Opinión
Angelici espera más guiños de Macri para impulsar un sistema de apuestas online

PDFImprimirE-mail

 

 

Con la eliminación de la Lotería Nacional y del PRODE, el empresario del juego y presidente de Boca quedó con el camino allanado para abrir nuevos negocios alrededor del fútbol. Si bien todavía las apuestas por Internet son ilegales en Argentina, Angelici, que no está solo en esta cruzada, ya movió algunas piezas.

 

Por Roberto Parrottino

@rparrottino


20180215macri y angellici

El final del concurso de Pronósticos Deportivos (PRODE), que entró en el decreto del gobierno con el que liquidó Lotería Nacional, liberó el campo para otra etapa de un plan maquillado como la modernización del fútbol argentino: la instauración de un juego de apuestas como nueva fuente de financiación de los clubes. Aunque no hay un paso en concreto, como sí lo hubo en 2014 con Julio Grondona en la AFA, el fútbol puede ser ahora la llave que obligue al Estado a regular el juego online, inhabilitado en Argentina. También aparece la posibilidad de convertir a los bingos en salas de apuestas no sólo de turf, sino también de fútbol, en detrimento de las agencias de lotería. La implementación del negocio vía Internet, una plataforma inexplorada que Grondona denominaba Prode Bancado, circuló entre los dirigentes como promesa antes de la creación de la Superliga. Daniel Angelici –presidente de Boca, vicepresidente de la AFA, impulsor de la Superliga, empresario binguero– está otra vez en el centro de la escena.

A través de la Ley Nº 25.295, la AFA mantenía un convenio con Lotería Nacional para que el PRODE fuese el único juego de azar oficial con los torneos del fútbol argentino. Lotería Nacional Sociedad del Estado, según el decreto 95/2018 firmado por Mauricio Macri, reviste orden de "disolución" y "liquidación". Los ingresos a la AFA por el PRODE eran casi insignificantes en el balance económico. "Entiendo que en el gobierno no hay una corriente a favor de establecer nuevos juegos, y de hecho está limitando el tradicional. Siempre ha sido la ilusión de todo el fútbol argentino salvarse con eso. Rehacer el PRODE, no tiene sentido. Pero algún día habrá apuestas como en el resto del mundo", dice a Tiempo Matías Ahumada, tesorero de la Superliga –y de Boca–, muy cercano a Macri.

Las apuestas online son ilegales en el país. El año pasado, la justicia porteña ordenó clausurar y bloquear los portales Mil Jugadas, Spingol y MisionBet por operar sin autorización. Se habían instalado en Misiones, ya que cada provincia legisla su juego. El antecedente: en 2006, cuando era tesorero, Angelici convenció a Macri de aceptar la propuesta de la empresa Bwin para publicitar en la camiseta de Boca por cuatro años a cambio de 13 millones de dólares. Pero Bwin, con fogoneo publicitario en los medios del Grupo Clarín, no desembarcó en el país y la Asamblea de Representantes del club desaprobó el acuerdo. "Angelici cometía una torpeza similar a la de Mauricio –analizan los periodistas Ignacio Damiani y Julián Maradeo en el libro El Tano. Quién es Daniel Angelici–. Macri, cuando estaba recién llegado a lo más alto del club, no alcanzaba a percibir que la voracidad por los negocios traicionaba los tiempos políticos. El Tano, con los años, tendría revancha". Esa experiencia –y las multitareas para el gobierno, el fútbol y el empresariado del juego– lo ponen en la línea de largada.

Fue a Angelici, de hecho, a quien Grondona consultó a mediados de 2014 por las apuestas virtuales. Nunca como entonces estuvieron tan cerca de legalizarse en el país. Había un acuerdo con el gobierno de Cristina Fernández. El que picaba en punta para el desembarco era el empresario Cristóbal López, con base en las agencias de lotería. La muerte de Grondona frenó el proyecto. "Las apuestas existen y tiene que haber una regulación fuerte y controlada –decía en aquel año Angelici–. La gente que juega a las apuestas deportivas ya lo está haciendo. Hay un montón de páginas y el dinero se va para afuera". La idea del gobierno de reinstalar el PRODE a través de Lotería de la Ciudad no encuentra eco en los clubes ni en los empresarios. Sin embargo, Angelici entrelaza contactos. En abril acudió a un spa de Uruguay junto a Christian Bragarnik, el representante más poderoso del fútbol argentino, y a Roberto Sagra, actual presidente de San Martín de Tucumán, zar del juego con más de mil máquinas. Bragarnik mantiene relación con la familia mexicana Hank Rhon, dueña del Grupo Caliente, que maneja una red de casinos sospechada de lavar el dinero del cártel de Tijuana. La presencia de Sagra habilita una digresión: en 2008, como propietario de Pálpitos SRL, fue denunciado por crear un sistema de apuestas ilegal en torno al fútbol. Sólo en Tucumán, Pálpitos recaudaba casi 8 millones de pesos por año. El PRODE, 500 mil en toda Argentina.

