Opinión
MISIONES - José Gasc de Vinsac: A 25 años de la partida de un hombre ejemplar

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Investigación: Luis Solé Mases

 

José Gasc de Vinsac es un personaje digno de ser conocido. Las sociedades se van formateando alrededor de sus miembros notables y más populares, a quienes muchos quieren emular. El rol de las estrellas deportivas ha sido siempre saliente, y en décadas pasadas cuando esas estrellas se autoimponían ser ejemplares y consecuentes en su conducta, su presencia tenía aún mucho más peso específico y proyección en el tiempo.

Uno de ellos era Jose í, como lo conocían en Posadas, aunque en su larga carrera fue también apodado “Torito”, “Gascón” (por su apellido Vasco) o simplemente “misionero”. Caminemos un rato en reversa, por el túnel del tiempo, tratando de conocer a este personaje de sonrisa gardeliana. Esta es la comprimida historia de quien fue uno de los primeros, si no el primer, atleta profesional de Misiones. 

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En Cerro Porteño no solo ganó campeonatos, sino que fue goleador de la Liga. En 1941 Unión de Santa Fé compra su pase por 38 mil pesos ( 150 mil dólares aproximadamente) y marcha a jugar en el ascenso Argentino, con una institución que apostaba a llegar alto.

En Unión tiene dos temporadas excepcionales y San Lorenzo de Almagro lo compra por 50 mil pesos (220 mil dólares aproximadamente) y la sesión del jugador delantero Gabino Ballesteros. Una transferencia record para ese momento, para una estrella que no paraba de crecer. El jugador no percibió un centavo del trato entre instituciones. Era el año 1943 y Jose í, ahora llamado “Gascón” encuentra un lugar en la primera de San Lorenzo, cuando ocurre un hecho sorprendente. Gasc de Vinsac había desplazado del equipo al delantero titular Lángara y comenzaron los problemas. La colectividad Vasca era la principal aportante al Club de Boedo y luego de un partido generaron destrozos en la sede, exigiendo el regreso del vasco Langara a la titularidad. El conflicto creció a tal escala que esa misma semana San Lorenzo decidió dar a nuestro artillero en préstamo a Santos de Brasil o a Santiago Morning de Chile. Jose í optó por Chile, ya que ignoraba el portugués y al Domingo siguiente ya debutaba tras la cordillera. 

Pero en Chile los comienzos serían conflictivos. Al desplazar a la estrella local de la titularidad, los compañeros decidieron boicotear al Argentino recién llegado. Fue tan notorio el desprecio, que la directiva del Club multó y suspendió a dos jugadores “por no colaborar” con nuestra figura, que ahora era apodado “torito” Gasc de Vinsac. En Chile siguieron los goles, los títulos y San Lorenzo intentó repatriarlo, pero ofendido el Misionero nunca aceptó, aunque desde todo punto de vista la oferta era la mejor de América. Fueron tres años excepcionales en Chile, pero para 1946 recibe una curiosa propuesta de Cerro Porteño: regresar como jugador y a la vez como técnico del “ciclón de barrio obrero”. 

Una situación poco conocida es que el Cerro Porteño a inicios de 1945 (nota del 24 de Enero) lo designó también “encargado de los equipos de basketball del club”(sic). Esto muestra que Jose í, al igual que varios deportistas de la época en Posadas, se había desarrollado en más de una disciplina. Ese pasaje por el Básquetbol podría explicar su inusual capacidad de salto, que tantos observadores de la época comentaron sorprendidos. 

Ya su prestigio personal lo antecedía. No solo brilló como jugador, si no que obtuvo campeonatos con Cerro Porteño. Incluso se nacionalizó y jugó con la Selección Paraguaya algunos encuentros. 

Conoció en Asunción a Ana Julia Bernal, el amor de su vida, se casó y compartieron la vida por 40 años. Luego nacería su única hija Julia Esther “juli” (quien aportó mucho a esta biografía).

Pronto comenzó a organizar el regreso a su Posadas natal. En esa época los jugadores no participaban en porcentajes de sus transferencias, así que no había reunido gran cantidad de dinero, pero si lo necesario para comenzar una vida modesta entre sus familiares y amigos.

