Opinión
Entrevista en Radio Télam, Víctor Lupo cuestionó la “cultura del podio” en el deporte

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El ex Sub Secretario de Deportes de la Nación habló en Télam Radio sobre su nuevo libro, “El deporte en la cultura del Encuentro”, y cuestionó a un negocio en el cual “sólo juegan los mejores y los demás se dedican a mirar por televisión”.

Para escuchar entrevista completa: http://www.telam.com.ar/multimedia/audios/25199-victor-lupo-cuestiono-la-cultura-del-podio-en-el-deporte/

En el programa “Deportivo Télam radio”, fue entrevistado el dirigente del Movimiento Social del Deporte, Víctor Francisco Lupo, por Carlos Alfano, Aníbal Ferrante y José Luis Ponsico sobre la presentación de su sexto libro “"EL DEPORTE EN LA CULTURA DEL ENCUENTRO" de Ediciones Fabro.

Allí Lupo contó el motivo de por qué escribió este Libro donde se desarrolla desde “el paso del juego a deporte, y cómo luego se convirtió sólo en un negocio” con las grandes consecuencias de doping, violencia, corrupción y apuestas on line.

Asimismo, destacó el rol de los clubes en Argentina, “formadores de identidad”, que tomaronel rol del Estado, garantizando derechos, y el papel del Papa Francisco, que “no sólo habla, sino acciona en este tema, y porque lo llama al deporte una ‘escuela de paz’, y que la educación no es concebible sin el deporte”.

También pidió por el cumplimiento de todas las Leyes del Deporte sancionadas y que no se cumplen.

Fuente: Mundo Amateur

18 junio de 2017

www.elmundoamateur.com.ar

 

 

 

 

 
¡Por suerte llegaron los Juegos Olímpicos! -- Por Federico Saravia *

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20170615Federico Saravia

 

Seguramente todos los porteños celebramos el haber sido seleccionados como sede de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018. Celebramos porque, además de ser un reconocimiento y un evento que enaltecerá a la Ciudad de Buenos Aires y la proyectará al mundo a través de la cobertura mediática, el remanente de la infraestructura será destinado a la construcción de viviendas.

¿El remanente? Sí. Lamentablemente queda en evidencia, una vez más, que la solución a los problemas habitacionales de la Ciudad no es una prioridad para la gestión del PRO, en tanto aparece subordinada a otros objetivos. De hecho, existe un déficit habitacional alarmante: según un informe de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, alrededor de 200.000 vecinos de la Ciudad viven en villas o asentamientos informales y 40 por ciento de todos los porteños son inquilinos. En este sentido, lo que plantean como principal propuesta habitacional en 12 años sería el resultado de viviendas que fueron pensadas y construidas para otro fin.

Si, como podemos ver en las estadísticas, existe un grave déficit habitacional en la Ciudad, cabe preguntarnos: ¿había que esperar a un evento deportivo para que el gobierno lo asumiera como una problemática central a resolver?

Según fuentes del Gobierno de la Ciudad, el proyecto de la Villa Olímpica, un mega emprendimiento de 160 millones de dólares que se ubicará en Villa Soldati (Comuna 8), incluirá 1.200 unidades habitacionales. Durante los eventos, estos departamentos albergarán a los deportistas de todo el mundo. Una vez concluidos los juegos, y cuando los “ojos del mundo deportivo” giren hacia otro hemisferio, quedarán disponibles los departamentos, de entre 1 y 3 ambientes, para las familias porteñas.

Cabe preguntarse, en el marco de lo que significa el indemorable desarrollo del sur y las bondades del proyecto para ello: ¿por qué no se extienden asimismo las líneas de subte para acceder al espectáculo para asegurar la conectividad de todos aquellos que accedan al complejo habitacional? Si la idea es estar a la altura de los grandes eventos deportivos mundiales, ¿qué espectáculo organizado hoy en el mundo de esa escala no prevé transporte público subterráneo?

Seguramente sea un proyecto que vaya a transformar la vida de los habitantes de la Comuna 8, una zona postergada por muchos años. Sin embargo, existe un elemento más, que resulta preocupante. Como señaló el legislador Juan Francisco Nosiglia al momento de la votación del proyecto en la Legislatura porteña, desde ECO “acompañamos los objetivos de urbanización y de desarrollo del sur de la ciudad, pero no dejamos de llamar la atención sobre el mecanismo que está repitiendo el oficialismo, que consiste en financiar estas iniciativas con la venta de tierras.”

