la égida del Ministerio del Interior a cargo de Diego Santilli.
El deporte argentino se encuentra en un estado terminal. Esta gestión se caracteriza por el borramiento de las iniciativas direccionadas a lo popular. La eliminación de proyectos atinentes al deporte comunitario, el vaciamiento de programas anuales, el despido de entrenadores, profesionales y personal y el drástico achicamiento del presupuesto evidencian las verdaderas intenciones de este gobierno.
Los Juegos Evita resulta un claro ejemplo en este sentido. La baja participación está directamente relacionada con el desfinanciamento de este programa, incumpliendo lo establecido a través de la Ley 26.462. Las instancias iniciales no son solventadas por la Subsecretaría, lo que reduce las posibilidades de participación. Que el deporte que no sea noticia implica el deterioro y/o la pérdida de bienes del deporte nacional. Uno de los ejemplos más recientes es la destrucción de la Palestra Nacional de Andinismo, lindero al Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CENARD). Hace unas semanas el Gobierno de la Ciudad, incumpliendo plazos judiciales y administrativos, ordenó demoler el inmenso empedrado que centenares de escaladores y montañistas se entrenaban de manera cuidada y organizada.
Si bien la palestra se encontraba bajo la administración porteña existe una coincidencia ideológica y de ejecución con el gobierno nacional. La Subsecretaría de Deportes de la Nación no intervino en el tema ante el pedido de los damnificados. En este sentido, debemos enfatizar el deterioro de las instalaciones del Cenard, predio codiciado por los pulpos inmobiliarios. Este gobierno retomó el antiguo proyecto de privatizar a las instituciones deportivas, sociales y culturales. El propósito de convertirlas en sociedades anónimas deportivas resulta claro más allá de las caras visibles e invisibles que la promueven. Los reiterados intentos por modificar el encuadre legal es una clara evidencia.
Como contrapartida, los clubes de barrio y de pueblo se encuentran en una difícil situación. La falta de presupuesto y los tarifazos en los servicios agudizan las problemáticas existentes en estas instituciones. Muchas de ellas están obligadas a refinanciar deuda por cifras millonarias.
El gran ausente
El vaciamiento del deporte argentino se produce ante la ausencia de una oposición real. Los hechos descriptos no son advertidos por la dirigencia política. Son pocas las voces que denuncian el saqueo presupuestario, la
pérdida del patrimonio nacional, la falta de políticas públicas. Durante la segunda presidencia de Cristina Fernández de Kirchner se sancionaron leyes del deporte fundamentales para la comunidad. La actualización de la Ley del Deporte (27,202), la ley que da creación al Ente Nacional de Desarrollo Deportivo (27,201) y la Ley de Clubes de Barrio y de Pueblo (27.098) fueron producto de la movilización y militancia de todos los actores de la comunidad deportiva. Estas iniciativas fueron acompañadas por dirigentes, legisladores y funcionarios de aquel entonces. Pero aquella dirigencia, que una parte continúa en actividad, permanece ausente a su cita con la historia.
Quebrar el silencio y la quietud
No se trata de nombres, ni de viejos o nuevos dirigentes. Se trata de defender las perspectivas que deben sostener un proyecto deportivo nacional. Es necesario dar cuenta de los problemas actuales y organizar la resistencia con todos los sectores que integran este universo. Organizar la resistencia implica romper el aislamiento y consolidar una fuerza articulada para generar medidas y acciones que impidan el éxito del siniestro plan del gobierno libertario. Y, al mismo tiempo, plantear las nuevas perspectivas para lo que viene.
Es necesario pensar a la cultura deportiva desde una perspectiva nacional.
Esto significa construir una política democrática, de participación representativa y federal. Que tenga a las organizaciones libres del pueblo como piedra angular, puesto que en estas se desarrollan las bases. Es necesario formar cuadros dirigenciales que estén sujetos a los intereses de la comunidad. Que no sólo perfeccionen y/o adquieran herramientas para las nuevas realidades. Es imprescindible que se reconozcan en una identidad propia, constituida por las grandes gestas colectivas que la comunidad deportiva supo tener.
Esta dirigencia no sólo debe estar preparada para conducir los destinos de las instituciones deportivas. Debe estar apta para conducir los destinos del deporte argentino.
– Que haga cumplir la totalidad de leyes del deporte, históricamente postergadas.
– Que encabece la reorganización de un plan estratégico que integre a todos los actores de la comunidad.
– Que defienda el patrimonio del deporte argentino para beneficio de toda la comunidad.
– Que proyecte la ampliación de las bases en todas las franjas etarias con el único objetivo de mejorar la condición física, espiritual y mental de los argentinos.
– Que proteja y fomente la creación de las organizaciones libres del pueblo.
– Que promueva la formación de deportistas con consciencia política, con capacidad de autoorganización y militancia de su propia disciplina.
– Que rechace los proyectos de sociedades anónimas deportivas y cualquier intento de licuar la función cultural de las instituciones.
– Que no ceda a las presiones de las corporaciones económicas ni organismos internacionales, que suelen estar alejadas a los intereses del pueblo.
– Que imponga la temática en la agenda reconociéndose como imprescindible para consolidar la identidad nacional.
Es imprescindible retomar la lucha colectiva, organizando a todos los sectores que se identifiquen con un programa colectivo, participativo y plural. Es necesario convocar a los hombres y mujeres del deporte que estén comprometidos en la lucha contra este gobierno hambreador y entreguista. Sólo de esa manera será posible generar una propuesta para tiempos venideros.
Es ahora, antes de que (una vez más) sea demasiado tarde…
Osvaldo Jara es periodista, investigador y escritor. Miembro del Movimiento Social del Deporte. Autor de varios libros, donde se destacan Peronismo y Deporte (Volumen I y II), Cultura Deportiva Argentina y La historia oficial de la Unión Nacional de Clubes de Barrio.
Fuente: Radio Gráfica
https://radiografica.org.ar/2026/02/02/politicas-deportivas-el-discreto-encanto-del-silencio/