Para 1949 ya volvía a jugar en Atlético Posadas y obtenía un nuevo título local. No se había vuelto solo al pago, Eugenio Fernández, una joven promesa Paraguaya también vino desde Cerro Porteño para reforzar Atlético un año, para después ser recomendado por Jose í a Estudiantes de la Plata.

Pasadas varias temporadas colgó los botines, los que ahora si le cabían cómodos, y no como veinte años atrás cuando la aventura arrancó.

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El hombre, el ciudadano, el ejemplo

Jose í en su solitario periplo de 15 años por varios países tuvo la experiencia humana de ser un ídolo deportivo. Eso lo llevó a codearse no solo con periodistas, dirigentes y demás miembros de la colectividad, si no que pudo relacionarse con múltiples e importantes personalidades. Comprendió que la cultura era la llave maestra para corresponder a los niveles más altos de la sociedad y en consecuencia se transformó en un autodidacta de elaborada educación. Además de cuidar su rendimiento atlético adquirió como hábito la lectura y fue un atento observador de las relaciones humanas. Eso quedó luego impreso en cada reportaje, donde los cronistas se deshacían en elogios por su mesura, elocuencia y permanente rol de educador. 

Comenzó a trabajar en la Delegación Nacional de Salud Pública y su rol de coordinación le impuso lidiar con la acción social y las permanentes emergencias. La gente depositaba absolutamente la confianza en su compromiso por el prójimo. 

Pero Jose í entendía que el deporte de Posadas le había dado mucho e intentó retribuirlo. Dirigió a Clubes como Independiente, Atlético Posadas, Guaraní AF y a la Selección Posadeña, renunciando a cobrar sueldo o premio alguno. Expresamente recalcaba que era un aporte al crecimiento del deporte. En todos obtuvo éxitos deportivos memorables. Nadie en la ciudad para el momento había logrado niveles tan altos de maestría y volvía para ofrecerlos generosamente. Ese gesto agigantó su imagen pública, y nunca intentó canjear su valía por prebendas y ventajas personales. 

En el famoso año 1964 dirigió la Selección Misionera en los importantes Campeonatos Argentinos, que significaban la vidriera de los futuros profesionales del futbol. Misiones fue groseramente estafado por los árbitros, frente a Salta, cuando tan solo con un empate debió llegar a la final y desalojarlo a Córdoba de la misma. De la frustración deportiva nació el conocimiento para nuestros jugadores de cómo se vivía y se entrenaba en el profesionalismo. La mayoría de ellos (entre tantos, Federico Hoster), tuvieron una carrera en el profesionalismo. 

No se cansó de enviar jugadores a los clubes de Buenos Aires, Chile y Asunción. Con su elaborada caligrafía se dirigía ofreciendo a nuestros jóvenes, destacando sus virtudes deportivas y humanas. Su palabra tenía el peso de su reputación. Sus contemporáneos lo homenajearon y reconocieron repetidamente y los Posadeños no dejaban de congregarse a su alrededor, cada vez que la ocasión lo permitía. 

Luego de completar más de medio siglo en la canchas todos los días de la semana, primero jugando y luego dirigiendo, decidió retirarse sin ruido ni despedidas. Simplemente un día los aficionados comenzaron a preguntarse: “¿Adonde está Jose í”?. 

Un día como hoy, 16 de Junio de 1991, a los 74 años culminó su aporte a esta sociedad. Hoy hace 25 años de ese momento y como mínimo reconocimiento vuelvo a presentar su figura de maestro y pionero, a las nuevas generaciones, que de seguro muchos pocos lo escucharon nombrar.

Jose í Gasc de Vinsac, un atleta, un ciudadano ejemplar, alguien demasiado querido por el Pueblo. Un hombre que tiene mucho que ver con lo bueno que tiene nuestra Ciudad.