¿Quién paga los juegos?

La Ciudad gestionó un crédito de 160 millones de dólares a través de la Corporación Andina de Fomento (CAF) y un adelanto del Tesoro Nacional. Como en otros eventos a nivel mundial, ya sea mundiales de fútbol o Juegos Olímpicos, la celebración de los Juegos Olímpicos de la Juventud demanda un gasto excesivo por parte de la Ciudad. Lo mismo ha ocurrido en otros países y ciudades.

Por ejemplo, en Beijing, el estadio conocido como “el nido de pájaros”, que fue construido para las Olimpíadas de 2008, impresionó por su arquitectura moderna, el show de fuegos artificiales y luces, pero hoy no es más que un lugar sin uso. El proyecto de la Villa Olímpica, en principio, lograría evitar eso, gracias a la discusión dada en el seno de la Legislatura porteña por fuerzas opositoras como ECO.

Un dato alentador es que para la construcción del complejo, se calcula que alrededor de 3.000 obreros participarán de las obras. Además de generar trabajo, se dinamiza un sector de la economía como es la construcción, que viene atravesando un panorama difícil desde hace ya algunos años.

Ser sede de un evento de tal magnitud es una gran oportunidad para la Ciudad. Sin embargo, es importante rediscutir las prioridades, exigir más y así evolucionar: el acceso a un derecho básico como es la vivienda no puede estar supeditado a la realización de un evento deportivo.

* Presidente del Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires.

Fuente: Página 12

5 de junio de 2017

https://www.pagina12.com.ar/42196-por-suerte-llegaron-los-juegos-olimpicos

 

 

 

 

 
 
Emiliano Ojea, presidente de FeDUA: “Todavía no está definido qué lugar ocupa el deporte universitario en Argentina”

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El mandamás de la Federación del Deporte Universitario Argentino cuenta las dificultades de “fundar un sistema” para encajar en la planificación deportiva nacional. A menos de cinco años del nacimiento de la entidad, repasa logros y proyectos, revela detalles de las Universiadas y analiza la actualidad de las políticas deportivas en el país.

 

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“Un pibe que estudia tiene otro bocho al momento de jugar que un pibe que no”. La frase, recogida de diálogos con entrenadores, la pronuncia Emiliano Ojea, presidente de la Federación del Deporte Universitario Argentino (FeDUA), una entidad que nuclea a las instituciones universitarias y terciarias, públicas y privadas, con el objetivo de difundir y desarrollar el deporte universitario en el país.

 

Base de la estructura deportiva en los países desarrollados, en Argentina el deporte universitario fue fagocitado siempre por la formación tradicional de los clubes y el desarrollo en el alto rendimiento de la élite. Fundada en 2012, la FeDUA trabaja desde cero tanto para solidificar el deporte federado en las universidades como para impulsar el seguimiento de carreras terciarias en aquellos que practican deportes.

 

La FeDUA busca colarse en la planificación deportiva nacional con resultados: cinco deportistas compitieron en la primera Universiada con participación nacional, en 2011. Seis años después, irán más de 200 al equivalente de los Juegos Olímpicos en el mundo del deporte universitario.

 

“Estamos fundando un sistema, un modelo. No está definido qué lugar ocupa el deporte universitario en Argentina”, cuenta Ojea en charla con Cinco Anillos. El presidente habla de la preparación para los próximos Juegos en Taipéi, describe las fragilidades de la estructura deportiva nacional y, pese a definirse optimista, ilustra las mezquindades de la dirigencia local: “Nos falta grandeza para planificar en común. Acá cada uno cuida su quintita”.

 

-¿Cómo viene la preparación para la próxima Universiada, en agosto en Taipéi?

 

-Las universiadas son iguales a los Juegos Olímpicos. Yo ya fui a tres y en estructura y organización es igual. Dependiendo de los países, la exigencia es menor respecto a estadios. Pero igual terminás jugando en estadios con espectadores porque los países lo aprovechan. Por ejemplo en Kazan (2013) se va a jugar el mundial de fútbol, en Gwangju (2015) se usa la sede. Todos son lugares que quedan armados. En este las universidades tienen más sedes. Viene con todo.

 

-¿Los países se lo toman como unos Juegos Olímpicos de mayores o se asemeja más a la idea de fomento de los Juegos de la Juventud?

