Carta de Lectores
Rosario: “Municipio, Iglesia, clubes y escuelas deben trabajar juntos”

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José María Di Paola, el cura que trabajó con Bergoglio, llegó a Rosario para hablar sobre el problema de la adicción.

 

Por Graciana Petrone

21082015padre Pepe en Rosario

José María Di Paola, más conocido como “Pepe” o “el cura villero”, inició y ejerció gran parte de su sacerdocio como “un vecino más” al frente de la parroquia Caaupé en el asentamiento de emergencia 21-24 de Barracas, Buenos Aires. Promediaba la década del 90 y aún no se veían enfrentamientos armados por la disputa territorial de venta de drogas. Aunque sí había otros conflictos violentos, el narcotráfico no era el centro de los problemas del barrio. Años más tarde, en 2010 y tras denunciar y exponer a los responsables de la comercialización del paco en muchos lugares del conurbano bonaerense, sufrió una suerte de exilio y fue obligado por su superior, por entonces el cardenal Jorge Bergoglio, a trabajar en una iglesia en Campo Gallo, un pequeño pueblo de Santiago del Estero.

“Preferí apartarme de la vida de la villa para no poner en riesgo la vida de la gente que trabajaba conmigo en Buenos Aires”, recordó ayer, en diálogo con El Ciudadano, durante su paso por la ciudad invitado por la comisión directiva del sindicato Asociación Empleados de Comercio para dar una charla, justamente, sobre control y prevención de adicciones.

—¿Cuál debe ser el rol del Estado en materia de drogadicción?

—El Estado tiene un rol protagónico en esto. Tiene que haber más presencia en todas las provincias y creo que en este aspecto hay que fortalecer a los municipios, que tendrían que tener más lugares desde donde apoyar a las instituciones civiles involucradas con la problemática. Es todo un desafío porque se trata de una realidad que fue creciendo y debemos organizarnos mejor, aportando cada uno nuestro granito de arena.

21082015Buena con Pepe

—¿Por qué los municipios?

—Porque el municipio siempre es el Estado más cercano a la gente. Entonces, el municipio, más las iglesias, los clubes y las escuelas pueden hacer realmente una alianza estratégica para poder afrontar el tema.

—¿Qué similitudes hay entre las zonas más vulnerables de Buenos Aires y las de Rosario?

—No sabría decirlo con una sola visita que he hecho a la ciudad. Creo que pueden tener similitudes de marginalidades en sus conurbanos que, por supuesto, hacen que haya algo en común: mucha gente excluida y la droga que se transforma, no en algo recreativo sino en algo problemático y que a raíz de ello tenemos gente que tiene complicada su vida. Partamos de la base de que hay igualdades, más allá de la droga que pueda consumirse. Podría también haber estrategias comunes y, evidentemente, cosas muy particulares que se deben adecuar al cada lugar en el que se trabaja.

—Hoy la droga no ataca sólo a los sectores más vulnerables…

—Creo que ataca a todos. Aunque, en sí, el resultado del consumo de drogas en personas de sectores carenciados puede ser más dañino porque la gente que quizás tenga un nivel de vida más acomodado puede tener otros recursos para afrontar el problema. La realidad es que uno acompaña a muchos hermanos de clase media o alta que viven como un drama la adicción de su hijo y la imposibilidad que encuentran de recuperarlo. Evidentemente, hay una exclusión muy grande de sectores marginales en donde la droga ha entrado y lleva a la muerte, a la destrucción y a la desesperación; y al narco, a inmiscuirse en el tejido social, por lo que es un problema al que debemos darle importancia. No tenemos que asustarnos, sino más bien organizarnos como sociedad civil para trabajar en común.

—¿Cómo se logra el acercamiento a Cristo de un joven que vive en un sector marginal y que no puede salir de la droga?

—En general, los chicos de los barrios más marginales tienen fe. Por eso la responsabilidad de la Iglesia es más grande. No pasa quizás en otras clases sociales pero en los sectores más populares hay mucha fe. Por lo tanto, las parroquias tienen un rol fundamental. Hace unos años un estudio de la Sedronar decía que la mayoría de los chicos de los barrios más pobres recurrían a la Iglesia como primer paso para pedir socorro. Qué importante es entonces que las iglesias estén abiertas y tengan dispositivos, aunque sea para funcionar como nexos o abrir un camino de escucha para establecer vínculos y dialogar con el chico, de modo que no se sienta rechazado sino recibido para iniciar el camino de la recuperación.