 

Junio 2016
 

http://misionescuatro.com/deportes/jose-gasc-vinsac-25-anos-la-partida-hombre-ejemplar/

 

 

 

El deportista José nació el 1° de Enero de 1917 y vivía en el barrio Tiro Federal. Comentan cronistas de la época, que su documento señala el año 19 como el de su nacimiento, pero al parecer era una treta común de la época el sacarse un par de años de edad y poder mantenerse en las categorías menores. Su Padre era Francisco Gasc de Vinsac y su madre Irene Enriquez. Realizó la escuela primaria en un establecimiento del barrio, que ya no existe y por su carrera deportiva no completó el secundario en Posadas, cursándolo ya adulto en Santiago de Chile, donde también obtuvo una tecnicatura en mecánica dental. Obviamente vivía, crecía y soñaba alrededor de una pelota, en la Posadas que intentaba dejar de ser una aldea. El club más cercano a su casa era Deportivo Colombo, el precursor de Guaraní Antonio Franco, y fue allí donde comenzó a deslumbrar temprano por su intensidad, valentía y puntería para el gol. A los 17 años pasó a Atlético Posadas, junto a su hermano Armando. Ese año de 1934 comenzaron a suceder las cosas velozmente. Antes de debutar en primera jugó en la Selección de Posadas de la mano de Cayetano Castelli, el inolvidable mecenas, dirigente deportivo y político, fundador del Jorge Gibson Brown y ex intendente de Posadas, entre otras tantas distinciones. Debutó en la Primera local frente al desaparecido Club Peñarol de Posadas, ganando 1 a 0. La fama de Joseí crecía. En algunos encuentros logró meter hasta siete goles, como frente a Huracán, y fue allí que por gestiones del señor Rivero Hornos llegaron a verlo desde Buenos Aires. El partido fue ante el Club 2 de Febrero de Candelaria y ocurrió un hecho curioso. El par de botines maltrataba los pies de Jose í y no podía moverse. En medio del partido decide continúar corriendo en medias y es allí donde deslumbra a su reclutador, por su agilidad, velocidad y potencia. Cuando el árbitro lo advirtió lo obligó a calzarse, pero la suerte estaba echada: el Club Estudiantes de la Plata lo reclutó, como fichaje juvenil, era finales del año 35. Se marchó a la ciudad de las diagonales, se adapto un año en la “cuarta especial” y debutó en primera frente a Ferrocarril Oeste, con un empate 1 a 1, en 1937, pero pocos meses más tarde decidieron no hacerle contrato profesional y retornó a Posadas casi resignado a continuar su vida acá. Durante 1938 jugó para Guaraní Antonio Franco, y si bien tuvo numerosas ofertas contractuales se decidió por ir a Asunción, ya que Cerro Porteño fue el mejor postor. - Vía MisionesCuatro.com

 
Platón, Pierre de Coubertin y el Papa Francisco -- LUIS FEDERICO SOLE MASES

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El Papa Francisco resaltó recientemente los "valores representados por el deporte", entre ellos la "lealtad y solidaridad", al recibir en el Vaticano a una delegación de la federación austriaca de esquí, previo a encabezar la tradicional audiencia general de los miércoles en Plaza San Pedro.