 

-Los países se lo toman más como unos Juegos de mayores y nosotros estamos tratando de tomárnoslo de esa manera. Tiene una doble vara: desde el lado de la filosofía, culturalmente es más parecido a los Juegos de la Juventud en el sentido de que tiene que ser más cultural y hay una diversidad de países que no tienen la exigencia de la clasificación previa. Ahora los países de primer nivel se lo toman como parte de su camino de alto rendimiento, entonces tienen premios en las medallas.

 

-Para esos países el deporte universitario es parte fundamental de la estructura.

 

-Estados Unidos no tiene clubes, tiene universidades. Acá estamos fundando un sistema, un modelo. Todavía no está definido qué lugar ocupa el deporte universitario en Argentina.

 

-¿Cómo va a estar conformada la delegación nacional y qué requisitos hay para competir?

 

-Son 250 personas, la más grande de Argentina en la historia. Tienen que ser alumnos regulares de una institución de educación superior, privada o pública, terciaria o universitaria. Y tienen que tener menos de 28 años. Son esos requisitos más en alguna disciplina particular el aval de la federación. Más los que tienen tiempo y marca tienen que estar dentro de un mínimo para poder competir.

 

-Es interesante porque esa selección permite que compitan deportistas olímpicos junto a chicos que estudian y practican deporte de forma amateur.

 

-Allá terminan agrupándose. Se notan las diferencias en los resultados, pero imaginate chicos de 19 años de atletismo o natación que por ahí vienen de ser campeones juveniles, pero tienen un bache hasta ser adultos sin resultados deportivos. Entonces ir a una Universiada, que es como vivir unos Juegos Olímpicos, es esa oportunidad de competencia que por ahí no tenían.

 

-¿Cuál es la expectativa en materia deportiva?

 

-La expectativa no es resultadista, sino que tiene que ver con vivir la experiencia de llevar la delegación más grande de la historia y en muchas disciplinas y la mayoría en conjunto. La expectativa es definir este lugar en el sistema que va a ocupar el deporte universitario en acuerdo con las federaciones argentinas, que tengan una instancia de selección universitaria. Hoy ya lo están destacando, pero que quede sistematizado eso.

 

Por estos días, se organizan decenas de selectivos en todo el país para llegar a los nombres que representarán a Argentina en Taipéi. “Tienen un fin más hacia adentro de las universidades. El sistema federativo ya sabe quiénes son los chicos que pueden llegar a ir, tienen sus seleccionados. Lo que tienen que descubrir ahora es si ese pibe estudia o no estudia”, explica Ojea.

 

Esta será la segunda Universiada del año, ya que en febrero se disputó la edición invernal en Almaty, Kazajistán. Dos argentinos concurrieron en lo que fue la primera participación nacional en este evento, y con buenos resultados: Iñaki Odriozola se llevó un diploma en snowboard. “Ahora hay mucha más demanda, la próxima vamos a ir con muchos más”, promete Ojea, que quedó extasiado con la organización: “Es algo totalmente distinto”.

 

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Ojea junto a Tomás Bacigalupo e Iñaki Odriozola, los primeros estudiantes deportistas argentinos en una Universiada de Invierno. Crédito: FeDUA.

 


 

EL ORIGEN

 

Un atleta por cada anillo olímpico es lo que llevó Argentina a la Universiada de Shenzhen, la 26ª en la historia y la primera con participación albiceleste. Dos años después, en Kazán, la delegación nacional ya contaba con 27 deportistas y sumaba sus primeras medallas de la mano de los judokas Alejandro Clara y Samantha Da Cunha en sambo, el deporte apadrinado por el presidente ruso, Vladimir Putin. En el medio, en noviembre de 2012, nacía la FeDUA.

 

-¿Cómo surge la idea de crear una federación para el deporte universitario?

 

-En Argentina hay dos sistemas universitarios: privado y público. Y cada una tiene instancias del deporte participativas. Y los terciarios no tienen una instancia. En 2011 me tocó viajar a China y conocí el mundo FISU (Federación Internacional del Deporte Universitario, por sus siglas en francés), de las Universiadas. Y ahí vimos que el sistema deportivo de todos los países estaba organizado por federaciones como acá. Y el universitario federativo también, depende de una federación autónoma que tiene personería jurídica, gestiona. Con las universidades, pero de una manera independiente, con manejo de recursos. Entonces cuando volvimos dijimos que teníamos que fundar una federación en Argentina que uniera el sistema público, privado y terciario de toda la educación superior. Meternos en el deporte y darles garantías a todos los estudiantes para que comenzaran a participar. Eso pasó en noviembre de 2012. Ahí empezamos a organizar instancias locales, nacionales, regionales (continentales) e internacionales. La recepción fue muy fuerte y crece rápido; la demanda cada vez es mayor. De los selectivos ahora participaron 2.500 pibes.

