Opinión
Mundial de Básquet 1990 en Argentina: El anónimo que hizo enemigos a Divac y Petrovic

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En “Once Brothers”, un documental que retrata la pelea entre las dos figuras de una Yugoslavia al borde del desmembramiento, un hincha actuó como el disparador del conflicto: mostró la bandera de Croacia en el Luna Park, apenas terminada la final del Mundial de básquet Argentina 90. En Santa Teresita vive el hombre que entró a la cancha con esa bandera: Tomás Sakic y habla por primera vez de aquel célebre episodio.

Por Andrés Burgo

 

 

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La historia, también la deportiva, a veces se construye con personajes anónimos. Tipos desconocidos que aparecen espectralmente en un episodio mítico y desaparecen enseguida, sin que nadie sepa quiénes son, o como si hubieran sido fantasmas que se infiltraron un par de minutos en la vida de nuestros héroes en pantalones cortos, dejaron una huella y nunca más volvieron a ser vistos.

Esa especie de astigmatismo, el de no ver al “otro” de la foto (como la presencia habitualmente desapercibida del australiano Peter Norman entre Tommie Smith y John Carlos en el podio del “Black Power” de México 68), también ocurre en “Once Brothers”, un magnífico documental producido en 2010 por la NBA para la serie “30 x 30” de ESPN y traducido en Argentina como “Una vez hermanos” (en España es “Amigos y Enemigos”). Es una crónica que intercala la excelencia deportiva con el aniquilamiento de las relaciones humanas que provocan las guerras: con el desmembramiento de Yugoslavia y de todos sus ejércitos deportivos simbólicos (como su extraordinaria selección de básquet) a comienzos de la década del 90, un serbio, Vlade Divac, y un croata, Drazen Petrovic, ambos figuras de la NBA, pasaron de ser amigos, confidentes y compañeros de equipo a convertirse en enemigos y traidores a escala nacional. En medio de un conflicto que terminaría con 130.000 muertos y millones de desplazados en los Balcanes (la mayor masacre europea después de la Segunda Guerra Mundial), Divac y Petrovic quedaron enfrentados entre aureolas de héroes, traidores y guerrilleros. Si “Once Brothers” tiene cientos de miles de visitas en YouTube es porque fascina por igual a los fanáticos del deporte y a quienes no sabrían mencionar a dos equipos de la NBA. El deporte es el vehículo de la trama.

Pero quien encendió el problema entre estos dos fenómenos del básquet, el disparador de la pelea personal al son de un conflicto nacionalista y étnico que en las décadas anteriores había arrastrado un ruido sordo y que en 1990 ya estaba sobre la superficie (Croacia quería independizarse de Yugoslavia, y lo conseguiría al año siguiente), es un total desconocido. Petrovic y Divac se enemistaron tras la aparición de un hombre del que no hay ninguna referencia concreta, salvo un par de fotos y unos pocos segundos de video. Es un personaje que irrumpe en el campo de juego del Luna Park, en Buenos Aires, y del que todo lo que se supo en estos años es lo que se ve en las imágenes del documental: que usaba bigote, vestía pulover, parecía tener entre 35 y 45 años, llevaba una cartera de fotógrafo (¿para disimular su irrupción en la cancha?) y, sobre todo, que agitaba una bandera de Croacia.

Recién había terminado la final del Mundial, que justamente había consagrado campeón a Yugoslavia, y las imágenes eran retransmitidas a gran parte del mundo, pero en ningún lugar eran seguidas con mayor atención que en la Yugoslavia integrada por las repúblicas de Serbia (que incluía a Kosovo y Vojvodina), Croacia, Eslovenia, Macedonia, Montenegro y Bosnia-Herzegovina. El quiebre en el documental, o sea en la relación entre los amigos, ocurrió cuando Divac, serbio, encaró al hincha intruso y le arrebató la bandera croata. En el momento pareció un incidente mínimo, una anécdota en comparación con el reciente título del mundo, pero el asunto estallaría al regreso a los Balcanes. Aquella pelea fue el combustible para una geografía que se prendía fuego. Divac sería considerado un “héroe” en Serbia y un “guerrillero” en Croacia (periodistas locales dijeron que, además de haber agarrado la bandera, la había escupido y pisado), incluso para su hasta entonces amigo Petrovic, quien ya no le volvería a dirigir la palabra, sin saber que estaba próximo a morir en un accidente de autos en 1993, en la cúspide de su carrera, durante una gira con la flamante selección croata.