—Rosario es una ciudad muy castigada por las drogas, ¿cómo está la Argentina en general con el tema?

—La situación se agravó a tal punto que siempre pongo el ejemplo que cuando fui a Campo Gallo como cura, ocasión en que estuve dos años cuando preferí apartarme de la villa de Barracas para no poner en riesgo la vida de la gente que trabajaba conmigo, pensé que iba a hablar de otros temas. Para mi sorpresa en los pueblos más pequeños de Santiago, en las escuelas o los intendentes comunales, me invitaban para dar charlas sobre adicciones. Yo me preguntaba: “¿por qué?”. La respuesta es que la droga empezaba a ser un problema serio en esos lugares también.

—No hay soluciones mágicas, pero ¿cuál es el método que propone la Iglesia?

—La conclusión es que al haber crecido la droga el problema es más grande. De una vez por todas tenemos que organizarnos y dar respuestas en el camino de la prevención y la recuperación. Es un camino que implica mucha creatividad. El primer paso es la Iglesia de puertas abiertas para establecer el diálogo con los chicos. También romper con el mito de que sólo un ex adicto o un profesional de la salud pueden ayudar a recuperar a un adicto: cualquier persona puede aportar algo, desde un buen terapeuta, a un buen operador, un sacerdote o quien lo acompaña al médico o a hacerse el documento.

Fuente: El Ciudadano - Mundo Amateur

20 de agosto de 2015

http://www.elciudadanoweb.com/municipio-iglesia-clubes-y-escuelas-deben-trabajar-juntos/

 

 

 

 

 
7de Agosto de 1932: Juan Carlos Zabala - El atleta del Siglo gana la Maratón Olímpica

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12082015Zabala - ganando ya en el estadio

Juan Carlos Zabala (“Zabalita”), nació el 21 de Septiembre de 1912 en la ciudad de Rosario, Santa Fe. Era huérfano desde muy pequeño, ya que a su padre se lo consideró “desaparecido” en 1917, durante la Primera Guerra Mundial. Y su madre, la francesa Ana María Boyer, falleció al enterarse del cruel destino de su marido.

El niño fue internado enseguida en el Reformatorio de Marcos Paz (hoy Hogar Escuela “Ricardo Gutiérrez”), de la provincia de Buenos Aires, por su padrino León Cabal. Allí comenzó a practicar deportes como el fútbol, natación, baloncesto y las carreras, desde muy niño, bajo la preparación del profesor de la Asociación Cristiana de Jóvenes, Alberto Regina.

A los 12 años, ya estaba ganando su primera carrera en 1.500 metros, bajo las órdenes del entrenador de esa “Colonia”, Alejandro Stirling (quien luego fue preparador de varios corredores olímpicos). Sobre la vida en este reformatorio se filmó, en 1939 la película “Y mañana serán hombres”, y parece que la semejanza del protagonista principal con Zabala, no fue una simple coincidencia.

“Zabalita”, como lo llamaban en el atletismo, fue campeón nacional de 3.000 y 5.000 metros en 1929 y 1930, representando al Club Sportivo Barracas. También fue Campeón Sudamericano de 10.000 en 1931 y Subcampeón de 5.000, en la inauguración de la pista atlética del nuevo estadio del Club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires (GEBA), cuando sólo tenía 18 años.

Zabala también fue el primer corredor del continente en bajar los 15 minutos en los 5.000 metros, con un tiempo de 14 minutos, 55 segundos, 8/10.

Ese año, 1931, viajó a Europa invitado para correr en la famosa prueba de Berlín (Alemania), donde consiguió el segundo puesto detrás del finlandés Paavo Nurmi, conocido ya como “la máquina de correr”, que venía asombrando al mundo atlético. Entonces nació una gran rivalidad entre estos dos corredores.

El “Ñandú criollo”, como lo bautizó a Zabala el diario “Crítica”, durante su estada en Europa, corrió 36 carreras de las cuales ganó 34. Una de ellas fue la clásica “Maratón de Checoslovaquia”, en Kosice,para la cual registró un tiempo de 2h.33m.19s., sobre esta distancia de 42 Km. que corría por primera vez en su vida.