 

-¿Cómo se estructura institucionalmente la federación?

 

-Las federaciones son autónomas. La articulación natural es con la Secretaría de Deportes y la Secretaría de Políticas Universitarias, que es con quienes tenemos el vínculo más fuerte. Eso hasta que definamos qué lugar usamos. Es todo muy nuevo, hay desconocimiento y egoísmo de ir a lo tradicional. Por ejemplo el Enard muchas veces nos dice que no es alto rendimiento. Y acá se batieron récords, el 80 % de los medallistas en Londres 2012 pasaron por una universidad. Para todo el deporte del mundo es parte de la planificación. Entendemos que es una discusión nueva y hay que ganarla. Como universitarios tenemos que poner investigaciones a disposición que digan esto. Es nuestra mirada, no nos enojamos. Es un camino que tenemos que construir. No podemos estar criticando cuando crecemos a fondo.

 

-¿De qué manera se financian los proyectos?

 

-El financiamiento del equipo de trabajo se sostiene con las cuotas sociales de las universidades que van a la federación. Y en los viajes articulamos con el Estado. Por ejemplo para Taipéi la Secretaría de asuntos universitarios nos financia el viaje. Y además habilitamos a que los estudiantes deportistas, si quieren financiarse sus viajes, lo puedan hacer. No es lo ideal, pero hay un límite económico. No queremos que sea una barrera, pero si la universidad o la familia del chico quiere participar, que lo haga.

 

-Imagino que la idea es que se articule de forma sistematizada con el alto rendimiento, ¿no?

 

-La idea es que en algún momento, así como hay un presupuesto destinado al alto rendimiento, que haya uno destinado al deporte universitario. La Ley del Deporte dice que hay un 4 % que va al deporte universitario, pero cuesta ganar la discusión para que se ejecute de esa manera. No va a la federación, va al deporte universitario. Puede ir a las universidades y no pasar por nosotros.

 

-¿Qué tipos de competencias promueven?

 

-Se está creando una nueva línea de competencia que es por universidad. Por ejemplo el 3×3 de básquet es una Liga Universitaria. Ahora hacemos un Panamericano en La Matanza que otorga una plaza a la Liga Mundial de China. Y las universidades argentinas participan de esa competencia. Es un sistema distinto, ya no son selecciones, sino la universidad con su selección representando al país. Está bueno porque motiva mucho más adentro de las universidades.

 

-El año pasado organizaron los Juegos Universitarios Sudamericanos. ¿Cómo fue esa experiencia?

 

-Hicimos los Juegos Sudamericanos el año pasado, pero eso fue por selecciones, no por universidades. Fue una linda experiencia, tuvimos 180 atletas y ganamos el medallero. Fue muy a pulmón, con mucho compromiso de los estudiantes para venir a competir, porque no teníamos recursos ni para pagar los pasajes.

 

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Alejandro Clara y Samantha Da Cunha, los primeros medallistas argentinos en una Universiada, en Kazán 2013. Crédito: FeDUA.

 


 

POLÍTICAS DEPORTIVAS

 

Antes de dirigir los destinos del deporte universitario, Emiliano Ojea era un profesor de educación física interesado en el deporte social. “Iba mucho a las escuelas rurales y a los barrios demostrando que el deporte es una herramienta de inclusión muy fuerte”, recuerda. El trabajo social lo llevó a la política partidaria. Militante peronista, trabajó en la Secretaría de Deportes hasta 2009 y luego como director de Deporte Federado en la Provincia de Buenos Aires, donde conoció “otra faceta del deporte que no era la social”. El contacto con las federaciones y la vida de los deportistas lo metió de lleno en las universidades: “De ver pibes que perdían el contacto con la familia y terminaban en cualquiera me involucré desde otro lado y la misma política me llevó a la UBA como coordinador de deportes”. Desde allí, Ojea advierte sobre las deficiencias en la gestión deportiva. “Faltan cuadros políticos que discutan el deporte, de todos los partidos”, sintetiza.

 

-¿Se pueden generar políticas deportivas acá?