Angelici comenzó en 1983 con el 0,5% de un bingo en San Bernardo y terminó como titular de la Cámara Argentina de Salas de Bingos y Anexos, cargo que dejó oficialmente antes de ser tesorero de Boca. "Más allá de que es un gobierno que tiene a Angelici y a otros funcionarios vinculados al juego, también tiene a Carrió y a Vidal, que este año arrancó con una cruzada antijuego muy fuerte. Eso no quiere decir que no pueda salir", sostiene el periodista Federico Poore, uno de los autores de El poder del juego, y agrega: "Los clubes podrían mandarse por su cuenta, pero lo que pasa es que sin Lotería Nacional hay un limbo legal de cuál es la agencia federal para dar las licencias, y si no te adhiere Lotería de la Ciudad y Provincia de Buenos Aires, te quedaste sin mercado". En la AFA aclaran que la regulación con el Estado tendrá que pasar por el Comité Ejecutivo y que esperan señales desde la Casa Rosada. "La AFA, Angelici y Macri ya tienen en vista un PRODE online –había denunciado Analía González, delegada de ATE en Lotería Nacional–. Pero necesitan un Estado ausente para llevarlo adelante". 

En la acción o la omisión, nada será una cuestión de suerte.

 

Fuente: On Line

11 febrero 2018

https://www.tiempoar.com.ar/articulo/view/74470-angelici-espera-mas-guinos-de-macri-para-impulsar-un-sistema-de-apuestas-online?utm_content=buffer212e7&utm_medium=social&utm_source=facebook.com&utm_campaign=buffer l �F�X/

 

 

 

 
Thierry Zintz: “El deporte tiene el potencial para ser la nueva palanca de mejora de la política exterior”

PDFImprimirE-mail

 

 

Este profesor universitario, que ha participado en proyectos de la UE sobre diplomacia deportiva, recuerda que el deporte se ha demostrado capaz de ser efectivo “donde los canales de diplomacia pública tradicionales fallaron”.

 

thierryzintz728

 

El acuerdo para que las dos Coreas participen en los próximos Juegos de Invierno es el último ejemplo del papel transformador que puede llegar a tener el deporte en una sociedad. Sin embargo, antes ya se produjeron casos como la diplomacia del ping-pong en el deshielo de las relaciones entre China y EEUU tras la Guerra Fría o el uso del rugby por parte de Nelson Mandela para poner fin al Apartheid en Sudáfrica. “A menudo el deporte  ha mostrado este efecto de diplomacia suave donde los canales de diplomacia pública tradicionales fallaron”, recuerda Thierry Zintz, profesor de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y uno de los autores de un documento que debe sentar las bases de la diplomacia deportiva de la Unión Europea.

¿Por qué cree que el deporte puede ser una buena herramienta de la diplomacia?

En un entorno mundial desafiante y complejo, el deporte tiene el potencial de ser esa nueva herramienta para mejorar la política exterior y las relaciones internacionales y llegar al público externo de manera más profunda, positiva y efectiva, pero también para apoyar la política exterior y mejorar la imagen e influencia externa. Existe una coherencia entre los valores del deporte y los objetivos de las políticas fundamentales para preservar la paz, promover la cooperación internacional, desarrollar y consolidar la democracia, el estado de derecho, el respeto de los derechos humanos y las libertades fundamentales.

¿Es un poder vano si, al mismo tiempo, no hay gestos políticos reales? En el caso de Europa, ¿cómo se ha utilizado el deporte en este sentido?

Esta es la razón por la cual el comisario Tibor Navracsics (actual comisario europeo de Educación, Cultura, Juventud y Deporte) inició un grupo de alto nivel sobre diplomacia deportiva en 2015-2016 a nivel de la Unión Europea (UE). Como coautor de este grupo de alto nivel con la ex ministra de Deportes francesa Valérie Fourneyron (hoy presidenta de la Autoridad de Control Independiente contra el dopaje), sugerimos que las políticas deportivas europeas deberían incluir la diplomacia deportiva.

 

“Existe una coherencia entre los valores del deporte y los objetivos de las políticas fundamentales para preservar la paz”

¿De qué tipo de acciones hablamos?

Hicimos un conjunto de quince recomendaciones relacionadas con las relaciones externas de la UE, los principales eventos deportivos y la promoción y el desarrollo de una cultura organizacional de la diplomacia deportiva. Entre ellas, la construcción de la credibilidad de la UE como actor en los deportes globales, centrarse en la encarnación creíble y la promoción de los valores fundamentales tanto del deporte como de la propia Unión Europea. A su vez, se proponía centrarse en acciones e iniciativas complementarias que aporten un valor añadido a las estrategias y actividades de los Estados miembros, así como actuar en cooperación con socios clave a nivel gubernamental, intergubernamental y deportivo.