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Muchos siglos antes de Cristo los griegos clasificaban e identificaban los valores del Ser humano agrupándolos en las “virtudes cardinales” Justicia Prudencia Fortaleza Templanza Viviendo en y con ellas se encontraba el hombre de la polís ideal, aseguraban. Obviamente, era un ideal para una sociedad también ideal. Los griegos tenían todo tipo de lacra humana pululando en la cima del poder político y militar, aunque también tenían respuestas devenidas de lo divino o de lo humano para frenarlas. Obviamente, apenas caían en desgracia, nunca antes, como dice el reglamento no escrito que aún perdura. Según Platón, la Justicia era la piedra angular de las virtudes. Sin ella es imposible adquirir las otras, y teniéndolas a todas, sin Justicia no se las puede mantener. Justicia… ¿Cómo será su verdadero rosto? Por estas serranías pocos o nadie la ha visto. La Iglesia de Roma no colaboró demasiado cuando el embrión del deporte moderno comenzó a darse forma desde el siglo XVIII y en adelante. No obstante las palabras de Francisco, Jefe del Estado Vaticano y líder espiritual del catolicismo me mueven a pensar sobre el dueto valores y deporte. Los valores fueron pensados para la vida del hombre en sociedad. Pues están en todas y cada una de las sociedades humanas: la política, el trabajo, el arte, el deporte, donde sea o fuese que el hombre se asocie y conviva. Las virtudes tampoco tienen sentido para el ermitaño o anacoreta que vive alejado del mundo, en medio de la naturaleza y su reglas. Ahora ¿Cuál es el mensaje especial o particular que aporta el deporte, y que impulsa al Papa a destacarlo? Muy simple. En el deporte se necesita desesperadamente del adversario. Sin el adversario nada tiene sentido, ni siquiera importancia, ni trascendencia. Debemos cuidar al adversario y ceñirnos no solo a reglas, si no a principios éticos y morales para mantenerlo frente a nosotros. Sin sacar a relucir nuestras virtudes no podemos cohesionar esa sociedad que debe tener más de una parte, y donde el “adversario” es igual o más importante que yo mismo. Es esa la razón por la cual se visualiza en el “Mundo Deporte” muchas de estas virtudes expuestas ya hace tres mil años, aunque las anti-virtudes están allí presentes inundando de corrupción también esta sociedad diseñada idealmente por Pierre de Coubertin y otros pensadores previos y posteriores. En la política una facción puede suprimir, anular y disciplinar a las mayorías. No necesita de una contraparte. Aplasta a todos y mantiene el “juego político” vivo. Fascismos, populismos y otros engendros plagan de ejemplos la historia humana reciente. Imagínense un fin de semana cualquiera, cuando recibimos la visita de un equipo en nuestro club o simplemente en la canchita del barrio, y antes que entren a jugar los encerramos con llave en el vestuario así no llegan a la cancha y los vencemos por ausencia. Además de demencial sería un auto atentado: lo que queremos es jugar, probarnos, superarnos y vencer si se puede, pero de no hacerlo queremos tener una próxima oportunidad y necesitamos de este u otro adversario. Pese a todo lo malo y conocido que nos expone el deporte profesional permanentemente (dopaje, sobornos, trampas, etc.), las virtudes cardinales siguen residiendo en el alma misma del deporte moderno. Está más que claro que no son patrimonios de algunos deportes si y de otros no, aunque hay quienes pretender ser los depositarios privilegiados. Eso se llama vanidad, y está en la orilla opuesta de la virtud. Los valores humanos están en todas partes, pero es en el deporte donde brillan con más fulgor. Eso lo ve Francisco, un promotor del deporte desde siempre, y todos quienes vivimos apasionados dentro de su vorágine, desde hace décadas y mientras merodeemos por esta Tierra. “El día en que un deportista deje de pensar en primer lugar a la felicidad que su esfuerzo le procura y a la embriaguez del equilibrio entre potencia y físico que de ello nace, el día en que deje que las consideraciones sobre la vanidad o sobre el interés prevalezcan, ese día nuestros ideales morirán.” Barón Pierre de Coubertín (Recreador del Olimpismo)

Fuente: LUIS FEDERICO SOLE MASES

20 abril de 2016

https://www.facebook.com/notes/luis-federico-sole-mases/plat%C3%B3n-pierre-de-coubertin-y-el-papa-francisco/1584758371837318

 

 

 

 

 

 
 
Misiones: El ideal del deportista “amateur”, una discusión que atrasa como tantas otras cosas en el País y Misiones

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POR LUIS FEDERICO SOLE MASES

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El deporte moderno no es una forma autónoma de comportamiento, no aparece como un invento brillante en forma sorpresiva. Surgen en la Inglaterra del siglo XVII y XVIII con estructuras sociales que aparecen en el inicio del capitalismo. Cuando la burguesía industrial inglesa igualó en poder e incluso superó a la nobleza, y los antiguos siervos rurales pasaron a ser el proletariado fabril poblando las periferias urbanas, el mundo comenzaba a cambiar sus estructuras sociales definitivamente y el deporte tenía el caldo de cultivo ideal para crecer y reproducirse.

Lejos de ser apoyado por el gobierno, la Corona Británica, en sus inicios encontró en la Iglesia Anglicana y en los novedosas Instituciones educativas, su rampa de lanzamiento. Mientras tanto en el continente europeo el Catolicismo insistía con el “Dualismo” que pregonaba sobre la atención del alma (pura y divina) vs. el cuerpo humano (pecador y diabólico). Este pensamiento necio del Catolicismo, limitó la popularidad del deporte, por varias décadas, expandiéndose inicialmente en zonas del protestantismo.