Lo curioso es que “Once Brothers” no recopila el nombre, el testimonio ni la nacionalidad del hincha que portaba la bandera e involuntariamente (o no) se transforma en un mojón en la relación. Tampoco aparece en ningún otro registro periodístico de la época ni posterior (al menos en Internet). Sin ese personaje fantasmagórico, Divac y Petrovic no se habrían peleado, o al menos no en ese momento (seguramente más adelante sí se habrían distanciado, producto de la guerra que estallaría entre 1991 y 1995 entre Croacia y el Ejército Yugoslavo, dominado por los serbios, posterior a la declaración de independencia croata, en junio de 1991). O dicho de otra manera: sin el hombre de la bandera, “Once Brothers” no se habría filmado. La bandera de la discordia es su punto de fuga.

Veintisiete años después de la final del Mundial 90, y siete después del estreno del documental, el hincha desconocido que entró con la bandera croata al Luna Park levanta el teléfono en su casa de Santa Teresita, en el Partido de la Costa. Al fin deja de ser anónimo: se llama Tomás Sakic y tiene 68 años, por lo que en 1990 tenía 41. Está claro que vio “Once Brothers”, y que se vio a sí mismo en “Once Brothers”, más de una vez. Cuenta que es profesor de historia pero que también trabajó como periodista. Y como si hubiese estado esperando que alguien le preguntara por su protagónico oculto del 20 de agosto de 1990, arranca con sus recuerdos.

–No soy croata, sino argentino hijo de croatas: nací en Rosario y en el Mundial (de fútbol) del año que viene, en el Croacia-Argentina, voy a hinchar por Argentina. Pero sí, soy el hombre que entró con la bandera croata al Luna Park. La bandera de Croacia es una cosa de familia, aunque en honor a la verdad tengo que ser honesto: Divac me arrancó la bandera y yo después la recuperé, pero no la escupió ni la pisoteó. Que haya tironeado la bandera era una ofensa, claro, una actitud irrespetuosa, pero no la escupió. Ahí se produjo el quiebre de la amistad entre Divac y Petrovic.

–Entré al campo de juego cuando terminó el partido. Ya la venía preparando (su entrada) y sabía que la televisión todavía no había cortado la transmisión. Mostré la bandera con el escudo croata, en vez de con la estrella comunista, y enseguida se me vinieron unos tipos de la embajada (yugoslava) con las manos en los bolsillos. Pensé que tenían chumbos. Yo estaba con uno de mis hijos, que jugaban al básquet en Huracán de San Justo. Fue arduo para mí, siempre lo voy a recordar: fue el día en que nos pusimos espalda con espalda, mi hijo y yo, cuando entró la gente de la embajada.

–En la final yo no hinchaba por Yugoslavia (el rival era Unión Soviética), aunque tampoco quería que perdiera. Simpatizaba con los croatas del equipo, (Toni) Kukoc, Petrovic, Zoran (Cutura). Yo pensaba que Divac también era croata. Recién en ese momento, cuando me agarró la bandera, me di cuenta de que era serbio. Nunca se había manifestado políticamente.

–Divac me agarró la bandera y yo lo corrí. Me costaba moverme porque tenía el bolso de fotógrafo. Las imágenes no lo muestran, pero hubo un momento en que nos quedamos a 10 centímetros, cara a cara, tironeando los dos. Yo le podría haber pegado una piña, él también. Yo medía 1.80 metro y él, 2.12 metros (2.16, en realidad). Los jugadores tenían órdenes de no responder, de no reaccionar, porque sabían que podrían surgir este tipo de manifestaciones. Y yo también me quedé en el molde: no quería perjudicar a Argentina.

–Petrovic se quedó a un costado, no quiso intervenir hasta no ver de qué se trataba, pero después le contaron. De hecho, en el documental habla el hermano de Petrovic, Aleksandar, que ahora es el entrenador de Croacia (este año, en realidad, asumió en la selección de Brasil), y le responde a Divac, que había dicho que reaccionó contra mí porque la bandera de Croacia no tenía nada que ver, que había sido un triunfo de Yugoslavia y no de otro país. Pero lo que dice el hermano de Petrovic es que cómo no se iba a poder mostrar la bandera de Croacia, si Croacia formaba parte de Yugoslavia.

–Ese día empezaron a llamar a mi casa desde Australia, Europa y todos lugares del mundo. Siempre tuve contactos con la comunidad croata, y la gente estaba feliz. El mundo había visto una bandera que era negada desde 1945. Quedaba claro que esa selección no era Yugoslavia, que también había croatas. Aquello trajo consecuencias. A Divac  no le dejaron entrar a Croacia. De hecho en el documental se ve que, cuando vuelve, no lo miran bien.