 

-Muchos dicen que política y deporte no van de la mano, entonces el deporte nunca está en la discusión y nos gana Cultura y el Turismo. Y no podemos demostrar que en realidad el deporte es una industria que mueve millones. Muchas industrias atraviesan el deporte y nadie les puede poner valor. Eso lo único que lo puede poner en valor es la discusión política.

 

-¿Por qué cuesta tanto esa discusión?

 

-Dentro de un proyecto que acompañé (con Cristina Fernández de Kirchner como presidenta), Cultura y Turismo terminaron siendo ministerios y Deporte una secretaría dentro de Desarrollo Social. Hoy está dentro de Educación y mañana si quieren lo van a poner dentro de Cultura. Vos tenés que tener una identidad propia con una estructura que te habilite para tener agilidad. Más allá de quién ocupe el cargo, el tipo que lo ocupe debería tener muchas más facilidades para gestionar. Educación está discutiendo paritarias con los docentes, se están matando por la construcción de escuelas. ¿Y vos le vas a pedir becas para los deportistas? O cuando estabas en Desarrollo Social, construías contra el hambre de la gente. ¿Qué va a hacer un ministro? Siempre perdés esa discusión. Y se acuerdan nomás para la foto o en los grandes eventos. Pero durante el año tenés miles de cosas para hacer que terminan haciendo a pulmón los profes o los dirigentes de los clubes.

 

-¿Cómo ves la gestión deportiva en el país hoy?

 

-Se repiten las políticas que se venían haciendo en el deporte, no hubo cambios de fondo. Se recortaron las políticas aplicadas al deporte social, no propio del deporte sino por las políticas tarifarias; los clubes están hechos pelotas. Los subsidios son un paliativo, pero no alcanzan. Y no es solo esta gestión, el gobierno que yo apoyé tampoco transformó la política deportiva. Es un tema de interés y ponernos de acuerdo. Nunca está la decisión mayor de apostar a la infraestructura deportiva en todo el país, hacer proyectos regionales que nos fortalezcan. Se hicieron 1.200 escuelas de iniciación deportiva, ¿y dónde están? Se hicieron, pero después no termina bien armada la planificación. Falta, pero es algo propio de la idiosincrasia del sistema deportivo y la dirigencia, de no tener grandeza para sentarnos y planificar en común. Cada uno cuida su quintita. Y así hace 30 años.

 

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Las medallas de los Juegos Universitarios Sudamericanos que se realizaron el año pasado en Argentina. “Fue muy a pulmón, no teníamos recursos ni para pagar los pasajes”, describe Ojea.

 


 

PRIMERO A ESTUDIAR

 

Una de las iniciativas más interesantes que promueve la FeDUA es el proyecto de doble carrera, que fomenta la inclusión de deportistas juveniles federados en una carrera universitaria. Para ello realizan convenios con las federaciones deportivas nacionales, como los que firmaron este año con la Confederación Argentina de Taekwondo (CAT) y la Confederación Argentina de Básquetbol (CABB). “Es un potencial que podemos transmitir a todo el sistema federativo de alto rendimiento que hoy no estudia porque lo piensa como una traba”, explica Ojea.

 

-¿Cómo se dio el proyecto de doble carrera?

 

-Tenemos convenios con todas las federaciones argentinas y este año le agregamos el tema de que los chicos estudien. Taekwondo fue la que picó en cabeza y le puso la obligación a los chicos para que lo hagan. La idea es extenderlo a todas las federaciones y es un quilombo, porque hay mucha demanda. Es un proceso burocrático y además en esta época las carreras están cerradas. Pero vamos a tener un fin de año con 200 chicos que empezaron a estudiar en una institución superior por este convenio.

 

-¿Cómo funciona en lo práctico?

 

-En lo práctico al chico le mandamos las posibilidades de estudio y él elige qué carrera quiere hacer y en qué universidad. Le pasamos el dato de cómo se tiene que inscribir y le avisamos a la universidad. Hay instituciones que son muy colaborativas y lo ayudan, lo acompañan. A medida que vaya creciendo el programa, los rectores van a estar interesados en que ingresen en su universidad.

 

-¿Qué otros proyectos manejan?