Enseguida el deporte fue el principal y más aceptado producto de exportación inglés y su mayor método de penetración cultural. Mucho más eficiente que sus manufacturas, las que generalmente imponían su comercialización y uso a los cañonazos. Pero ese doble origen, por un lado en los aristocráticos Colegios y por otro, en las barriadas empobrecidas, no podía tener demasiadas similitudes. Es así que por un lado tendríamos un exclusivo deporte “amateur” y “fair play”, parido en las clases acomodadas, y como contra corriente un deporte “profesional” básicamente solventado a partir de las apuestas, que tanto apasionan a los ingleses. La barrera entre poderosos y sometidos se extendía al deporte, y curiosamente en Argentina, tres siglos más tarde, hay quienes siguen alimentándola en algunos nichos donde el reloj atrasa e increíblemente se sienten descendientes de aquellos nuevos millonarios de la revolución industrial. Pero el desarrollo fue explosivo. Pronto surgen las figura del Footman, el Boxeador, el Arbitro y el Asociacionismo Deportivo, multiplicando las disciplinas a partir de creaciones, adaptaciones, y de destrezas militares. ¿Se acuerdan de amateurs y profesionales? Bueno los muchachos ricos siguieron repudiando el deporte popular, pero a los efectos crearon figuras mentirosas e ilegitimas de profesionalismo.

Los “sportmans” aristocráticos vivían del Estado, el Ejercito o la Policía. Otros simplemente se solventaban con empleos privados en sus Industrias o Comercios. También a través de Universidades, encontraban los recursos para entrenarse y competir; o simplemente recibían dineros reservados y se mantenían nominalmente amateurs. Hoy los conocemos como amateurs “marrón”. Por otro lado los “despreciados” atletas populares diseñaron un tipo de profesionalismo legítimo, el mismo que hoy predomina en el mundo (no acá). El dinero procedía de mecenas que los hacían públicamente o simplemente preferían no figurar. Pero el origen del recurso era transparente. También la plata llegaba desde el Comercio y la Industria, quienes veían en los “footman” (maratonistas), y a los boxeadores, una fuente publicitaria importante. Finalmente los Diarios también contrataban a los atletas, y en sus páginas plasmaban en exclusividad sus hazañas que el público adoraba. Recién en el siglo XX la política irrumpe con energía en el mundo del Deporte, y aporta un nuevo tipo de profesionalismo ilegitimo, que en estas últimas décadas comienza a diluirse para otorgarle espacio al patrocinio estatal organizado. Hoy en Argentina hay una ley especial para solventar la carrera de centenares de deportistas de elite. Obviamente, para llegar a la elite cada quien lo hace como las deidades lo ayuden.

Hoy y ahora ¿Tiene la misma oportunidad de desarrollarse en el deporte formal cualquier joven en Misiones? Veamos. La indumentaria, por ejemplo, para jugar al hockey o al básquet federado supera los 2 mil pesos. A eso hay que agregarle transporte, cuota social o arancel y gastos en viajes, comida, alojamiento y todo lo demás. Un empleado público, de la construcción o comercio gana alrededor 10 a 12 mil pesos mensuales. Impulsar a su hijo dentro del deporte formal arrastraría casi el 20% de sus ingresos. ‘Ahora comprenden porque hay legiones de jóvenes vendiendo todo tipo de rifas o comida en las calles? Es la solidaridad de su mismo empobrecido segmento social la que permite, que a los tumbos, se sostengan en el deporte. En Misiones el Gobierno no tiene disimulo, y está perfecto que se muestre transparente en sus ideología. El año pasado repartió 90 millones de pesos para clubes, donde se recrea y esparce la clase dirigente (Tacurú, Itapúa, etc.). Algunas de esas obras pinta la cuestión brutalmente: Millones para levantar un muro que separe una cancha de golf, de la contaminante vista a una villa de emergencia cercana. ¿Se necesita explicar más? Obviamente las listas de los sublemas del partido de gobierno, se alimentó de los dirigentes de estas Instituciones. Tampoco se trata de no aprovechar la volada. Por otra parte el gobierno suspendió el modesto sistema de becas que ayudaban simbólicamente seis meses al año a solo 70 deportistas destacados. No está la plata, argumentan.

Cada quien está por su cuenta. ¿Se acuerdan los aristócratas que gozaban de tipos ilegítimos de apoyo, mientras despreciaban el deporte que no fuera “Amateur” y “Fair Play”?

El deporte es una herramienta formidable para la sociedad.