Pero el apellido Sakic no termina, ni empieza, en su incidente entre Divac. Una simple búsqueda en Google de “Sakic” y “Santa Teresita” arroja un par de títulos que no pasan desapercibidos: “Revelan que un ex jerarca nazi vive en Santa Teresita”, de Clarín, en abril de 1998, y “Pena máxima para Sakic en Croacia: el ex jefe del campo de concentración de Jasenovac, extraditado de Argentina, fue condenado a 20 años de prisión en Croacia”, de Página 12, en octubre de 1999. No se trata de Tomás Sakic, claro, sino de Dinko Sakic, de 78 años en el momento de la detención. “No voy a hablar de eso… No hace falta”, se negó Tomás a confirmar o desmentir su (más que presunto) vínculo familiar con Dinko, el ex jefe de un campo de concentración en Croacia durante la Segunda Guerra Mundial, a quien un juzgado de Zagreb encontró culpable de “crímenes contra la comunidad” (y que según la extensa biografía que lo describe en Wikipedia en inglés, es un ex líder croata fascista que fue miembro de la Ustasha –organización terrorista aliada del nazismo-, llegó a Argentina en 1947 y murió en Zagreb en 2008).

La historia es una mamushka de revelaciones inesperadas, también en Tomás Sakic, el hombre desconocido que hizo pelear a Divac y Petrovic. El “otro” de “Once Brothers”. 

Fuente: Página 12

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LAS SA CIERRAN LA BRECHA Por Ernesto Rodríguez III

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El gobierno de Mauricio Macri avanza en su intención de establecer las Sociedades Anónimas deportivas y sumó a un aliado inesperado: Daniel Scioli. El pacto entre los adversarios en las elecciones presidenciales 2015 se cerró con una oferta para darle la presidencia de la Comisión de Deportes de Diputados al hombre del FPV a cambio de que haga lobby para que salga a ley cuanto antes.

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Mauricio Macri y Daniel Scioli: rivales en la cancha, aliados por las SA en el fútbol.

El jueves 1º de marzo, el presidente Mauricio Macri dará el discurso de apertura de las sesiones ordinarias del Congreso para el año 2018. Entre los inesperados aliados que tendrá el líder de Cambiemos, hay uno cuya fidelidad cerró esta semana. Se trata de Daniel Scioli, justamente quien fue su oponente en las elecciones presidenciales en 2015 como la imagen visible del Frente para la Victoria.

Lejos del antagonismo ultranza que se plantea desde ambos lados de la grieta, Macri y Scioli están más cerca de los que sus etiquetas políticas pudieran sugerir y han transitado una vida política en paralelo, con escasos momentos de cruces (como en la campaña de hace dos años) y varios de encuentro. Hasta se dieron el gusto de mostrarse ante las cámaras “jugando” un partido de futsal en Mar del Plata en enero de 2012.

El ex vice de Néstor Kirchner se reunió en los últimos días dos veces con Carlos MacAllister (Secretario de Deportes de la Nación) para cerrar el acuerdo que los tendrá como socios políticos en los próximos meses. Cambiemos aceptó que Scioli sea presentado como presidente de la Comisión de Deportes de Diputados (un cargo que ya ocupó entre 1997 y 2001) a cambio de que el fundador de La Ñata Sporting Club fogoneé la aprobación de la ley de sociedades anónimas deportivas que Macri intenta imponer desde fines de 2017 (ver link) con Fernando Marín como consejero y planificador tras haber liquidado en julio de 2016 el programa Fútbol Para Todos y privatizar los derechos del fútbol local (ver link).

Scioli no es ajeno a los intentos privatizadores en el fútbol. De hecho, cuando era un cuadro político del Menemismo, en 1999, intentó imponer su proyecto de creación de SA en el fútbol (ver link), mientras Macri ganaba lugar en los medios al frente de Boca Juniors tras fracasar su gestión de 1993 cuando quiso gerenciar a Deportivo Español y mudarlo a Mar del Plata (ver link). En 2001, durante el sexto año de sus 12 en el mandato Xeneize, Macri había realizado una ostentosa conferencia de prensa en la sala de prensa de La Bombonera para dar a conocer su proyecto de ley (ver link), una operación que quedaría en la nada por la crisis institucional de diciembre de aquel año.

Macri, que obvió la aplicación de la Ley del Deporte Nº 27.202 (sancionada y promulgada en noviembre de 2015) y la 27.201 (que disponía el pago de la AUH Deportiva), ahora busca un respaldo legal para que los empresarios saquen otra tajada más del fútbol nacional.

ERNESTO RODRÍGUEZ III
@EPHECTO

Fuente: Olímpicos Argentinos

23 febrero 2018

https://olimpicosargentinos.com.ar/2018/02/23/las-sa-cierran-la-brecha/amp/?__twitter_impression=true

 

 

 

 

 
 
Angelici espera más guiños de Macri para impulsar un sistema de apuestas online

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Con la eliminación de la Lotería Nacional y del PRODE, el empresario del juego y presidente de Boca quedó con el camino allanado para abrir nuevos negocios alrededor del fútbol. Si bien todavía las apuestas por Internet son ilegales en Argentina, Angelici, que no está solo en esta cruzada, ya movió algunas piezas.