De toda esa batería de medidas, ¿cuáles podrían representar gestos políticos concretos?

Reconocer el potencial del deporte, y específicamente la organización de grandes eventos deportivos, como un aspecto importante de la diplomacia económica de la UE y el esfuerzo de influencia, así como crear una red de embajadores deportivos que incluya atletas y entrenadores actuales y antiguos, para promover los valores de la UE a través del deporte. Por otro lado, se propuso desarrollar la dimensión europea en el deporte incorporando el deporte en las políticas y los programas de financiación pertinentes de la UE. De hecho, creo que debería hacerse referencia al potencial de la diplomacia deportiva en la estrategia de Asuntos Exteriores de la UE y el Plan de Acción de Derechos Humanos de la UE cuando sea revisada próximamente.

¿Qué hace que el deporte sea una buena opción para ejercer lo que se conoce como poder blando?

El deporte funciona como un lubricante diplomático para crear interés público y buena voluntad pública y, por lo tanto, para apelar directamente al público en general. También proporciona un entorno favorable para gestionar las relaciones internacionales, y facilita cambios para aumentar el impulso de las prácticas diplomáticas. En el caso de Europa, el deporte debería ser un elemento de diálogo y cooperación con los países socios y terceros países como parte de la diplomacia de la UE.

¿Debería considerarse el deporte como una forma de garantizar los cambios, o como una palanca que ayuda a mostrarlos?

Nelson Mandela sugirió en el 2000 que “los deportes tienen el poder de cambiar el mundo. Tiene el poder de inspirar, el poder de unir a las personas de una manera que hace poco más. Habla a los jóvenes en un idioma que entienden. Los deportes pueden crear esperanza, donde antes solo había desesperación. Es más poderoso que los gobiernos en derribar las barreras raciales. Se ríe frente a todos los tipos de discriminación. El deporte es el juego de los amante”. Esta afirmación no es ingenua ya que nos lleva a algunos eventos donde el deporte actuó como una forma de garantizar los cambios, y, mientras tanto, como una palanca que ayuda a mostrarlos. Se encuentran varios ejemplos en los que se emplearon competencias deportivas para reducir las tensiones entre los estados. A menudo mostraron este efecto de diplomacia suave donde los canales de diplomacia pública tradicionales fallaron.

 

“El deporte funciona como un lubricante diplomático para crear interés público y buena voluntad pública”

El último ejemplo de la efectividad de la diplomacia deportiva ha sido la participación de Corea del Norte en los Juegos de Invierno de PyeongChang. ¿Será un paso definitivo?

Es un hecho que el deporte nunca inicia un proceso, ya sea de reconciliación, paz, etcétera. La mayoría de las veces, solo puede ser parte de una forma más amplia de llegar a una solución, o simplemente de mejorar una situación. Uno puede preguntarse si el deporte puede marcar la diferencia. Creo firmemente que sí, ya que hay un aumento en el conocimiento del “otro” y del “uno mismo”, lo que ayuda significativamente a reducir los estereotipos. Sin embargo, esto sucederá al nivel de personas a personas, más que a nivel estatal. Como tal, el deporte es política. Vale la pena citar la Declaración de la Península Olímpica de Corea, del COI, en la que se recuerda que “el deporte olímpico siempre promovió el espíritu olímpico de comprensión y respeto mutuo”

¿Qué otros ejemplos destacarías sobre el papel que el deporte puede tener en las relaciones internacionales?

La diplomacia ping-pong que abrió la comunicación y la distensión entre la República Popular de China y Estados Unidos a comienzos de los años setenta es el ejemplo clásico. Pero el papel del deporte en poner fin al Apartheid en Sudáfrica, o los equipos olímpicos de Corea del Sur y Corea del Norte marchando juntos en las ceremonias de inauguración de la Olimpiada de Sídney de 2000 también podrían considerarse como significativo, principalmente debido a la nueva situación creada en el marco de los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang 2018. También en 1998, un equipo de lucha libre de EEUU viajó a Irán para una competición, y esa fue la primera vez en que los estadounidenses estuvieron representados, aunque extraoficialmente, desde la crisis de 444 días de rehenes de 1979-1981.

¿Los atletas y las competiciones son conscientes de este papel transformador que tienen?

No se puede ignorar el papel que juegan las competiciones deportivas en este contexto. Creo que los organizadores entienden claramente su rol. En cuanto a los atletas, esta conciencia probablemente varía de uno a otro. Sin embargo, cuando Majlinda Kelmendi ganó la primera medalla de oro olímpica de Kosovo en Río, afirmó que estaba “muy feliz por mí, por mi entrenador, por todo mi país. Esta es la primera vez que Kosovo es parte de los Juegos Olímpicos, y por primera vez, creo que el oro es enorme. […] Significa mucho. La gente, especialmente los niños de Kosovo, me consideran un héroe”.

 

Fuente: Palco 23

25 enero 2018.