Plantear la situación con la frase “que haga deporte el que pueda costearlo, y el resto que no moleste o vaya a la canchita del barrio”, es una canallada, pero es lo que predomina aquí y ahora. El camino a democratizar el acceso y permanencia en las prácticas deportivas formales, por ahora es tortuoso y lento de transitar. En nosotros está la opción de reflexionar, discutir las soluciones y ponernos manos a la obra para orientar el rumbo. Pero recuerden. En esta estamos de a pié, no esperen que otro haga nuestro trabajo.

Fuente: Misiones: LUIS FEDERICO SOLE MASES

24 de abril de 2016

https://www.facebook.com/notes/luis-federico-sole-mases/el-ideal-del-deportista-amateur-una-discusi%C3%B3n-que-atrasa-como-tantas-otras-cosas/1586416001671555

Imagen: Thomas Arnold. (Inglés, nacido en Junio de 1795, falleció en Rugby el 12 de Junio de 1842), célebre pedagogo, humanista e historiador inglés, director de la Escuela de Rugby entre 1828 y 1841. Se lo considera un innovador al insertar la Educación Física y los deportes en los procesos educativos. Su labor diversificó las disciplinas y las normatizó dándole el formato actual.

 

 

 

 

 
 
La otra mirada: Agremiados - Cuentas secretas y glorias que murieron olvidadas -- Por: José Luis Ponsico (*)

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Mientras Carlos Pandolfi y Sergio Marchi, dirigentes de Futbolistas Agremiados Argentinos, amasaban una fortuna en una Fundación (El Futbolista), mientras futbolistas de tres generaciones, muchos de ellos históricos, morían. Fenómenos del futbol. Agremiados se enteraba por los diarios.

Desde la célebre huelga del´48, liderada por Adolfo Pedernera, Oscar Basso y Fernando Bello, River, San Lorenzo e Independiente, una medida de fuerza al gobierno popular -primer mandato de Juan Perón- allí Agremiados mereció importante consideración.

Los jefes del movimiento reivindicativo -relación laboral, contratos, primas, vacaciones, para renovar contratos- en amparo del futbolista profesional, costó represalias y exilios. Pedernera a Colombia, Basso a Italia y Bello a su casa.


En los´70 José Omar "Pato" Pastoriza honró la agremiación de los ‘40. Orientación <peronista< el popular "Pato" encabezó otro movimiento por la nueva legislación y conquista del Estatuto del Futbolista Profesional. Pastoriza debió irse a Francia.

Otros capitanes no pudieron renovar. Silvio Marzolini terminó su carrera en Boca con 32 años. Daniel Onega, River, pasó a Racing, préstamo y "castigo". Carlos Della Savia se tuvo que ir de Quilmes Athletic Club.


Hoy la jueza Romilda Servini de Cubría investiga cuentas "secretas" de jerarcas de Agremiados por 2 millones de dólares. Antes, designó entre auditores al ex juez Alberto Piotti. Los números salieron a la luz. Mucha corrupción.

Plazos fijos, dinero cautivo. Mientras tanto, la Mutual Futbolistas Solidarios dio a conocer documento con veintena de glorias que murieron en el tiempo de las cuentas guardadas. A espaldas de los futbolistas. De antes y ahora.

La misma que protegía a los futbolistas en los´50, 60, 70 y hasta la llegada de una <casta< de dirigentes que en su conjunto no jugaron treinta partidos como titulares inamovibles en Primera.

Esto, alcanza a Carlos Pandolfi, San Telmo, Chacarita y Estudiantes; a Sergio Marchi, Gimnasia y Esgrima, San Lorenzo y Platense. Antes, Jorge "Potro" Domínguez, Gimnasia y Esgrima y fugaz paso por Francia. Hoy, millonarios.

La nómina de fallecidos, en el otro extremo, según los Solidarios, ubica al "Marqués" Rubén Héctor Sosa, una pierna amputada por diabetes; Mario Rodríguez con una jubilación mínima de 3.800 pesos.

  El primero uno de los delanteros exquisitos de fines de los´50 y 60 en Racing. El segundo, goleador, valiente "10" de Chacarita e Independiente. Artillero de la Libertadores´64.