El entrenador Stirling, entusiasmado por la perfomance de su pupilo, se atrevió a solicitar, junto al presidente de la Federación Atlética Argentina, Eduardo Ursini (guionista de películas y periodista de Critica), un permiso especial al Comité Olímpico Internacional (COI) para que lo dejaran participar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1932, porque en ese entonces los menores de 20 años aún no podían competir.

Luego de conseguir el permiso del COI, Stirling y Zabala viajaron urgentemente rumbo a los Estados Unidos, presentándose allá en la prueba de los 10 km. organizada por el diario “Los Ángeles Times”, y que el atleta se adjudicó en forma brillante.

 

12082015Zabala y Delfo Cabrera

 

Su figura ya comenzaba a ser conocida en el mundo cuando, el 7 de Agosto de 1932, Zabalita “aquel niño huérfano, con la camiseta blanca cruzada por una franja celeste y el Nº 12 en su pecho, se convirtió en el primer argentino en conseguir una medalla de oro, con récord olímpico en la clásica maratón, cruzando la meta tras lograr un tiempo de 2h.31m.36s., cayendo desvanecido a los pocos metros.

“Mucho se habló de ese desmayo, pero la verdad de lo ocurrido es que el boxeador argentino Carmelo Robledo (ganador del oro como Alberto Lowell en esos Juegos), por el entusiasmo, me arrojó un banderín que tenía empuñadura de bronce y me pegó  en la cabeza”, ha dicho “Zabalita”. Fue el vencedor más joven de la historia en ganar esta prueba y el primero en subir a un podio, método que se estableció recién en estos Juegos. En la maratón (prueba en la que no participó el finlandés Nurmi al ser declarado profesional unos días antes) también participaron los argentinos José Ribas, quien abandonó cuando iba en el 7º lugar de la prueba y Fernando Ciarelli.

“Zabalita” que medía 1,62m de estatura y pesaba 50 kilos cuando competía, se casó con Magdalena Lafrancone, con quien tuvo tres hijos.

En el mejor momento de su carrera deportiva tuvo en su poder los récords mundiales de 20.000 m (logrado el 19 de abril de 1936 en Munich, Alemania, con un tiempo de 1 h 4m 02/10) y el de 30.000 m (que consiguió el 10 de octubre de 1931, con 1h 42m 30s 4/10, en una prueba de Viena, Austria).

A los cuatro años de su máximo triunfo en Los Ángeles, en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936, Zabala logró el sexto puesto en la prueba de los 10.000 metros con un tiempo de 31’ 22”, aunque debió abandonar la maratón, cuando recorría ya los 35 Km.

Luego de ganar más de 300 competencias se retiró de la práctica activa en el año 1939. Pero siguió muy cerca del atletismo, siendo un excelente consejero de los nuevos atletas y entre 1946 y 1955 trabajó intensamente para el histórico desarrollo que experimentó nuestro deporte nacional.

Actuó en la película “Campeón a la fuerza” (1950) junto a los deportistas: Delfo Cabrera, Carmelo Robledo, Raúl Landini y Cosme Saavedra. Con guión de Eduardo Ursini y la dirección de Enrique Ursini y Juan Sires actuaban en esta película nacional: Alberto Closas, Pedro Quartucci, Diana Maggi y el periodista Borocotó. 

Emigró a los Estados Unidos luego del golpe militar de 1955, sufriendo graves problemas económicos. Cuando regresó al país, de su casa “unos ladrones” que la habían desvalijado, se llevaron su mejor recuerdo: la medalla dorada olímpica que había conseguido en Los Ángeles ‘1932. Con la bonhomía y humildad habitual en este gran campeón, expresó: “Si éso sirve para calmar el hambre de alguien, el robo me duele menos”. Sin embargo cuánta grandeza había en este pequeño gran hombre, que marcó el camino grande del atletismo argentino.

“Zabalita”, falleció el 24 de enero de 1983 a causa de un paro cardiaco en el Hospital de San Isidro, Buenos Aires.

La Confederación Argentina de Atletismo (CADA) lo nominó como el Atleta del Siglo a fines de 1999, pero su mayor reconocimiento es la gloria con que permanece aún en la memoria del deporte nacional.

Fuente: Libro “Histórica Política del Deporte Argentino” de Víctor Lupo

Capítulo XIV – Ediciones Corregidor

7 agosto 2015.

 

 

 

 

 

 
 
El deporte camino a la era del desarrollo

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scioliPanam

Por Alejandro Rodríguez (*). 