 

https://www.palco23.com/entorno/thierry-zintz-el-deporte-tiene-el-potencial-para-ser-la-nueva-palanca-de-mejora-de-la-politica-exterior.html

 

 

 

 

 

 

 

 
 
El Gráfico -- Un cierre que invita a la reflexión

PDFImprimirE-mail

 

 

20180125acccsav2

Por Carlos Aira (*)

El martes pasado cerró El Gráfico. Con la revista, un pedazo de la cultura argentina. El Gráfico estaba a tan sólo un año de su centenario. En un lánguido comunicado, Torneos– dueña de los derechos de la revista – expresó: “Esta triste decisión se tomó en un contexto global de decreciente consumo de medios impresos que ha afectado a nuestra revista. Adicionalmente, en los últimos años la empresa ha llevado adelante diversas estrategias de producto y comerciales para intentar revertir la situación económica deficitaria de la revista”. Sin dudas, salvar El Gráfico hubiera sido un minúsculo esfuerzo económico comparado con los 113 millones de dólares que pagó a la justicia neoyorkina por los fraudes cometidos en la compra de derechos de televisación.

Cierra El Gráfico. Enorme elemento cultural de nuestra patria. Su cierre obliga preguntas. ¿Se perdió la cultura de la lectura? ¿Se perdió la emoción por leer un buen artículo? ¿Tan sólo importa el título y una bajada ganchera? Gabriel Fernández, director de La Señal y del área Periodística de Radio Gráfica expone: “Quienes hoy lloran El Gráfico, hacía años no lo compraban“. Tal vez sea cierto. Pero Torneos no hizo ningún esfuerzo en dos décadas en pos de la grandeza de la revista. Desde 1998, la revista pertenecía a Torneos-Clarín. La recibieron como trofeo de guerra.

Curiosidad editorial. Revistas como Paparazzi, Caras y Gente viven, y muy bien. Con sus estilos ingresan en espacios públicos y hogares. Hoy, el fútbol es ABC1. Ingresa en todos los ámbitos sin distinción de condiciones sociales, edades y género. Pero a Torneos no le interesa un medio gráfico de excelencia y popular. Para Clarín, lo popular está resuelto con Olé. La línea editorial también. Porque el gran gancho de El Gráfico era la capacidad de ingresar en todos los hogares con excelencia y matriz popular. Una vez perdida esa condición en aquel fatídico 1998, a la revista se le haría cuesta arriba subvertir la situación. La situación se torna accesible a la vista cuando en otros ámbitos, las editoriales sostienen con fuerza publicaciones musicales, políticas o de interés general.

El periodismo deportivo se está yendo al descenso. Como muestra gratuita de estos tiempos berretas, La Nación publicó una necrológica para El Gráfico titulada “Final de un icono del periodismo deportivo. Cierra El Gráfico”. En la nota publican una serie de tapas históricas de El Gráfico, pero curiosamente, una pertenece a la revista River. Cultura y el periodismo deportivo parece que no van de la mano.

Pero acá hay una historia. Editorial Atlántida fue fundada a comienzos del siglo XX por el periodista uruguayo Constancio Vigil. Con el centenario tuvo en Mundo Argentino, un gran éxito. Una revista de interés general que hizo foco en el despliegue fotográfico. En 1917 vendió la revista a la editorial británica Haynes, que años después llevará adelante el diario El Mundo. En 1919 lanzó su nuevo producto, una copia de su anterior éxito. Lo bautizó El Gráfico.

Su primera edición se distribuyó el viernes 30 de mayo de 1919. Tiempos complejos. Meses atrás sucedieron los asesinatos en los talleres Vasena. Pero el gobierno popular de Hipólito Yrigoyen había reglamentado el descanso dominical. Ese descanso fue vital para el deporte. Tanto para la práctica activa como la forma recreativa de observarlos. Hasta 1924, El Gráfico mantuvo su fisonomía de revista de interés general. ¿Por qué cambió su enfoque hacia los deportes? Porque Crítica vendía miles de diarios en diferentes ediciones, sobre todo la quinta, dedicada casi en exclusividad hacia los sports. Había un inmenso mercado y no había una revista que se enfocara exclusivamente al deporte. Había en Francia, Inglaterra y los Estados Unidos. Constancio Vigil armó una redacción de lujo. Plumas que le darán fueron vitales para la explosión del deporte a nivel nacional: Borocotó, Chantecler o Daniel Félix Frascara. Ellos retrataron como pocos el crecimiento masivo del deporte argentino: fútbol, boxeo, ciclismo, atletismo, remo, turf, natación, polo. El Gráfico pasó por diferentes estadíos. Cuando el polémico Dante Panzeri tomó la dirección a fines de los cincuenta, la revista se subió al pedestal de la razón que imperaba en la lógica de su director. Pero el propio Panzeri renunció cuando la familia Vigil le exigió, en la cobertura de un clásico Boca-River en 1961, una nota a Álvaro Alsogaray, ministro de Economía, en la página tres.