 

-Estamos conformando ligas locales para que haya más competencia sistemática. Estamos viendo si podemos armar becas exclusivas para estudiantes deportistas, que los ayuden en ambas carreras. Es un valor agregado el estudio y lo dicen los entrenadores: un pibe que estudia tiene otro bocho al momento de jugar que un pibe que no. Y por el otro lado, salvo en el fútbol el deporte no te deja hecho a nivel económico. Entonces termina tu carrera deportiva, ¿y a qué te dedicás? Terminan en la lona todos. Esto te deja una disciplina y un trabajo para poder hacer.

 

 

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Emiliano Ojea y Federico Susbielles (presidente de la CABB) firman un convenio para la promoción del básquet universitario. Crédito: FeDUA.

 


 

EL FUTURO

 

Pese a las adversidades, Ojea es optimista. “Nosotros no esperamos que los demás hagan por nosotros. La mitad de las universidades no querían arrancar con el proyecto en 2012. Y si nos hubiésemos quedado no habría pasado todo esto”, resalta el presidente.

 

Comparado con otros países de la región, en la FeDUA se consideran en una “escala intermedia”. Lejos del modelo estadounidense en el que las universidades son la base del sistema y no los clubes, el espejo es Brasil, que “tiene clubes fuertes y una federación muy buena”. Para los próximos años, Ojea confía en ser una sede fuerte de grandes eventos que le permita al sistema sustentarse sin la dependencia total del Estado. “Vamos a hacer los Juegos de Playa, queremos hacer los de Invierno, los Electrónicos… Y con eso poder sentarnos a discutir con las marcas, porque tampoco queremos vivir del Estado”, describe.

 

-¿Cuál es la meta de la FeDUA para el futuro?

 

-Quiero que Argentina sea sede de instancias internaciones, una Universiada, mundiales; grandes eventos. Y también tener un predio propio, un centro de alto rendimiento del deporte universitario. Hay universidades que tienen muy buena infraestructura, pero sería lo ideal. Tener un sistema que no dependa de lo público y que todos esos rubros que hoy son costo de bolsillo lo termine cubriendo un privado. Tenemos todos los valores que busca una marca para vender. Lo más sano está acá.

 

Fuente: CINCO ANILLOS - NICOLÁS QUERCIA(Periodista en construcción)

 

@QuerciaNicolas

 

1º de junio 2017

http://www.cincoanillos.com.ar/emiliano-ojea-presidente-de-fedua-todavia-no-esta-definido-que-lugar-ocupa-el-deporte-universitario-en-argentina/

 

 

 

 

 

 

 

 
 
Clubes SA, un deseo prohibido

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Por Ezequiel Fernàndez Moores


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NO. Armando Pérez no hizo caso a los reclamos de la Casa Rosada.

Juan Carlos Puglieseera el ministro de Economía deRaúl Alfonsín. En 1989, resignado ante una corrida bancaria, lanzó una frase célebre: “les hablé con el corazón y me contestaron con el bolsillo”. “Bueno -dice ahoraLuis Tarrío Gómez, vicepresidente del club Español- yo podría decir que, cuando hablo con los socios del club, me sucede lo mismo que a Pugliese, pero al revés: ‘les hablo con el bolsillo y me contestan con el corazón’”. Estallaron las risas, pero Tarrío, en rigor, graficaba así la crisis que viven los clubes del Ascenso del fútbol argentino. Sobra pasión. Pero falta dinero.
Tarrío contaba la anécdota el último miércoles por la noche en Boedo. El panel especulaba sobre la posibilidad de un nuevo avance del gobierno deMauricio Macripara que los clubes se conviertan en Sociedades Anónimas. Tarrío fue uno de los 200 socios que el 20 de junio de 1993 resistió la oferta de U$S 15 millones que hizo Macri para comprar a Español y llevarlo a Mar del Plata. Macri ni siquiera era todavía presidente de Boca. Ahora es presidente del país. Ya impulsó el fin del Fútbol Para Todos (FPT). Volverá la TV de pago el próximo campeonato. Todos saben que, apenas lo marquen los tiempos, insistirá en su proyecto de Clubes SA.
Es cierto, allí están Atlético y Godoy Cruz. Simbolizan el avance de clubes ya no sólo en el torneo local, sino también en la Copa Libertadores. Ganando espacios que, antes, parecían ser patrimonio de los más grandes. Pero en el ascenso, sabemos, la crisis es galopante. Se juegan menos fechas, no hay hinchas visitantes, las barras no pagan entrada y la policía cobra cada vez más. La crisis quedó expuesta no sólo en el debate de Boedo. Un día antes, se decía algo parecido en la Feria Internacional del Libro.Rodrigo DaskalyVerónica Moreirapresentaban su libro “Clubes Argentinos. Debates sobre un modelo”.José Garriga, uno de los expositores, destacaba que el debate tenía realmente una particularidad: el modelo de clubes argentinos, decía Garriga, no existe casi en ningún otro lugar del mundo.
“¿Cómo ir contra una tradición centenaria? ¿Cómo cambiar la identidad de los clubes de fútbol basada en la idea de que los dueños de las instituciones son los socios?”. Se lo preguntan Daskal y Rodríguez en un tramo de su libro. Contra esa tradición quiere ir el gobierno nacional. Su argumento es que el país eligió un cambio radical. No hicieron lo mismo, sin embargo, los socios. Los que han sido consultados por sus clubes han respondido de modo categórico que no. Igual que lo hicieron los socios de Español cuando en 1993 Macri ofreció llevarse su club a Mar del Plata.