Culminada la participación de la delegación Argentina en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015 se impone un balance que exceda únicamente la obtención de medallas. Una mirada sesgada arrojaría una conclusión errónea si sólo direccionamos nuestro análisis a la exaltación desmedida del éxito que sólo puede traducirse en la obtención de premios.

En cambio, si pretendemos un análisis serio, debe proponer un contexto. Para ello es necesario explicar que la delegación Argentina contó con 467 representantes y que afrontó esta edición panamericana con una de las mejores preparaciones colectivas de la historia.

Desde los Juegos que se realizaron en Buenos Aires en 1951 que no se conformaba una representación tan valiosa en lo cualitativo y cuantitativo como en sus dos últimas ediciones (Guadalajara 2011 y Toronto 2015). Si bien falta por hacer, el deporte nacional goza de buena salud.

Un dato: la inversión y la competencia deportiva del Estado Nacional alcanzó picos de rendimiento que no se conseguían desde la presidencia de Juan Domingo Perón. Por caso, la mejor performance compitiendo en el exterior de una delegación nacional se alcanzó en los Panamericanos de México 1955, con 83 medallas. En Canadá, el medallero argentino cosechó 75 (15-29-31) preseas, misma cifra que en Guadalajara 2011 (21-19-35)

En estos Juegos, Argentina obtuvo mayores accesos a finales en distintas disciplinas y resultó, por caso, muy alentadora la recuperación de la natación –marcas A de Federico Grabich (50m y 100m libre) y Santiago Grassi (100m mariposa)–; además de la gran cantidad de pasajes obtenidos a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.

Lo de Grabich es una gran noticia: su marca podría clasificar a un nadador en la final de los Juegos de Río 2016.Párrafo aparte merece la participación del marplatense Mariano Mastromarinoque en la prueba de maratón quebró una racha de 64 años sin que un atleta nacional subiera al podio panamericano en esta prueba y se quedó con el bronce. Histórico.

Estas bases no se asientan, como ocurría antes, sobre el mero voluntarismo de deportistas y entrenadores que en situación de absoluta orfandad y aislamiento entregaban todo de sí por amor a su deporte, sino que deviene de la profunda convicción de que el Estado debe y puede acompañarlos. Así es que la  decisión política se manifiesta de manera unívoca a partir de la sanción de la Ley 26.573, el sistema de financiación del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo ENARD. En este sentido, la articulación entre el ENARD, el Comité Olímpico Argentino –COA–, y el Estado han sido vitales para el desarrollo del deporte como política de Estado prioritaria.

En la provincia de Buenos Aires el deporte ha sido incluido en la agenda de gobierno como un área fundamental. En estos panamericanos 131 atletas son bonaerenses, más del 25% del total. Nuestro aporte a la realidad del deporte argentino actual ha sido determinante y se hizo posible a través de una política deportiva integral que reúne a Clubes de Barrio, Federaciones deportivas y contempla la participación de las Direcciones de Deportes de los 135 municipios de la provincia.

La herramienta utilizada son los Juegos BA, el programa deportivo más inclusivo de Latinoamérica que se ha constituido en el semillero de donde surgen muchos de los deportistas que hacen flamear nuestra bandera en los podios del mundo entero. Cada año incluye a más de un millón de participantes de todo el territorio bonaerense y desde 2008 a la fecha esa cifra se acerca a los ocho millones.

Este modo de gestionar tendrá continuidad a largo plazo. A eso se refiere Daniel Scioli cuando expresa que va a avanzar sobre lo construido, para poder ingresar a la etapa del desarrollo. El deporte seguirá siendo una piedra angular para fortalecer el entramado social; un eje que nos permita construir una sociedad más unida, más sana, que defienda el sacrificio y el trabajo en equipo. La experiencia de Toronto demuestra que el deporte argentino camina hacia la era del desarrollo. Un sueño desde el cual Daniel Scioli convoca a todos los argentinos. Un sueño, que cada vez está más cerca.

(*)Secretario de Deportes la Provincia de Buenos Aires.