Curioso el derrotero de la editorial Atlántida. Se alineó directamente con la dictadura militar en 1976. Otros productos como Gente o Para Tí fueron más condescendientes que El Gráfico. La revista, en aquellos días de plomo, no tomó distancia editorial con el EAM 78, pero sus periodistas publicaron algunas frases épicas, como Juvenal, en 1977, que en la crónica de un Racing-Independiente publicó “En el mundo faltan dos cosas: democracia y delanteros“.  Luego de casi veinte años de Carlos Fontanarrosa como director de El Gráfico, en 1982 será Ernesto Cherquis Bialo, Robinson, quién tome la conducción. Será una revista fuertemente periodística y enfocada en los problemas del deporte. En sus páginas nacerá la Liga Nacional de Básquetbol, ese gran invento de León Najnudel. Se desnudarán las problemáticas de los clubes de fútbol de las provincias en relación con los viejos campeonatos nacionales. También una cobertura exhaustiva de los dramáticos hechos violentos acaecidos en nuestras canchas en la década del 80´. Pero algo cambió en 1989. Carlos Menem asumió la presidencia de la Nación. En tiempos de privatización y holdings empresariales, la familia Vigil decidió jugar a lo grande. Compró Radio Continental, la radio más escuchada en aquellos días, y se asoció con la desembarcada Telefónica. Se armaron dos focos de poder: Atlántida-Telefónica -Telefé Vs Clarín, con su hijo Artear y su socio TyC. 

La lucha se desarrolló en diferentes frentes. Editoriales, televisivos y culturales. Fue la lucha de una década. Menem le guiñó el ojo cómplice a Telefónica-Atlántida. Esa complicidad valió un notable cambio editorial para El Gráfico. Eran otros tiempos. Aldo Proietto tomó la conducción. Hombre ligado al EAM 78, no vaciló en llevar una revista de notable prestigio hacia el mundo del lobby. Cinco tapas le ofrendó El Gráfico a Carlos Menem. Dos en 1989, tres en 1995. En 1996, Clarín presentó un producto que apuntaba hacia la línea de flotación del emblema de Atlántida. Era el diario deportivo Olé. El proceso de debilitamiento se hizo palpable en 1998, cuando Atlántida vende partes de sus activos. El Gráfico pasó a las manos del enemigo: Torneos y Competencias.

El primer Gerente General de El Gráfico de TyC fue Pablo Avelluto, actual ministro de Cultura. Sin dudas, fue el responsable del vaciamiento de la revista: convirtió una marca registrada de excelentes notas y mejores fotografías, en un folleto. Le pegó tres tiros a la revista. No es casualidad que veinte años después, siendo ministro de Cultura, la revista desaparezca. En 2002, la familia Ávila le firmó el primer certificado de defunción. Cambió su forma de entrega. Pasó de semanal a mensual. Lo cierto es que Torneos invisibilizó El Gráfico durante veinte años. ¿Por qué? Porque la revista fue sinónimo de excelencia, pensamiento crítico y despliegue periodístico. Todo lo que no hacen ninguno de sus productos. Los productos de Torneos-Clarín se caracterizan por su escaso relieve. Cultura de plástico ideal para pasar el deporte del ámbito popular a la cultura del entretenimiento y el espectáculo. En la lógica de los nuevos gerentes de medios, no es necesaria una revista con firmas importantes ni grandes fotografías. Importa la fuerza de un título ganchero. Nada más.

No quería escribir una crónica sentimental del pibe que fui y qué crecí leyendo la revista. Fui un lector empedernido. Se me vienen a la mente imágenes. Esperar los lunes a las ocho de la noche que el camioncito de reparto de revistas llegara al puesto de Santa Fe y Darregueyra para que don Osvaldo me diera el primer ejemplar de la revista. ¡La tapa de El Gráfico! ¡Las notas de El Gráfico! Jugaba a leer las notas y saber quién las había escrito sin haber leído la firma. Notas interesantes, medulares o llenas de color. Fuente inagotable de conocimiento e imaginación.

Cada época tiene lógica y correlato. El Gráfico acompañó al deporte argentino hasta hoy. Es lógico que ésta época de entrega cultural sea testigo de su final. Vendrán otros tiempos, seguramente más gratos. En esos tiempos volverá el gusto por la lectura, la fotografía y el análisis. Volver a emocionarse con el periodismo gráfico.

(*) Conductor de Abrí la Cancha. La Señal Fútbol. Director de xenen.com.ar

Fuente: Radio Gráfica

23 enero 2018.

http://www.radiografica.org.ar/2018/01/23/el-grafico-un-cierre-que-invita-a-la-reflexion/

 

 

 

 

 
 
Opinión de Deportistas sobre el ENARD - Albarracín sobre la llegada del Estado al Enard: “te marcan el árbol como los perros”

PDFImprimirE-mail

 

 

 

El campeón nacional de equitación no esquivo el tema del manejo del Estado sobre los fondos del Enard y hablo de “degradación del deporte”. Contundente y sin tapujos, no dudó en mostrar su fastidio por la intervención política en el plano deportivo.