 

Por Roberto Parrottino

@rparrottino


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El final del concurso de Pronósticos Deportivos (PRODE), que entró en el decreto del gobierno con el que liquidó Lotería Nacional, liberó el campo para otra etapa de un plan maquillado como la modernización del fútbol argentino: la instauración de un juego de apuestas como nueva fuente de financiación de los clubes. Aunque no hay un paso en concreto, como sí lo hubo en 2014 con Julio Grondona en la AFA, el fútbol puede ser ahora la llave que obligue al Estado a regular el juego online, inhabilitado en Argentina. También aparece la posibilidad de convertir a los bingos en salas de apuestas no sólo de turf, sino también de fútbol, en detrimento de las agencias de lotería. La implementación del negocio vía Internet, una plataforma inexplorada que Grondona denominaba Prode Bancado, circuló entre los dirigentes como promesa antes de la creación de la Superliga. Daniel Angelici –presidente de Boca, vicepresidente de la AFA, impulsor de la Superliga, empresario binguero– está otra vez en el centro de la escena.

A través de la Ley Nº 25.295, la AFA mantenía un convenio con Lotería Nacional para que el PRODE fuese el único juego de azar oficial con los torneos del fútbol argentino. Lotería Nacional Sociedad del Estado, según el decreto 95/2018 firmado por Mauricio Macri, reviste orden de "disolución" y "liquidación". Los ingresos a la AFA por el PRODE eran casi insignificantes en el balance económico. "Entiendo que en el gobierno no hay una corriente a favor de establecer nuevos juegos, y de hecho está limitando el tradicional. Siempre ha sido la ilusión de todo el fútbol argentino salvarse con eso. Rehacer el PRODE, no tiene sentido. Pero algún día habrá apuestas como en el resto del mundo", dice a Tiempo Matías Ahumada, tesorero de la Superliga –y de Boca–, muy cercano a Macri.

Las apuestas online son ilegales en el país. El año pasado, la justicia porteña ordenó clausurar y bloquear los portales Mil Jugadas, Spingol y MisionBet por operar sin autorización. Se habían instalado en Misiones, ya que cada provincia legisla su juego. El antecedente: en 2006, cuando era tesorero, Angelici convenció a Macri de aceptar la propuesta de la empresa Bwin para publicitar en la camiseta de Boca por cuatro años a cambio de 13 millones de dólares. Pero Bwin, con fogoneo publicitario en los medios del Grupo Clarín, no desembarcó en el país y la Asamblea de Representantes del club desaprobó el acuerdo. "Angelici cometía una torpeza similar a la de Mauricio –analizan los periodistas Ignacio Damiani y Julián Maradeo en el libro El Tano. Quién es Daniel Angelici–. Macri, cuando estaba recién llegado a lo más alto del club, no alcanzaba a percibir que la voracidad por los negocios traicionaba los tiempos políticos. El Tano, con los años, tendría revancha". Esa experiencia –y las multitareas para el gobierno, el fútbol y el empresariado del juego– lo ponen en la línea de largada.

Fue a Angelici, de hecho, a quien Grondona consultó a mediados de 2014 por las apuestas virtuales. Nunca como entonces estuvieron tan cerca de legalizarse en el país. Había un acuerdo con el gobierno de Cristina Fernández. El que picaba en punta para el desembarco era el empresario Cristóbal López, con base en las agencias de lotería. La muerte de Grondona frenó el proyecto. "Las apuestas existen y tiene que haber una regulación fuerte y controlada –decía en aquel año Angelici–. La gente que juega a las apuestas deportivas ya lo está haciendo. Hay un montón de páginas y el dinero se va para afuera". La idea del gobierno de reinstalar el PRODE a través de Lotería de la Ciudad no encuentra eco en los clubes ni en los empresarios. Sin embargo, Angelici entrelaza contactos. En abril acudió a un spa de Uruguay junto a Christian Bragarnik, el representante más poderoso del fútbol argentino, y a Roberto Sagra, actual presidente de San Martín de Tucumán, zar del juego con más de mil máquinas. Bragarnik mantiene relación con la familia mexicana Hank Rhon, dueña del Grupo Caliente, que maneja una red de casinos sospechada de lavar el dinero del cártel de Tijuana. La presencia de Sagra habilita una digresión: en 2008, como propietario de Pálpitos SRL, fue denunciado por crear un sistema de apuestas ilegal en torno al fútbol. Sólo en Tucumán, Pálpitos recaudaba casi 8 millones de pesos por año. El PRODE, 500 mil en toda Argentina.

