Ciudad de Buenos Aires: Desalojo en el predio "Homero Manzi": clubes de barrio y cultura obrera

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Por José Luis Ponsico*

El desalojo al club "Homero Manzi", situado en Beauchef al 1000, pleno Boedo, decisión judicial por reclamo del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, remite a la historia de un centenar de clubes de barrio de Capital Federal y más de 300 en territorio bonaerense. La recopilación tiene alguna base que remite a muchos recuerdos.

 

Club Homero Manzi

 

 

En el "Homero Manzi" hace 15 años el autor de estas líneas llevaba (y hasta participaba) de partidos inolvidables con sus hijos y la barra del colegio "Mariano Acosta". Todos amigos veinteañeros. El otro motivo: una dedicatoria al militante comunista Sergio Peralta, dirigente del gremio Prensa perseguido por la dictadura en el`76. Un comunista "de a pié" que escribía de cine.
La Argentina, en particular el área metropolitana de Capital Federal y gran Buenos Aires, exhibe rica historia en proliferación de clubes de barrio. Ubica a la dirigencia política de izquierda como expresión cultural. Los albores del siglo XX y a partir de distintas experiencias en la clase obrera. La recopilación remite al Partido Comunista.
En el siglo se verifican tres etapas en creación de clubes barriales -también teatros- con natural inclinación política en la clase obrera. En los años ´20, el país no llegaba a 8 millones de habitantes, avanzó la primera generación de "cuadros" ligados al Partido Comunista. Los barrios proletarios, como se decía por entonces.
La Argentina era un país que crecía. Europa padecía la primera guerra mundial con masiva emigración a América del Sur. El gobierno de raigambre popular de la Unión Cívica Radical y un "caudillo" como Hipólito Yrigoyen captaron mayoritariamente a los inmigrantes. Yrigoyen ganó dos veces por el voto popular: 1916/1922 y 1928/1930
Luego de la revolución del ´30, dirigentes de la UCR. se volcaron a los clubes. El gobierno militar de José Félix Uriburu proscribió la actividad política partidaria de radicales y conservadores. Y los partidos de izquierda, comunistas, socialistas y anarquistas. En los años ´30 crecieron los clubes de fútbol. Mucha actividad política.
La otra etapa reconocida por historiadores es la del primer peronismo, a partir del ´46. Ciclo dorado del fútbol argentino y con varios dirigentes de clubes que quedaron en la historia grande. Desde Antonio Liberti, River, que puso en marcha la construcción del Estadio "Monumental" en Núñez, a José Amalfitani, Vélez Sársfield.
El legendario don Pepe Amalfitani, uno de los más destacados a través de tres décadas (1940/69) presidente de Vélez Sársfield en el ´43 -hasta su deceso- reivindicó su condición "fomentista, vecino y amante del deporte social", en Villa Luro y Liniers. Club de barrio que culminó teniendo Universidad propia.
Si uno pasa por Valentín Alsina, Avellaneda, es común encontrarse con historias de clubes deportivos que hace 90 años fueron fomentados por militantes comunistas de base como el Club Claridad. Desde los ´40 por peronistas con apoyo del Estado. El Club Tamet, Talleres Metalúrgicos, luego privatizado en 1980.
Hoy, la Capital Federal tiene algo más de 300 clubes de barrio que en algunos casos pasan casi inadvertidos. Sin embargo la mayoría cumple una amplia actividad social donde niños y jóvenes practican variados deportes y la gente mayor -en muchos casos- se inclina por la música. Especialmente, el tango.
El historiador Félix Luna produjo un trabajo de compilación en "Todo Es Historia", difundido en 2004, donde alude directamente a "los clubes deportivos comunistas". Repasa los clubes obreros promovidos por el PC. a partir de 1923, como parte de la expansión rusa desde la revolución del ´17.
Según Luna se trató -claramente- de una política. Especialmente, en gran Buenos Aires y las provincias de Santa Fe, Córdoba y Tucumán. El titular del Deporte bonaerense, Alejandro Rodríguez, destacó la existencia de 3.100 clubes en todo el ámbito provincial. "Unos 1.478 reciben subsidios", aclara.
El Partido Comunista argentino se fundó como Socialista Internacional en 1918. Antiguas consignas deportivas en barrios donde funcionaban fábricas y convivían obreros, respondían "al deporte proletario". Una de ellas, reproducida por la publicación, expresaba: "Deportistas proletarios, ¡ Uníos !".