20180119c1 matias

   Matías Albarracín


El cambio de paradigma que se produjo cuando el financiamiento del Ente Nacional de Alto Rendimiento paso a manos del Estado nacional empieza a sumar voces de fastidio más allá de lo que declararon representantes de la élite en esta semana a INFOCIELO 

“Tocan esto, tocan las jubilaciones, y después vana tocar otra cosa. Por supuesto genera temor (...) ahora empiezan a tocar cosas que funcionan…yo no sé si mañana no tocan los fondos del deporte


El caso de Matías Albarracín (jinete argentino, ganador de diploma olímpico en Río y  medallista panamericano) en su charla  mano a mano con Cielosports.com dejo en claro que hay miradas de desconfianza sobre el accionar gubernamental “me genera temor. Es algo que era transparente y viable, que funcionaba bien. El temor que tengo es que es algo que funcionaba y tiene otro tinte, es como que quieren marcar la cancha”.

Se sabe que no son pocos los deportistas que eligen no hablar por temor a represalias sin embargo Albarracín no se guardó nada “Lo hacen como diciendo acá estoy yo, acá mando yo o empiezo a mandar yo, eso degrada el deporteTe marcan el árbol como los perros, no hacía falta. Nadie estaba por arriba de nadie. Creo que no era necesario

La lectura del representante olímpico no se queda sólo en el plano deportivo  y apunta al accionar del gobierno “Tocan esto, tocan las jubilaciones, y después van a  tocar otra cosa. Por supuesto genera temor. En una Argentina que siempre esta endeble pero siempre sale a flote ahora empiezan a tocar cosas que funcionan…yo no sé si mañana no tocan los fondos del deporte”

El nacido en Curitiba pero criado y formado en City Bell explica su punto “No hablo del deporte del atleta que va y entrena. Hablo del que entrena, del que es entrenado, del que vende el cono, del que vende la pista, del periodista que te hace una nota y del que los acompaña a Cochabamba para ver cómo les va en el ODESUR (Juegos Suramericanos que se disputarán este año). No me tocan a mí sólo. Esas cosas degradan un poco. Los atletas no vamos a bajar los brazos. La política que se manejó con este tema está salpicando en otros lugares y por lo menos a mí, me genera temor”.

 

La situación del Enard analizada por los deportistas: “tiene que haber gente idónea no acomodados”

Representantes de la élite del deporte nacional estuvieron formado parte de un clínica deportiva y charlaron mano a mano con INFOCIELO. La unión ante la situación del desfinanciamiento, el optimismo para el futuro y la cultura del deporte.



20180119sc2 Crisma



Sebastián Crismanich

A fines de 2017 el deporte argentino estuvo en boca de todos ya que el Enard temía por la pérdida de su autonomía y se corría el rumor de la baja de presupuestos. Los deportistas se unieron y se realizó una fuerte campaña que se extendió a las redes para que cobre masividad bajo el hashtag #BanquemosAlEnard.

Los deportistas y el presidente del comité Olímpico, Gerardo Werthein, se mostraron en disconformidad para con el artículo 124 de la Reforma Tributaria que establece: “Derógase el inciso a del artículo 39 de la ley 26.573". Aquella ley, sancionada el 2 de diciembre de 2009, marcó el nacimiento del ENARD y en ese inciso  se estipula que las actividades del Ente Nacional se financiarán con "un cargo del 1% aplicado sobre el precio del abono que las empresas de telefonía celular facturen a sus clientes, neto de IVA".

Ante la quita del subsidio proveniente de la telefonía y la firme respuesta negativa del mundo del deporte el Ministerio de Hacienda garantizó la continuidad del apoyo, incluso con un aumento (se garantizaron 900 millones de presupuesto para 2018). Ese dinero que llegará recursos del prepuesto nacional. Para eso, en la reforma se incluirá un aumento del 4% al 5% de los impuestos internos de los abonos. De esta forma, no se dejará de percibir el 1% anterior, con la diferencia de que ahora va a las arcas del Estado, encargo de repartir el dinero.

Sobre ese tema y sobre el presente del deporte nacional hablaron en exclusiva con INFOCIELO referentes del deporte nacional como Federico Molinari, Sebastián Crismanich y Jennifer Dahlgren que se hicieron presentes en Pinamar para enseñarles a los chicos sobre sus disciplinas, además transmitirle valores y enseñanzas.

“Estamos contentos con el apoyo del Presidente de la Nación en cuanto a no se deje de financiar el Enard, incluso habrá un aumento para que siga funcionando esta entidad que le ha hecho tan bien al mediano y alto rendimiento”, cerró Sebastián Crismanich.