Fuente:

27 julio de 2015

http://seccion8.com.ar/el-deporte-camino-a-la-era-del-desarrollo/

 

 

 

 

 

 

 
 
Los Juegos Panamericanos: Broche de oro, el cierre soñado y una convicción que debe contagiarse

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Con espíritu ganador, el voleibol venció en una emotiva final a Brasil; en el balance de Toronto 2015, el mayor aporte estatal aún no logró que nuestra delegación se supere

 

Por Gastón Saiz  | LA NACION

30072015Gauna

Maximiliano Gauna y un reflejo de la garra argentina que sacó adelante un partido que estaba casi perdido. Foto: Maxie Amena

 

TORONTO.- La corajeada del final debe ser todo un símbolo para nuestro deporte. La Argentina llevaba 20 años sin ganar un torneo y 32 sin vencer en una final a Brasil. No le sobran los títulos al voleibol nacional, por eso el festejo se prolongó tanto. Esta es una medalla de oro con un enorme peso específico para un grupo que hasta aquí había mostrado mucho potencial pero pocos resultados. Es una conquista de esas que está destinada a cambiar la mentalidad de un equipo.

El cierre de la participación nacional en Toronto 2015 fue con un broche de oro. Es la figura para una actuación de la delegación nacional que en líneas generales dejó la sensación de que no termina de despegar.Estos Juegos Panamericanos debían marcar un claro salto evolutivo como fuerza-país en materia deportiva, pero ese envión no se vio cristalizado en la performance global, como sí ocurrió con Colombia, que avanzó un escalón en el medallero general (del 6° al 5°) y agregó tres oros a su cosecha respecto de Guadalajara 2011. Al contrario de las previsiones oficiales, faltó presencia dominante de la bandera celeste y blanca, más allá de que al mismo tiempo hubo varios datos positivos en situaciones y disciplinas puntuales.

Concluidos los Juegos anteriores se mencionaba "Todavía falta continuidad en el aporte". El Enard, ese órgano mixto que financia la preparación de los atletas a través del 1% del impuesto a la telefonía celular, llevaba entonces solo un año y medio de funcionamiento. Ahora, con un ciclo y medio completo en el nivel panamericano, el equivalente a 66 meses de apoyo sostenido, ese circuito virtuoso no pudo reflejarse en mejores resultados. En el período 2010-2011, el ente insufló un presupuesto total de 105.781.467 pesos, entre becas para atletas y jóvenes promesas, respaldo para la participación en competencias internacionales, elementos de entrenamiento, organización de certámenes en nuestro país y becas de perfeccionamiento para técnicos y entrenadores. Para estos Juegos Panamericanos se triplicó esa suma al compás de la inflación y la variación en la cotización del dólar (352 millones de pesos), incluso con la contratación de especialistas extranjeros, pero se incumplieron los dos objetivos numéricos que se había impuesto el Comité Olímpico: desbancar a Colombia del sexto lugar -la Argentina quedó 7°, por debajo de México, con la mitad de oros respecto de los colombianos- y lograr la mayor cantidad total de medallas en el exterior desde la cita de México 1955, cuando se consiguieron 83.

Faltó una presea para llegar a las 75 de Guadalajara, si se considera que habrá un bronce menos por el dóping positivo de la luchadora Luz Vázquez. Asimismo, la delegación concluyó a 6 oros de los obtenidos en tierra azteca, en donde los pelotaris aportaron 4 doradas y que en esta ocasión lamentaron que su deporte se haya quedado fuera del programa.

Hay un dato clave respecto de la actuación; la Argentina tiene el peor coeficiente oro/plata entre los primeros siete países del medallero: 15 doradas contra 29 plateadas, casi el doble respecto del mejor metal. Y aquí vuelve la comparación con Colombia (27/14), el espejo donde mirarse y que supo desbancar al anfitrión de los anteriores Juegos, con todas sus ventajas. Estos 29 segundos puestos ofrecen múltiples lecturas. Hubo plateadas que devolvieron a atletas y equipos a su mejor nivel o los depositaron en Río 2016; son los casos del garrochista Germán Chiaraviglio (mejor marca personal), los tiradores Melisa Gil, Amelia Fournel y Fernando Borello, el equipo de equitación y los equipos de handball masculino y femenino, que participará por primera vez en Juegos Olímpicos. Otras platas abrigan una esperanza grande para el futuro: la tiradora Fernanda Russo (15 años) y el nadador Santiago Grassi (18), ambos con pasaje a Río. También están las preseas que actualizaron viejos logros de la disciplina en cuestión: los propios jinetes de la equitación y el esgrimista José Félix Domínguez. Se cuentan también las platas con rasgo frustrante, como la de Paula Pareto en judo, las Leonas, el rugby seven, el doble scull en remo de Cristian Rosso y Rodrigo Murillo y Catriel Soto en mountain bike. Por último, están las platas que atienden la lógica, como las dos del raquetbol frente al apabullante dominio mexicano y la apuntada de La Garra en el handball femenino, además de algún segundo puesto signado por el infortunio, como el del judoca Alejandro Clara, que sufrió una lesión en un dedo de la mano izquierda en plena final.