La tele de cable volverá a mostrarnos esta semana el formidable espectáculo de la Champions. No hay crónicas, sin embargo, que nos cuenten qué está pasando con los clubes del ascenso de la Europa más rica. El miércoles pasado, la Federación Italiana quitó puntos que condenaron al descenso a Latina. El club caerá de Serie B a Liga Pro (Tercera división) porque no cumple sus deudas. Los jugadores de Mantova no cobran desde diciembre. Y a los de Taranto, ya descendido a Serie D, una veintena de hinchas encapuchados los golpeó en plena práctica. En España, la Segunda B (Tercera) tiene a sus clubes expuestos a “aventureros de fortuna. Carne de cañón para profesionales de los tongos”. Lo escribió el periodistaAlfredo Relañoen el diario AS luego de descubrirse que el club Eldense estaba en manos de mafiosos italianos que vendían partidos combinados con apostadores ilegales. De todo esto, claro, no se habla.
Los clubes SA era uno de los objetivos que había pedido Macri a la Comisión Normalizadora que lideróArmando Pérezen la AFA. “Uno de los miembros de la Comisión -me cuenta un dirigente del ascenso- me dijo directamente que los clubes como los nuestros tenían que desaparecer. Así, sin eufemismos”. Armando Pérez no hizo caso a todos los reclamos que llegaban desde la Casa Rosada. Su desgaste, tiempos políticos que se le complicaron al gobierno y la aceptación de que el nuevo presidente elegido por los clubes era Claudio “Chiqui” Tapia, llevó a frenar el proyecto de las SA.
Pero, tal como van las cosas, todo permite sospechar que los clubes menos poderosos agravarán sus problemas económicos. Y que, consecuencia inevitable, la tentación a aceptar dineros de particulares será cada vez mayor. “No nos lo plantearán como una obligación, sino como algo opcional. Y será para que se hagan cargo sólo del fútbol, no del resto del club”, me dice una fuente. La fuente sabe que acaso algunos cederán. Y que eso podría ser el inicio.
La AFA anunció como nuevo director ejecutivo aGerardo León. Era jefe de Gabinete del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom). Mucho antes, León fue director de fútbol del Exxel Group. Es el grupo que controló a Quilmes, hasta que se retiró en 2001, furioso porque la AFA incumplía sus reglamentos que exigían penar a los clubes deudores. Quilmes y la AFA, sabemos, han tenido y tienen sus problemas, es cierto. Los del Exxel Group y su CEO principal,Juan Navarro, son algo más graves. Están al alcance de todos en la web. Y están ante todo en los juzgados donde fueron denunciadas millonarias estafas.

Fuente: La Gaceta

7 de mayo de 2017

http://www.lagaceta.com.ar/nota/728707/deportes/clubes-sa-deseo-prohibido.html

 

 

 

 

 
 
Deporte y pedagogía: "Hoy los chicos no juegan en la calle"

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Experto en motricidad, el italiano Carmelo Pittera cree en el valor de los juegos centrados en lo cognitivo.

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Carmelo Pittera, entrenador italiano de voley y experto en formación deportiva.

María Kexel

-Hola, soy el profesor Pittera.

-¿Qué enseña usted?

-Educación física

-Ah…

Cincuenta años atrás, Carmelo Pittera se presentaba para ser profesor de educación física en una universidad de Italia y ante esa respuesta, en la que sintió que se menospreciaba su vocación, decidió dedicar su vida para demostrar que el grado de intelectualidad se desarrolla con el movimiento y que para eso, el rol del deporte y la actividad física no solo es vital, sino esencial.