Fede Molinari, por su parte, agregó: “Lo importante es mantener la independencia del ente que es lo que hizo que funcione también. La gente que está en el Enard sea gente idónea para el cargo. No gente que entra por acomodo o por una cosa política. Ahora hay gente del deporte o que estuvo metida y se resuelve todo más velocidad o más resolución. Estamos felices con lo que se logró”.

 “El presupuesto va a ser mayor. Y eso favorece. Mientras el día a día del atleta sea estable estamos bien.”, comentó Jennifer Dahlgren.

Fuente: INFOCIELO

16-01-2018 y 18 enero 2018

https://infocielo.com/nota/87637/albarracin_sobre_la_llegada_del_estado_al_enard_te_marcan_el_arbol_como_los_perros/

https://infocielo.com/nota/87552/la_situacion_del_enard_analizada_por_los_deportistas_tiene_que_haber_gente_idonea_no_acomodados/

 
 
SANTA FE: Periferias del deporte -- Por Matías Dalla Fontana (*)

PDFImprimirE-mail

 

 

20180119Periferias

“Objetivos, como justicia y paz, nos requieren una configuración donde el sistema de instituciones intermedias garantice la presencia de disciplinas -el deporte, entre ellas- en la elaboración y la ejecución de la voluntad de las mayorías”, explica el autor.

Intentaremos aportar elementos capitales a la convivencia ciudadana para el fortalecimiento de una verdadera democracia, partiendo de la experiencia gestada en ámbitos federales del deporte, identificando cursos de acción (funciones) y órganos (estructuras: clubes, equipos de rugby en cárceles, ligas). La energía conducida hacia una finalidad específica, en el encuentro consciente de argentinos en distintos puntos del territorio, vivifica generaciones. Aprehenderlo sin apologismos, puede nutrir el rumbo venidero de la constitución real (quizás también formal) de un orden más armónico. No somos ángeles ni especialistas: estos aportes se han suscitado insertándonos en los intersticios del deporte solidario. Afincan en un conocimiento por connaturalidad de una tierra informada por un nomos singular, quinto-centenaria mestiza. En torno a relativismos que cunden, una doble digresión. Del instante: mientras existen muchas personas -incluidos empleados estatales orgullosos de su misión- que aquí hacen mucho bien, superando la filantropía, decenas de miles están sufriendo carencias graves. Segundo, del topos: referimos a lo local en el plano multiforme del mundo de la vida, donde se opera el crecimiento de las personas que participan de alguna pertenencia, en cualquier nivel que sea del proceso de formación física y espiritual que el juego permite.

Esto a cuento de deslindar lo local de la plétora de teorías de la burocracia municipal, circunscripta a claustros universitarios. El ambiente vital de lo comunitario se opone ontológicamente, diferenciándose, a la idea de sociedad, masa amorfa de individuos agregados. Una propuesta anclada en lo deportivo como organizador social puede aparecerse como un reduccionismo decisionista, un activismo romántico. Interpretamos todo lo contrario. Es la matriz fundamentalmente universalista y multipolar en la que ha ingresado el mundo la que reclama en paralelo a una defensa pacífica en la comunidad de naciones, fundarse en una política interior, en la base una estrategia de desarrollo para los pueblos. Objetivos como justicia y paz, nos requieren una configuración donde el sistema de instituciones intermedias garantice la presencia de disciplinas -el deporte, entre ellas- en la elaboración y la ejecución de la voluntad de las mayorías.

Caso contrario, podemos dedicarnos a seguir leyendo titulares atroces desde la tribuna de la “existencia inauténtica”. Ante un simple cuadro de situación -omnipresencia de la droga, sedentarismo, indigencia- auténticos terrorismos de base inhiben, o ya anulan, la convivencia. Nada nos exime de pensar homólogamente a las naciones como seres vivientes. Como un cuerpo, llevan ínsita en su mínima unidad, la posibilidad de edificarse -coaligándose desde lo micro hacia lo macro- o de enfermarse -como en el cáncer-. En este cuadro: ¿cuánto está pudiendo el Estado en el gran objetivo de vida? El siglo XXI en nuestro terruño nos exigirá un diagnóstico totalizante, reordenando la dirección en que se trenzan las relaciones entre Estado y organizaciones. En el caso palpable del deporte, columna de política interior: ¿cuánto está pudiendo el Estado, máxima instancia de articulación social? Ante lectores desprevenidos, zanjemos aquí la cuestión de que no se trata según nuestro espíritu de separar autónomamente una esfera de la otra, existiendo órdenes de prelación, materiales y simbólicos, en materias indelegables de garantizar el desarrollo de todo el hombre y todos los hombres. Convocando a un estratega insustituible, así como “la guerra tiene su propia gramática, pero no su propia lógica” (1), el Estado tiene ciertas funciones y legalidades gramaticales propias que no alcanzan a recubrir el conjunto del cuerpo social, necesita amoldarse como el traje al cuerpo. La categoría hermenéutica fundamental en estas latitudes, antes que ser una impostura ideológica, se cierne de la más palmaria realidad: aun en la extrema necesidad, las personas en encuentro de proximidades circulares, están resolviéndose en la acción, propiciando diálogo, decisión, recursos y responsabilidad en sus manos. Entendámonos: los pibes nacen, crecen, juegan. Sus padres y madres los protegen y en ese tránsito, canalizan sus anhelos en equipos, que paren clubes, que se ligan. Apoyarlos sería avanzar por la línea de menor resistencia.

