Rosario - Vela: Ni el diluvio detiene a Noé

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El entrenador del equipo argentino de Laser, el rosarino Cristian Noé, viaja sin parar, tiene una dedicación absoluta y objetivos ambiciosos.

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 Se define como “el Bielsa de la vela”. El rosarino Cristian Noé plantea que la dedicación requiere una entrega absoluta, cuidando hasta el mínimo detalle y con una completa predisposición a aprender todo el tiempo, sin importar la experiencia de cada uno, como la que tiene el propio protagonista de esta entrevista, con una vasta trayectoria en Chile y Estados Unidos, entre otros países. Actual entrenador del equipo argentino de Laser, se fija como uno de sus objetivos que la principal figura nacional, Julio Alsogaray, se ubique entre los cinco mejores en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2017. Obviamente, no es el único desafío. Se propone aportar todo su bagaje de conocimientos y dotar al país de herramientas tecnológicas, las que señala que se convirtieron en imprescindibles en la vela mundial.

“Cuando me ofrecieron entrenar en el país fue como recibir una oferta en el fútbol de Real Madrid”, cuenta Noé, ex navegante internacional, justo antes de emprender uno de los tantos viajes al exterior, en esta ocasión a Chile para el campeonato Sudamericano, en bahía del Algarrobo (18 al 22 de septiembre). La vida del rosarino es así. Anda de un lado a otro, sin parar. Su familia entiende esas ausencias, según el entrenador, que se describe como un “curioso”, una de las condiciones que considera que le abrió las puertas para ser entrenador en Chile y los Estados Unidos.

Con este último país estableció un vínculo a partir de 2010 como entrenador del US National Team. Tan estrecha quedó esa relación que lo convocaron para acompañar a la delegación juvenil estadounidense que concurrió el mes pasado al Byte CII World Championship & Youth Olympic Games Open, en Newport. También estuvo durante ocho años como head coach de la Federación Chilena de Navegación a Vela, llevando a ese país “al top 3 del mundo en cuatro de las categorías más importantes”, lo que lo hizo sentir “reconfortado por enderezar a un deporte que casi no existía” en esa nación vecina.

Como entrenador del equipo argentino de Laser, señala que “el objetivo es meter a (Julio) Alsogaray entre los cinco mejores en los Juegos Olímpicos de Río”, en la Clase Laser Standard. En lo inmediato, manifiesta que el deportista “tiene que estar en el top 10 en el Mundial de Omán”, que se realizará en noviembre. Así como le toca ahora estar detrás de un regatista con vastos antecedentes, de 33 años, también lo hace sin inconvenientes con jóvenes o niños. “No tengo problemas de entrenar a deportistas adultos o de 12 años”, dice.

Junto a Alsogaray permaneció durante dos semanas del mes pasado en la bahía de Guanabara, en Río de Janeiro, en una cita de privilegio. “Fue un entrenamiento exclusivo para los diez mejores del mundo. A ese lugar no se llega por casualidad. Fue una gran oportunidad para conocer los secretos que nadie te quiere mostrar y que sirven para mejorar”, cuenta.

Noé sostiene que una de las ventajas de su trabajo es que “en otros países no está la materia primera, pero acá sí. Argentina siempre es una fuente de talentos, con los altibajos propios de la situación de cada momento del país”. Y subraya las bondades de los deportistas argentinos: “Tienen un plus con respecto a los demás, la garra y la pasión que no vas a ver en un nórdico o en un portugués”.

“Esas características son algo innato de la sociedad argentina, propia de quienes tienen que hacer un trabajo arduo al no encontrarse con el camino allanado sino con piedras y montes”, agrega.

De todos modos, aclara que a partir del trabajo que desarrollan la Secretaría de Deporte de la Nación y el Enard (Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo) “hay una organización” que les quita las preocupaciones que los deportistas tenían en otros tiempos, en temas como giras y participaciones internacionales. Igual aclara que los regatistas “se esfuerzan mucho más de lo que terminan recibiendo. No pueden vivir de esto. Este es un deporte caro, que se hace mucho a pulmón”.

Noé se propone que la vela argentina, uno de los deportes que mayores logros internacionales le dio al país, incorpore “nuevos sistemas instrumentales y tecnológicos”. En este deporte son necesarias las filmaciones, grabaciones, los instrumentos de medición, de meteorología, todo aquello que permita tener un conocimiento previo de las condiciones de las canchas de regatas. En los últimos dos Juegos Olímpicos se vio la importancia que tiene la tecnología”, subraya.

Vivencias de los Juegos Olímpicos

Cristian Noé estuvo en los últimos Juegos Olímpicos, en Londres 2012 (foto). Pero no por la Argentina sino por Chile. Fue el entrenador de Benjamín Grez, de apenas 19 años, y Diego González, quienes compitieron en la clase 470.

Cristian Noé estuvo en los últimos Juegos Olímpicos, en Londres 2012 (foto). Pero no por la Argentina sino por Chile. Fue el entrenador de Benjamín Grez, de apenas 19 años, y Diego González, quienes compitieron en la clase 470.

"Me llamaron para intentar clasificar a los Juegos y dije que para eso debía realizar un trabajo intenso durante cinco meses, sin días de descanso". Lo aceptaron y se llegó a la meta.

Para la vela chilena fue la primera participación olímpica luego de 28 años.

En los Juegos de Londres, Noé tuvo el gusto de estar en la ceremonia inaugural, rodeado de estrellas, y hasta aprovechó para fotografiarse con los representantes de la vela argentina, la rosarina Cecilia Carranza Saroli y Julio Alsogaray.

A Carranza la entrenó en los primeros pasos que dio a comienzos de año en la clase olímpica Nacra 17, que comparte con otro rosarino, Esteban Blando.

Fuente: La Capital – Rodolfo Parody

17 setiembre 2013.

http://www.lacapital.com.ar/ed_impresa/2013/9/edicion_1772/contenidos/noticia_5271.html

http://www.lacapital.com.ar/ed_impresa/2013/9/edicion_1772/contenidos/noticia_5273.html