Pandolfi y Marchi con Fundación (El futbolista) ignota juntaron dos millones de dólares en cuentas secretas. Una vergüenza. Los ciclos "Estudio Fútbol" no dicen nada y se encienden con parodias. Ocultan al procesado supergerente (CEO) de TyC, Alejandro Burzaco.

El CEO que debió pagar -por "TyC"- 30 millones de dólares por su fianza para conseguir "libertad condicional" mientras la Justicia, Estados Unidos sigue con el procesamiento. Los escándalos de FIFA. AFA, "TyC" y ahora Agremiados.

Un denominador común: el dirigente vitalicio Julio Grondona, al frente de AFA del´79 al 2014. En julio sorprendido por muerte repentina. Grondona, se piensa, "los hizo socios para que no le paren el fútbol por cualquier cosa", dicen los allegados a Luis Segura y José Luis Meisner, otros imputados.

Una huelga absurda por cinco jugadores de Deportivo Español, en el´97. El presidente del club españolista, Francisco Ríos Seoane no les daba la libertad de acción. Agremiados llamó a una huelga general.

Julio Grondona defendió al "Gallego" Ríos Seoane, procesado por <instigador de un crimen< del principal dirigente opositor. Luego, Julio los hizo socios cuando <traicionó< a "Clarín" y se relacionó con el gobierno de Cristina Fernández.

En los ciclos de TyC al mediodía, diez minutos discutiendo a Diego Simeone, -Horacio Pagani no lo quiere, "Cholo" discípulo de Carlos Bilardo, enfrentado hace 30 años con Clarín- DT. de Atlético Madrid considerado hoy uno de los tres mejores de Europa.

Así está la cosa. Pasa <un elefante< por adelante, decenas de periodistas de medios audiovisuales, no lo ven. O no quieren verlo. Prefieren juntar datos de pequeñas cuestiones, antiguos debates tácticos, futboleros.

Lo que no se habla es de la investigación a la Fundación de Agremiados, los escándalos en FIFA y AFA, también en TyC. Mientras esto pasaba murieron veinte notables futbolistas en el olvido, algunos en la indigencia, sin cobertura médica, obra social, ni protección de los clubes, menos de AFA.

Desde Ernesto Grillo, Norberto "Tucho" Méndez, Pedro Dellacha, Rubén Marino Navarro, Osvaldo Carceo, Federico Vairo, Luis Ángel Carrizo, Roberto Zárate y  mucho antes Héctor Facundo, José Nazionale, glorias de los´50.

No hace mucho Antonio Roma que debió subastar la pelota inmortalizada por el penal que le atajó al brasileño "Delem" en diciembre del´62. La conducción actual de Agremiados se enteró por los diarios.

(*) Columnista de Agencia Télam, AgePeBa. La Señal Medios y Libre Expresión

Fuente: Especial para La Señal Medios
3 de mayo de 2016

 

 

 

 

 
 
Vienen por los colores de la camiseta

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El presidente Mauricio Macri propuso que los clubes pasen a ser sociedades anónimas. Sin embargo, los clubes son organizaciones libres del pueblo que pertenecen a quienes las hicieron: los Socios.

Por Claudia Giaccone

 

 

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Hemos escuchado en estos días en reiteradas oportunidades, y de boca del mismísimo presidente de la Nación, Mauricio Macri, que se quiere instalar nuevamente en la sociedad argentina la idea de que los clubes, sobre todo los de fútbol, deben transformarse en sociedades anónimas. La excusa que esgrimen es que éstas serían mejores gerenciadoras que los clubes.

Ya tuvieron la oportunidad y no han demostrado serlo.

Esta idea nace en Europa en los años 90 teniendo en cuenta el estado falencial de los clubes de fútbol profesionales, sobre todo el español. La idea era que con este inspirado proyecto se resolvían las idas y vueltas económicas, financieras y administrativas de las desgastadas asociaciones civiles, deudoras a perpetuidad e "incorregibles".

En Argentina esto ya se intentó. En la década del 90 hubo cinco proyectos que pretendieron impulsar y plasmar la idea de instalar las sociedades anónimas deportivas. No tuvieron cordial acogida y fueron olvidados. Pero dieron frutos.