Angelici comenzó en 1983 con el 0,5% de un bingo en San Bernardo y terminó como titular de la Cámara Argentina de Salas de Bingos y Anexos, cargo que dejó oficialmente antes de ser tesorero de Boca. "Más allá de que es un gobierno que tiene a Angelici y a otros funcionarios vinculados al juego, también tiene a Carrió y a Vidal, que este año arrancó con una cruzada antijuego muy fuerte. Eso no quiere decir que no pueda salir", sostiene el periodista Federico Poore, uno de los autores de El poder del juego, y agrega: "Los clubes podrían mandarse por su cuenta, pero lo que pasa es que sin Lotería Nacional hay un limbo legal de cuál es la agencia federal para dar las licencias, y si no te adhiere Lotería de la Ciudad y Provincia de Buenos Aires, te quedaste sin mercado". En la AFA aclaran que la regulación con el Estado tendrá que pasar por el Comité Ejecutivo y que esperan señales desde la Casa Rosada. "La AFA, Angelici y Macri ya tienen en vista un PRODE online –había denunciado Analía González, delegada de ATE en Lotería Nacional–. Pero necesitan un Estado ausente para llevarlo adelante". 

En la acción o la omisión, nada será una cuestión de suerte.

 

Fuente: On Line

11 febrero 2018

https://www.tiempoar.com.ar/articulo/view/74470-angelici-espera-mas-guinos-de-macri-para-impulsar-un-sistema-de-apuestas-online?utm_content=buffer212e7&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer l �F�X/

 

 

 

 
 
Thierry Zintz: “El deporte tiene el potencial para ser la nueva palanca de mejora de la política exterior”

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Este profesor universitario, que ha participado en proyectos de la UE sobre diplomacia deportiva, recuerda que el deporte se ha demostrado capaz de ser efectivo “donde los canales de diplomacia pública tradicionales fallaron”.

 

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El acuerdo para que las dos Coreas participen en los próximos Juegos de Invierno es el último ejemplo del papel transformador que puede llegar a tener el deporte en una sociedad. Sin embargo, antes ya se produjeron casos como la diplomacia del ping-pong en el deshielo de las relaciones entre China y EEUU tras la Guerra Fría o el uso del rugby por parte de Nelson Mandela para poner fin al Apartheid en Sudáfrica. “A menudo el deporte  ha mostrado este efecto de diplomacia suave donde los canales de diplomacia pública tradicionales fallaron”, recuerda Thierry Zintz, profesor de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y uno de los autores de un documento que debe sentar las bases de la diplomacia deportiva de la Unión Europea.

¿Por qué cree que el deporte puede ser una buena herramienta de la diplomacia?

En un entorno mundial desafiante y complejo, el deporte tiene el potencial de ser esa nueva herramienta para mejorar la política exterior y las relaciones internacionales y llegar al público externo de manera más profunda, positiva y efectiva, pero también para apoyar la política exterior y mejorar la imagen e influencia externa. Existe una coherencia entre los valores del deporte y los objetivos de las políticas fundamentales para preservar la paz, promover la cooperación internacional, desarrollar y consolidar la democracia, el estado de derecho, el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales.

¿Es un poder vano si, al mismo tiempo, no hay gestos políticos reales? En el caso de Europa, ¿cómo se ha utilizado el deporte en este sentido?

Esta es la razón por la cual el comisario Tibor Navracsics (actual comisario europeo de Educación, Cultura, Juventud y Deporte) inició un grupo de alto nivel sobre diplomacia deportiva en 2015-2016 a nivel de la Unión Europea (UE). Como coautor de este grupo de alto nivel con la ex ministra de Deportes francesa Valérie Fourneyron (hoy presidenta de la Autoridad de Control Independiente contra el dopaje), sugerimos que las políticas deportivas europeas deberían incluir la diplomacia deportiva.

 

“Existe una coherencia entre los valores del deporte y los objetivos de las políticas fundamentales para preservar la paz”

¿De qué tipo de acciones hablamos?

Hicimos un conjunto de quince recomendaciones relacionadas con las relaciones externas de la UE, los principales eventos deportivos y la promoción y el desarrollo de una cultura organizacional de la diplomacia deportiva. Entre ellas, la construcción de la credibilidad de la UE como actor en los deportes globales, centrarse en la encarnación creíble y la promoción de los valores fundamentales tanto del deporte como de la propia Unión Europea. A su vez, se proponía centrarse en acciones e iniciativas complementarias que aporten un valor añadido a las estrategias y actividades de los Estados miembros, así como actuar en cooperación con socios clave a nivel gubernamental, intergubernamental y deportivo.

De toda esa batería de medidas, ¿cuáles podrían representar gestos políticos concretos?