Debe predominar el concepto de aprender a ganar, de animarse a triunfar y rematar las faenas, un déficit que se notó en algunas definiciones con argentinos.

Por eso el ejemplo del voleibol ayer ante Brasil. Esa convicción para dar vuelta un marcador adverso y pasar el 1-2 al 3-2 en el tie break fue una enorme muestra de carácter.

También el oro de las chicas del beach voley deja una enseñanza: eran una dupla inferior a las de Brasil y Cuba, sobre todo en lo físico, pero las dejaron en el camino en las semifinales y final. Ana Gallay y Georgina Klug demostraron una desbordante predisposición por la victoria y rebatieron cualquier pronóstico. Siempre con la obvia certeza de que el rival también juega, la búsqueda es reforzar ese arrojo y combinarlo con mente fría en el instante justo.

El australiano Bill Sweetenham fue contratado por el Enard para que volcara sus conocimientos y experiencia de la natación en el seleccionado, pero también para impregnar a sus atletas de una mentalidad ganadora, con la convicción de que puedan ubicarse a la altura de los mejores del mundo si se aplican en los entrenamientos con una cabeza distinta. El clic psicológico se advirtió con creces en cada brazada del Centro Acuático.

Carlos Siffredi, gerente técnico deportivo del Enard, enfatizaba antes del arranque acerca de la necesidad de ver la cosecha de medallas desde un punto de vista cualitativo: el estudio sobre a quién se le ganó, contra quien se perdió y observar qué sucede con cada deportista dentro de un seguimiento exhaustivo. Y apuntaba, fundamentalmente, a que se desarrollaran y ampliaran las bases de cada uno de los deportes. En este punto sí hubo un crecimiento. La próxima estación es Río 2016, otra oportunidad para la evolución en el duro camino del olimpismo.

 

 

 

 

 

 
 
Tenis: La chaqueña Silvina Delgado, con un nuevo récord a nivel mundial

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10072015Silvina Delgado

El Club Tennis Las Terrazas del distrito de Miraflores, Lima (Perú), fue escenario del Torneo Grado 1 de tenis perteneciente a la Federación Internacional de dicha disciplina y donde la chaqueña Silvina Delgado batió su propio récord al salir campeona en tres especialidades correspondientes a la categoría damas 35: single, dobles y dobles mixto

Dicho certamen, uno de los de mayor trascendencia en Sudamérica tuvo la participación de  más de 450 jugadores de todo el mundo, en el cual la deportista de nuestra capital y esponsorizada a través de la Ley 6429,  continúa siendo la N° 1 del mundo en su divisional desde hace más de dos años y, sobre todo, merced a  los triunfos obtenidos recientemente.

 

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LAS VICTORIAS

Single: en esta especialidad derrotó a Dayana Ríos, de Perú; Ana Isabel Suehling, de Alemania, y Carola Almirral, de Argentina, respectivamente.

Dobles damas: junto con la alemana Ana Isabel Suehling triunfaron en la semifinal a la dupla peruana conformada por Linda Ramírez Morales y Lourdes Guibovich; mientras que en la final al dueto integrado por la brasileña Gisele Bazin y la suiza Ingrid Jocobsen.

Dobles mixtos: formando dúo con el ecuatoriano Daniel Guerrero superaron en 4tos. de finales a los brasileños Mónica Yangi y Alberto Jacobsen. En tanto, en semifinales hicieron lo propio frente a los colombianos Silvia Botero Rastrepo y Almer Cuartas y en final a los brasileños Gisele Bazin y Marcio Iorio.

AGRADECIMIENTOS

Silvina Delgado agradece a todas las personas que la acompañan en su carrera deportiva, como los entrenadores de Mach Point, Instituto del Deporte Chaqueño (IDCh) y a sus esponsores: Federación Médica del Chaco, Círculo Médico, Carlos Bisordi Deportes, Alegre Neumáticos, Credinea y Qi Supremacía.

Fuente: Ceremonial Instituto del Deporte

3 julio 2015.

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