Surgirá de esa idea la figura del gerenciamiento, aportada por la AFA, que imbricado en la ley Nº25.284 de fideicomiso de administración con control judicial se apoderó de varios clubes. Este último intento de incorporar capitales privados en el deporte fue impulsado, vaya coincidencia, por Macri, y apoyado por un famoso relator deportivo. Ustedes sabrán cuáles fueron los resultados en los casos de Blanquiceleste SA en Racing y otros.

Este modelo parte de premisas equivocadas. Primero, el tipo jurídico no es quien crea las deudas o acreencias sino sus administraciones; segundo, son más las SA que quiebran que las asociaciones civiles.

La forma jurídica de sociedades anónimas resultó un fracaso en Europa, particularmente en España. Basta mirar la liga española, donde sólo dos equipos salen permanentemente campeones, se llevan los mayores recursos televisivos, de imagen, marketing y esponsoreo y, ¡oh sorpresa!, son asociaciones civiles.

Esta idea mercantilista del deporte profesional y amateur llevó a abrir las puertas al negocio de las apuestas, al ingreso de dueños de clubes con capitales de dudoso origen, a los arreglos espurios y a la pérdida de pertenencia de las personas.

Se desvirtuó el espíritu del encuentro deportivo por el de demostrar quién es más poderoso económicamente. Sirve como ejemplo el del club Paris Saint Germain, desaparecido hace tiempo, comprado luego por un señor árabe y hoy campeón permanente de Francia y con los demás equipos solo acompañando en el entretenimiento.

Se podrá decir que son clubes millonarios, que pagan contratos millonarios, que tienen los mejores jugadores del mundo, que cobran enormes sumas de dinero por la televisación, marketing, derechos de imagen. Pero a este modelo "privatizado" no le pidan ir a una pileta, jugar al tenis, tener divisiones inferiores, contener a los jóvenes, educarlos, incluirlos. De eso, que se ocupe otro.

Una de las grandes diferencias entre el modelo de asociaciones civiles y el modelo de SA es que en el primero de los casos son los socios los que en forma democrática eligen y controlan a sus dirigentes, mientras que en el segundo es una o algunas personas, que a veces ni se saben quiénes son, las que deciden la vida o la muerte de una institución, sin importar su impacto en la sociedad.

Con absoluta convicción reivindicamos a los clubes como organizaciones libres del pueblo que pertenecen a quienes las hicieron: los socios. Ellos son parte de nuestra comunidad organizada, reserva de democracia, donde nunca, ni en la peor dictadura, se dejó de votar. No vamos a entregarlas a supuestos capitales privados, fondos de pensión, dueños, en muchos casos desconocidos.

Son instituciones formadoras de nuestra sociedad que se remontan a más de cien años, la mitad de la vida de nuestra patria. Somos uno de los pocos países con esta tradición y proliferación de asociaciones civiles preocupadas por una tarea social, cultural, y educativa. Muchos de ellos se hicieron grandes y ahora esta pretensión de volverlos sociedades privadas viene a buscarlos para aprovecharse del trabajo de décadas, que generó la pasión por los colores.

No podemos negar que el modelo actual vigente en Argentina puede mejorarse, tanto en su conformación jurídica, como en su gestión, administración y control. Como ejemplo podemos mencionar la ley Nº27.202 sancionada en el año 2015, y que en su capítulo III se ocupa de ello. Lamentablemente el Poder Ejecutivo actual suspendió sus efectos. A lo que podemos agregar el proyecto de ley que presentamos el año pasado en el Congreso nacional que crea tribunales de justicia deportiva, y que ahora ingresaremos también en la Legislatura santafesina, sumando así una poderosa herramienta de auditoría.

Lo cierto es que las sociedades anónimas no vienen a resolver ninguno de estos problemas, llegarán solo interesadas en participar de las ganancias de los clubes (de fútbol) pero no van a hacerlo de ninguna pérdida, menos que menos de los gastos de formación, ni de ninguna de las actividades sociales que hicieron grandes a los clubes.

Vienen a llevarse años de construcción, de asociaciones, federaciones, ligas. Pasar la espumadera, llevarse lo mejor y olvidarse del resto. Quieren que les regalen algo extremadamente valioso construido con mares de sudor: el color de la camiseta.

Como dice el cantautor tucumano Mario Cabrera en su canción "las llaves de mi club no las entrego".

 

Fuente: Mundo Amateur

Abril 2016.

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 

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