Reconocer el potencial del deporte, y específicamente la organización de grandes eventos deportivos, como un aspecto importante de la diplomacia económica de la UE y el esfuerzo de influencia, así como crear una red de embajadores deportivos que incluya atletas y entrenadores actuales y antiguos, para promover los valores de la UE a través del deporte. Por otro lado, se propuso desarrollar la dimensión europea en el deporte incorporando el deporte en las políticas y los programas de financiación pertinentes de la UE. De hecho, creo que debería hacerse referencia al potencial de la diplomacia deportiva en la estrategia de Asuntos Exteriores de la UE y el Plan de Acción de Derechos Humanos de la UE cuando sea revisada próximamente.

¿Qué hace que el deporte sea una buena opción para ejercer lo que se conoce como poder blando?

El deporte funciona como un lubricante diplomático para crear interés público y buena voluntad pública y, por lo tanto, para apelar directamente al público en general. También proporciona un entorno favorable para gestionar las relaciones internacionales, y facilita cambios para aumentar el impulso de las prácticas diplomáticas. En el caso de Europa, el deporte debería ser un elemento de diálogo y cooperación con los países socios y terceros países como parte de la diplomacia de la UE.

¿Debería considerarse el deporte como una forma de garantizar los cambios, o como una palanca que ayuda a mostrarlos?

Nelson Mandela sugirió en el 2000 que “los deportes tienen el poder de cambiar el mundo. Tiene el poder de inspirar, el poder de unir a las personas de una manera que hace poco más. Habla a los jóvenes en un idioma que entienden. Los deportes pueden crear esperanza, donde antes solo había desesperación. Es más poderoso que los gobiernos en derribar las barreras raciales. Se ríe frente a todos los tipos de discriminación. El deporte es el juego de los amante”. Esta afirmación no es ingenua ya que nos lleva a algunos eventos donde el deporte actuó como una forma de garantizar los cambios, y, mientras tanto, como una palanca que ayuda a mostrarlos. Se encuentran varios ejemplos en los que se emplearon competencias deportivas para reducir las tensiones entre los estados. A menudo mostraron este efecto de diplomacia suave donde los canales de diplomacia pública tradicionales fallaron.

 

“El deporte funciona como un lubricante diplomático para crear interés público y buena voluntad pública”

El último ejemplo de la efectividad de la diplomacia deportiva ha sido la participación de Corea del Norte en los Juegos de Invierno de PyeongChang. ¿Será un paso definitivo?

Es un hecho que el deporte nunca inicia un proceso, ya sea de reconciliación, paz, etcétera. La mayoría de las veces, solo puede ser parte de una forma más amplia de llegar a una solución, o simplemente de mejorar una situación. Uno puede preguntarse si el deporte puede marcar la diferencia. Creo firmemente que sí, ya que hay un aumento en el conocimiento del “otro” y del “uno mismo”, lo que ayuda significativamente a reducir los estereotipos. Sin embargo, esto sucederá al nivel de personas a personas, más que a nivel estatal. Como tal, el deporte es política. Vale la pena citar la Declaración de la Península Olímpica de Corea, del COI, en la que se recuerda que “el deporte olímpico siempre promovió el espíritu olímpico de comprensión y respeto mutuo”

¿Qué otros ejemplos destacarías sobre el papel que el deporte puede tener en las relaciones internacionales?

La diplomacia ping-pong que abrió la comunicación y la distensión entre la República Popular de China y Estados Unidos a comienzos de los años setenta es el ejemplo clásico. Pero el papel del deporte en poner fin al Apartheid en Sudáfrica, o los equipos olímpicos de Corea del Sur y Corea del Norte marchando juntos en las ceremonias de inauguración de la Olimpiada de Sídney de 2000 también podrían considerarse como significativo, principalmente debido a la nueva situación creada en el marco de los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang 2018. También en 1998, un equipo de lucha libre de EEUU viajó a Irán para una competición, y esa fue la primera vez en que los estadounidenses estuvieron representados, aunque extraoficialmente, desde la crisis de 444 días de rehenes de 1979-1981.

¿Los atletas y las competiciones son conscientes de este papel transformador que tienen?

No se puede ignorar el papel que juegan las competiciones deportivas en este contexto. Creo que los organizadores entienden claramente su rol. En cuanto a los atletas, esta conciencia probablemente varía de uno a otro. Sin embargo, cuando Majlinda Kelmendi ganó la primera medalla de oro olímpica de Kosovo en Río, afirmó que estaba “muy feliz por mí, por mi entrenador, por todo mi país. Esta es la primera vez que Kosovo es parte de los Juegos Olímpicos, y por primera vez, creo que el oro es enorme. […] Significa mucho. La gente, especialmente los niños de Kosovo, me consideran un héroe”.

 

Fuente: Palco 23

25 enero 2018.