Pittera nació en 1944 en Catania, Sicilia, y jugó desde siempre al vóley. Con 28 años se transformó en entrenador de su club, Brumi Catania, en 1972, y ascendió a Primera. Ganaron el campeonato 1977/1978. Al poco tiempo se convirtió en el técnico de la selección italiana y marcó un precedente en la historia de su país cuando disputó el Mundial 1978 y fue subcampeón tras perder con Rusia la final. Fue quién convirtió a Italia en potencia mundial y gracias a él, el argentino Julio Velasco triunfó con su selección tras ganar dos Mundiales y la medalla de plata de los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Pittera, además, con sus ideas pedagógicas logró que en Italia el mini vóley sea parte de la currícula de educación física.

“Vayamos abajo de ese árbol que la luz está mejor”, desliza Pittera mientras posa para Clarín, a menos de 24 horas de emprender el retorno a su tierra natal, en una muestra tangible de la pasión, dedicación y obsesión que el entrenador de la selección italiana de voleibol durante 1978 y 1988, destina a cada momento de su vida.

-¿Por qué decidiste implementar tu programa educativo en Argentina?

-Tengo una afinidad especial con este país, un feeling distinto. Cada vez que vine, los profesionales de la educación física y los entrenadores de vóley me recibieron muy bien. Nos interesa particularmente, junto con Enrique Edelstein, el presidente argentino de la Fundación Carmelo Pittera, que sea Argentina la vanguardia en esto. Queremos que los chicos aprender a pensar por sí mismos.

-Cómo sintetizarías el PSICOM?

-Se puede decir que es un método a favor de los chicos. El PSICOM usa como medicina al movimiento. Lo utiliza para mejorar sus aspectos cognitivos, sociales y motrices. Son ocho metodologías que están organizadas correlativamente de acuerdo a los ocho tipos de inteligencia que plantea el científico estadounidense Howard Gardner en su teoría. Básicamente, lo que hace es ensanchar la esfera motora cognitiva y social.

-Si el movimiento es la medicina, ¿Cuál sería la enfermedad?

-Hoy el problema que tenemos es que desapareció la estructura de la educación física informal. Hoy los chicos no juegan en la calle, no se relacionan entre ellos en forma aleatoria, las estructuras son siempre de grupos fijos, y desgraciadamente, los padres, conscientes de que los chicos necesitan movimiento, los llevan a los clubes donde encuentran escuelas deportivas, y no es eso lo que necesitan los chicos. Necesitan jugar en actividades que les permitan prepararse para cuando psicológica, social y físicamente estén en condiciones de entrar en el mundo del deporte.

-¿Y qué edad es esa?

-Hasta los 10 años, no es el mundo del deporte lo que necesita un chico. Un niño de 5 años hace tenis en una escuelita y está mal. ¿Qué interés puede tener? No es que un chico de 5 años no tiene que ir a un club. Tiene que ir, pero deben darle a los chicos lo que antes le daba la calle: el juego.

-¿Cómo le explicas a un padre que quiere que su hijo sea el próximo Juan Martín del Potro?

-Puede ser Del Potro, pero le damos herramientas para que desde chico aprenda a pensar y entienda no sólo el tenis, sino el deporte en general. Y así aprender a expresarse, a desarrollar sus capacidades, para que cuando llegue el momento de jugar al tenis, esté preparado.

-¿Cómo hacen los padres, entonces, para decidir qué deporte deben practicar sus hijos?

-Los padres no deben decidirlo. Son ellos mismos. La propia sabiduría de los chicos asegura que esa elección que después van a hacer es la correcta.

Pero claro, en una sociedad aprisionada en el afán desmedido del éxito, con padres inmersos en la búsqueda de notoriedad para sus hijos, pensar en una educación deportiva que no está relacionada con la inmediata gloria, sino más bien con el ensanchamiento de la pirámide de desarrollo deportivo desde las bases, suena, tal vez, demasiado utópico e ilusorio. Eso sí, Carmelo Pittera no emprende proyecto que no crea poder alcanzar, y este, precisamente, no es la excepción.

Fuente: Clarín

20 abril 2017

https://www.clarin.com/deportes/polideportivo/hoy-chicos-juegan-calle_0_H1QPoyERl.html

Foto David Fernández

 

 

 

 

 

 
 

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