Los nombres de clubes no estaban para nada ajenos a la revolución rusa. Entre ellos, La Internacional, Alba Roja, Estrella Roja, Juventud Obrera (Piñeyro), Unión y Trabajo, El Martillo y la Hoz, Unión Obrera y El Porvenir. Esto, en Constitución, Gerli, Avellaneda, Barracas, Ramos Mejía y Parque Chacabuco.
El fútbol tuvo notoria influencia inglesa. Antes, ya en 1893 existía la Argentina Football League. Antes de AFA. emergieron Asociación Amateur y Federación Argentina de Football. Los´30 las clases llamadas "dominantes" se incorporaron y decisivamente.
Los dirigentes "del fútbol" terratenientes, empresarios, políticos y hasta periodistas. Los más recordados según Félix Luna, fueron Florencio Martínez de Hoz, Ricardo Aldao, Aldo Cantoni, Virgilio Tedín Uriburu, Adrián Beccar Varela y el mítico Natalio Botana, fundador de "Crítica".  
Por el otro lado, las consignas eran "Contra el deporte burgués", decían. Ya en los clubes se daba una inevitable lucha de clases sociales. En zona norte, conurbano bonaerense nacían y crecían notorios clubes de rugby. Desde CASI (Club Atlético San Isidro), SIC (San Isidro Club), CUBA (Club Universitario de Buenos Aires). Otra condición social.
En la Capital, clubes inolvidables "Ciencia y Sudor", cerca de Agronomía; "Estrella del Maldonado", Juan B. Justo, en proximidad de Estación Pacífico, la avenida Juan B. Justo (Palermo) donde hicieron sus primeras armas el zurdo Andrés D´Alessandro, hoy "estrella" en Internacional de Porto Alegre y Javier Saviola, otro ex riverplatense.
Los campeonatos infantiles "Evita" a partir del ´49 trajeron otro matiz: exámenes médicos en la población infantil. Los programas del neurólogo santiagueño Ramón Carrillo, primer ministro de Salud,1946, determinaron 300 mil placas radiográficas a chicos de 10 a 12 años entre el ´49 y 51. Con doce millones de habitantes.
La difusión no estuvo ajena. Una revista "Compañerito" competía con la tradicional publicación infantil "Billiken" de Editorial Atlántida, fundada por Constancio Vigil en 1919. En julio del´32 en tapa la portada comunista aludía a los "niños explotados". Y el título decía: "Por pan, ropa y escuelas".
Los "grandes" del fútbol argentino tuvieron envión a partir de la era profesional, en 1931. Boca, River, San Lorenzo, los de Avellaneda, Racing e Independiente, la mayor atracción. Equipos y notables jugadores. En 1931 se vendieron casi dos millones de entradas populares. En todo el torneo.
Veinte años más tarde y el advenimiento del peronismo el fútbol atraía -entradas populares- a más de tres millones y medio de espectadores por torneo de AFA. La Argentina, asimismo, creció con grandes corrientes de españoles e italianos.
Los primeros por influencia de los vascos Isidro Lángara y Ángel Zubieta que hacia el final de la guerra civil en su país -estaban de gira por América y se radicaron en la Argentina- fueron adquiridos por San Lorenzo. Esa expresión cultural y el fútbol de lujo "azulgrana" en el ´46 produjo récord de socios: San Lorenzo alcanzó cifra de 34 mil socios
Atrás quedaron River (27.000), Independiente (26.000), Boca (23.400), Huracán (23.083) y Racing (19.955) según la estadística difundida por el historiador Pablo A. Ramírez en su recopilación "Fútbol. Historia del Profesionalismo". La Argentina, los clubes, el fútbol, llamaban la atención mundial.
La medida del fútbol argentino hace 6 décadas la brindó el árbitro inglés Leonel Gibbs pionero en el arbitraje que contrató la AFA. hacia fines de los´40. El referí regresó, extrañaba a su familia allá, dijo: "Habiendo recorrido países y observado a <estrellas< del fútbol, puedo decir que los mejores futbolistas están en la Argentina"
En la entrada del club de barrio (Boedo) "Homero Manzi", de frente, arriba, se lee una consigna maravillosa del pensador "Kido": "Las grandes obras las piensan los santos locos; las construyen los esforzados héroes anónimos; disfrutan felices cuerdos y critican inútiles crónicos".
La imagen remite a don Pascual, el regente en los ´90, fana de San Lorenzo, sexagenario, bajo de estatura y el silbato ... yendo a la Cancha 5, para dar término al picado, estando el juego empatado. Un clásico. El lugar funciona desde 1985, tiene una actividad diaria
de más de 200 pibes; llegan de siete colegios (Boedo, Parque Chacabuco y Caballito sur).
El gobierno de la Ciudad –vencida la concesión hace tres años- pidió el desalojo. El predio es defendido por los vecinos. En una semana reunieron 1.300 firmas. La fecha del desalojo está prevista para el 15 de julio venidero. El macrismo o parte de él no vió "Luna de Avellaneda".

 

(*) Periodista de la agencia Télam

14 julio de 2013

Foto: Agencia Télam