 

https://www.palco23.com/entorno/thierry-zintz-el-deporte-tiene-el-potencial-para-ser-la-nueva-palanca-de-mejora-de-la-politica-exterior.html

 

 

 

 

 

 

 

 
 
El Gráfico -- Un cierre que invita a la reflexión

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Por Carlos Aira (*)

El martes pasado cerró El Gráfico. Con la revista, un pedazo de la cultura argentina. El Gráfico estaba a tan sólo un año de su centenario. En un lánguido comunicado, Torneos– dueña de los derechos de la revista – expresó: “Esta triste decisión se tomó en un contexto global de decreciente consumo de medios impresos que ha afectado a nuestra revista. Adicionalmente, en los últimos años la empresa ha llevado adelante diversas estrategias de producto y comerciales para intentar revertir la situación económica deficitaria de la revista”. Sin dudas, salvar El Gráfico hubiera sido un minúsculo esfuerzo económico comparado con los 113 millones de dólares que pagó a la justicia neoyorkina por los fraudes cometidos en la compra de derechos de televisación.

Cierra El Gráfico. Enorme elemento cultural de nuestra patria. Su cierre obliga preguntas. ¿Se perdió la cultura de la lectura? ¿Se perdió la emoción por leer un buen artículo? ¿Tan sólo importa el título y una bajada ganchera? Gabriel Fernández, director de La Señal y del área Periodística de Radio Gráfica expone: “Quienes hoy lloran El Gráfico, hacía años no lo compraban“. Tal vez sea cierto. Pero Torneos no hizo ningún esfuerzo en dos décadas en pos de la grandeza de la revista. Desde 1998, la revista pertenecía a Torneos-Clarín. La recibieron como trofeo de guerra.

Curiosidad editorial. Revistas como Paparazzi, Caras y Gente viven, y muy bien. Con sus estilos ingresan en espacios públicos y hogares. Hoy, el fútbol es ABC1. Ingresa en todos los ámbitos sin distinción de condiciones sociales, edades y género. Pero a Torneos no le interesa un medio gráfico de excelencia y popular. Para Clarín, lo popular está resuelto con Olé. La línea editorial también. Porque el gran gancho de El Gráfico era la capacidad de ingresar en todos los hogares con excelencia y matriz popular. Una vez perdida esa condición en aquel fatídico 1998, a la revista se le haría cuesta arriba subvertir la situación. La situación se torna accesible a la vista cuando en otros ámbitos, las editoriales sostienen con fuerza publicaciones musicales, políticas o de interés general.

El periodismo deportivo se está yendo al descenso. Como muestra gratuita de estos tiempos berretas, La Nación publicó una necrológica para El Gráfico titulada “Final de un icono del periodismo deportivo. Cierra El Gráfico”. En la nota publican una serie de tapas históricas de El Gráfico, pero curiosamente, una pertenece a la revista River. Cultura y el periodismo deportivo parece que no van de la mano.

Pero acá hay una historia. Editorial Atlántida fue fundada a comienzos del siglo XX por el periodista uruguayo Constancio Vigil. Con el centenario tuvo en Mundo Argentino, un gran éxito. Una revista de interés general que hizo foco en el despliegue fotográfico. En 1917 vendió la revista a la editorial británica Haynes, que años después llevará adelante el diario El Mundo. En 1919 lanzó su nuevo producto, una copia de su anterior éxito. Lo bautizó El Gráfico.

Su primera edición se distribuyó el viernes 30 de mayo de 1919. Tiempos complejos. Meses atrás sucedieron los asesinatos en los talleres Vasena. Pero el gobierno popular de Hipólito Yrigoyen había reglamentado el descanso dominical. Ese descanso fue vital para el deporte. Tanto para la práctica activa como la forma recreativa de observarlos. Hasta 1924, El Gráfico mantuvo su fisonomía de revista de interés general. ¿Por qué cambió su enfoque hacia los deportes? Porque Crítica vendía miles de diarios en diferentes ediciones, sobre todo la quinta, dedicada casi en exclusividad hacia los sports. Había un inmenso mercado y no había una revista que se enfocara exclusivamente al deporte. Había en Francia, Inglaterra y los Estados Unidos. Constancio Vigil armó una redacción de lujo. Plumas que le darán fueron vitales para la explosión del deporte a nivel nacional: Borocotó, Chantecler o Daniel Félix Frascara. Ellos retrataron como pocos el crecimiento masivo del deporte argentino: fútbol, boxeo, ciclismo, atletismo, remo, turf, natación, polo. El Gráfico pasó por diferentes estadíos. Cuando el polémico Dante Panzeri tomó la dirección a fines de los cincuenta, la revista se subió al pedestal de la razón que imperaba en la lógica de su director. Pero el propio Panzeri renunció cuando la familia Vigil le exigió, en la cobertura de un clásico Boca-River en 1961, una nota a Álvaro Alsogaray, ministro de Economía, en la página tres.