Tenemos problemas de mayorías. Según el Movimiento los Sin Techo, 3.000 bebés nacen en el año en nuestra ciudad en la marginalidad. Esto puede atravesarse con pasiones e ideologías. Lo que no puede es no asumirse. Kilómetros de estudios académicos (onerosos) y miles de millones invertidos en presupuestos en políticas aplicadas, requerirán en algún momento disipar objetivos segundos y terceros, para concentrarse en explicitar cómo y de qué manera transitarán desde la familia a la escuela y, desde ésta, a una instancia de socialización subsiguiente. Estamos persuadidos de sugerir un club barrial, cultural, social y deportivo, salvo que exista alguna alternativa tan arraigada, eficaz, reconocida, reclamada y masiva. Se dirá que no todo fenómeno llamado deportivo es virtuoso. En aras de echar luz, existen ritos, negocios y costumbres que siendo accidentalmente designados como deporte, cristalizan prácticas que son sustancialmente su antítesis. Homonimias cínicas nos plagan. Desde las élites se pueden soñar transformaciones y con derecho, el sueño de la razón engendra monstruos. Puestos a transitar brotes de sinceramientos: ¿el quiebre de la matriz familia escuela club: ¿ha producido mejores o peores condiciones de desarrollo? ¿Se ha podido generar una alternativa tan simple, masiva, estable y eficaz como dicha matriz de solidaridad intra e intergeneracional para la emancipación? En el mismo sentido, es un avance táctico indirecto en la puja con enemigos estratégicos -tales como narcotráfico o epidemias- que las personas de a pie no podríamos confrontar directamente jamás: “Menospreciar al enemigo estratégicamente, respetándolo tácticamente” (Mao).

Es cosa del futuro esto del deporte. Un rastreo de las fuentes desde las cuales brota nuestra cultura revela un principio activo: la participación en la comunidad, como arquetipo de ecosistema que antecede, sobrepasa y sobrevive variables institucionales y burocráticas. Este principio se desamarra y sustancia en la proximidad de las relaciones familiares, ligadas a la tierra, donde las tendencias inherentes del alma humana se particularizan en una fisonomía local, regional, nacional, en el universal poliedro de la realidad. En los albores pre-psicoanalíticos anticipa Freud, aristotélicamente: “El inicial desvalimiento del ser humano es la fuente primordial de todos los motivos morales”. Mutatis mutandis, en el plano de la emergencia orgánica del jugar, agrupaciones devienen organizativamente en clubes. Ya constatable en el neolítico, en la aldea arcaica, se presentan dos instituciones básicas -afines al deporte amateur, entendiendo a los fines erísticos el jugar por jugar-: la Fiesta y el Don. Excéntrica a la lógica cultural del productivismo eurocéntrico, dicha culpa de instituciones, reunirse en función del ocio y la gratuidad, gira en torno a la naturaleza social humana, trasuntándose en la situación del encuentro del partido y en la actitud de la entrega de sí. Así, el deporte es cultura que defiende la vida. La destrucción de esta forma orgánica tiene efectos deconstituyentes de la subjetividad, con efectos ostensibles de femicidios, adicciones, epidemias sanitarias, abandono escolar. Superar una mirada sintomatológica exige clarificar las operaciones que le dan causa desde una contracultura individualista, materialista y dictatorial: por un lado, el modismo de fin de la historia inficionado por think tanks económicos travestidos de filósofos posmodernistas, ningún origen, ningún destino, ninguna continuidad. Por otro, la idea de homogeneización global, expandida por los nuevos héroes de la comunicación, ningún espacio familiar, ningún prójimo, ninguna contigüidad barrial.

El poder en la democracia verdadera sube, el poder no baja. No existe hombre superespecializado para su gestión. Lo estatal, sus cuadros, pueden ser un eficaz sistema circulatorio, reconociendo que el potencial está en manos de lo que el Papa Francisco interpela como “sembradores del cambio”. Ellos, de un modo u otro se están expresando en esta hora. Después de todo, no ha conseguido jamás la envidia de los sapos acallar el canto de los ruiseñores.

(*) Ex Puma. Psicólogo (UCA). Integrante de Centro de Salud Deporte Solidario.

(1) Clausewitz, “De la guerra”.

Fuente: Diario El Litoral – Santa Fe

Foto: ARCHIVO

13 enero de 2018

http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2018/01/13/opinion/OPIN-03.html

 

 

 

 

 

 

 
 

Página 1 de 16