Curioso el derrotero de la editorial Atlántida. Se alineó directamente con la dictadura militar en 1976. Otros productos como Gente o Para Tí fueron más condescendientes que El Gráfico. La revista, en aquellos días de plomo, no tomó distancia editorial con el EAM 78, pero sus periodistas publicaron algunas frases épicas, como Juvenal, en 1977, que en la crónica de un Racing-Independiente publicó “En el mundo faltan dos cosas: democracia y delanteros“.  Luego de casi veinte años de Carlos Fontanarrosa como director de El Gráfico, en 1982 será Ernesto Cherquis Bialo, Robinson, quién tome la conducción. Será una revista fuertemente periodística y enfocada en los problemas del deporte. En sus páginas nacerá la Liga Nacional de Básquetbol, ese gran invento de León Najnudel. Se desnudarán las problemáticas de los clubes de fútbol de las provincias en relación con los viejos campeonatos nacionales. También una cobertura exhaustiva de los dramáticos hechos violentos acaecidos en nuestras canchas en la década del 80´. Pero algo cambió en 1989. Carlos Menem asumió la presidencia de la Nación. En tiempos de privatización y holdings empresariales, la familia Vigil decidió jugar a lo grande. Compró Radio Continental, la radio más escuchada en aquellos días, y se asoció con la desembarcada Telefónica. Se armaron dos focos de poder: Atlántida-Telefónica -Telefé Vs Clarín, con su hijo Artear y su socio TyC. 

La lucha se desarrolló en diferentes frentes. Editoriales, televisivos y culturales. Fue la lucha de una década. Menem le guiñó el ojo cómplice a Telefónica-Atlántida. Esa complicidad valió un notable cambio editorial para El Gráfico. Eran otros tiempos. Aldo Proietto tomó la conducción. Hombre ligado al EAM 78, no vaciló en llevar una revista de notable prestigio hacia el mundo del lobby. Cinco tapas le ofrendó El Gráfico a Carlos Menem. Dos en 1989, tres en 1995. En 1996, Clarín presentó un producto que apuntaba hacia la línea de flotación del emblema de Atlántida. Era el diario deportivo Olé. El proceso de debilitamiento se hizo palpable en 1998, cuando Atlántida vende partes de sus activos. El Gráfico pasó a las manos del enemigo: Torneos y Competencias.

El primer Gerente General de El Gráfico de TyC fue Pablo Avelluto, actual ministro de Cultura. Sin dudas, fue el responsable del vaciamiento de la revista: convirtió una marca registrada de excelentes notas y mejores fotografías, en un folleto. Le pegó tres tiros a la revista. No es casualidad que veinte años después, siendo ministro de Cultura, la revista desaparezca. En 2002, la familia Ávila le firmó el primer certificado de defunción. Cambió su forma de entrega. Pasó de semanal a mensual. Lo cierto es que Torneos invisibilizó El Gráfico durante veinte años. ¿Por qué? Porque la revista fue sinónimo de excelencia, pensamiento crítico y despliegue periodístico. Todo lo que no hacen ninguno de sus productos. Los productos de Torneos-Clarín se caracterizan por su escaso relieve. Cultura de plástico ideal para pasar el deporte del ámbito popular a la cultura del entretenimiento y el espectáculo. En la lógica de los nuevos gerentes de medios, no es necesaria una revista con firmas importantes ni grandes fotografías. Importa la fuerza de un título ganchero. Nada más.

No quería escribir una crónica sentimental del pibe que fui y qué crecí leyendo la revista. Fui un lector empedernido. Se me vienen a la mente imágenes. Esperar los lunes a las ocho de la noche que el camioncito de reparto de revistas llegara al puesto de Santa Fe y Darregueyra para que don Osvaldo me diera el primer ejemplar de la revista. ¡La tapa de El Gráfico! ¡Las notas de El Gráfico! Jugaba a leer las notas y saber quién las había escrito sin haber leído la firma. Notas interesantes, medulares o llenas de color. Fuente inagotable de conocimiento e imaginación.

Cada época tiene lógica y correlato. El Gráfico acompañó al deporte argentino hasta hoy. Es lógico que ésta época de entrega cultural sea testigo de su final. Vendrán otros tiempos, seguramente más gratos. En esos tiempos volverá el gusto por la lectura, la fotografía y el análisis. Volver a emocionarse con el periodismo gráfico.

(*) Conductor de Abrí la Cancha. La Señal Fútbol. Director de xenen.com.ar

Fuente: Radio Gráfica

23 enero 2018.

http://www.radiografica.org.ar/2018/01/23/el-grafico-un-cierre-que-invita-a-la-reflexion/

 

 

 

 

 
 

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