ALBERTO FASSORA: El primer goleador del profesionalismo

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Cap 3 Alberto Fassora

Quien sería uno de los primeros grandes del fútbol tucumano y extraordinario goleador del fútbol profesional argentino, Alberto Fassora, nace el 1º de diciembre de 1909, en la ciudad Simoca, situada al sur este de la provincia. Llegó a la ciudad capital de Tucumán allá por el año 1927 para jugar en “los cuervos” de Central Norte en el barrio El Bosque. Pero enseguida pasó al “decano” del fútbol tucumano, Atlético Tucumán en cambio por el jugador Hernández. Rápidamente Fassora integra el seleccionado tucumano, para jugar en el Torneo Argentino y varios partidos amistosos frente a los clubes de Buenos Aires que llegaban de visita a Tucumán.

La tarde de un martes 15 de octubre de 1929 en nuestra ciudad, se enfrentaron el seleccionado de la Federación Tucumana y su similar de la rosarina en nada menos que la final del Torneo Argentino. Ganarían los santafesinos por 2 a 1 según se comenta, con mucha incidencia del árbitro José Bartolomé Macías, quien dirigiera aquel match. Fassora es uno de los más importante jugadores del campo de juego.

El equipo de Atlético Tucumán parte, ese mismo año, en una gira por distintos países de Latinoamérica. La delegación viaja el 12 de diciembre de 1929 y realizaría una travesía de 2 meses y 13 días que quedaría en la historia del club, ya que en ese viaje vencería a importantes equipos de Bolivia y del Perú, incluída la propia Selección Nacional de Perú, por 3 tantos a 1, con goles de Fassora en 2 ocasiones y José Rea. El "decano" jugó ese partido con: Victorio Cesarini; Enrique Carino, Bernardo Zavaleta, Juan Carlos Luna y Vicente "Vichi" Luna, Américo Delgado; Nazareno Luna y Luis Díaz; José Rea, Alberto Fassora y Manuel Cuestas.
A la vuelta de la gira Fassora pasaría inmediatamente al Club Argentinos Juniors de La Paternal, donde luego de una temporada recalaría en el gran Racing Club de Avellaneda, donde alcanzo su fama de gran goleador entre 1931 y 1933. En el Campeonato Argentino de 1929 que se jugó en la ciudad de Rosario, el tucumano fue el mejor jugador del Torneo, donde Tucumán perdió la final con el local.

El título Sudamericano 1929

Después de perder con Uruguay la final de los Juegos Olímpicos de Ámsterdam en 1928, la selección  Argentina se tomó revancha en la Copa América del año siguiente y logró su primer bicampeonato sudamericano, en una década del fútbol de marcado dominio rioplatense. Uruguay, que mantenía nueve jugadores campeones en Ámsterdam, era el último escollo en el paso arrollador del equipo "albiceleste" que jugaba de local y respaldado por unas 60.000 personas en la final.

La multitud que colmó el Gasómetro de Avenida La Plata fue testigo del desquite olímpico, porque Argentina ganó por  2 a 0 con mucha claridad, con tantos de Ferreira y Evaristo. Los protagonistas del campeonato fueron 21 jugadores y entre ellos había dos tucumanos que aún jugaban en la provincia. El plantel estaba integrado por: Juan Pablo Bartolucci (Huracán), Ángel Bossio (Talleres de Remedios de Escalada), Juan Bottaso (Argentino de Quilmes) y Pedro Chalú (Nacional de Rosario), Cherro (Boca Juniors), Alberto Chividini (Central Norte de Tucumán), Alberto Cuello (Tigre), Juan y Mario Evaristo (Sportivo Palermo), Alberto Fassora (Atlético Tucumán) y Ferreira (Estudiantes de La Plata), Rodolfo Orlandini (Sportivo Buenos Aires), Fernando Paternoster y Natalio Perinetti (Racing Club), Peucelle (Sportivo Buenos Aires), Edmundo Piaggio (Lanús) y Juan Antonio Rivarola (Colón de Santa Fe), Manuel Seoane (Independiente), Oscar Tarrío (San Lorenzo), Domingo Tarasconi (Boca Juniors) y Zumelzú (Sportivo Palermo). En este equipo Fassora fue incluido por clamor popular armado y reflejado por los diarios “Critica” y la “Jornada Deportiva”, pues en una primera selección lo habían dejado afuera del equipo. Y eso que este simoqueño aún jugaba en nuestra provincia y no era tan conocido en la gran metrópoli.

La dupla técnica era: Francisco Olázar y Juan José Tramutola. Fue el 4º título de Argentina en estos campeonatos, pues los tres anteriores se consiguieron en: 1921, en 1925 y  en 1927.

Cap. 3. 1934- Fassora - Conidares

El comienzo de la era del profesionalismo

En 1931 la Asociación Argentina de Football y la Asociación Amateur de Football deciden unificarse y crear la Liga Argentina de Football (en 1934 se renombraría a Asociación del Fútbol Argentino) decretando así el inicio del profesionalismo en el deporte más popular de los argentinos, el Fútbol.

Entre los nombres de jugadores que brillarían en los comienzos de esta nueva década figuran dos tucumanos, Alberto Fassora (Racing de Avellaneda) y Nazareno Luna. Tras su brillo en Atlético y en la Federación, ambos recalarían en clubes metropolitanos integrando luego la mismísima Selección Nacional Argentina.

La “Academia” en ese año realizó un regular campeonato finalizando en el 6to puesto con 43 puntos a 7 del puntero, Boca Juniors. Pero el conjunto de Avellaneda se dio el gusto de golear a su eterno rival del barrio, Independiente por 7 a 4 con goles de Del Giúdice (3), Mellone (2), Fassora y Devicenzi, estableciendo el récord de más goles entre dos equipos grandes -hasta hoy no ha sido batido-. Racing fue de los uno de los equipo más goleadores de dicho torneo, convirtiendo 82 goles teniendo como goleadores al tucumano y Alfredo Devicenzi, con 19 y 16 goles respectivamente. Alberto Fassora formaba parte de una delantera maravillosa junto a Alfredo DevincenziVicente Del Giúdice y Antonio Bugueyro, en donde haría historia al ser proclamado máximo artillero del Campeonato, nada menos que en el comienzo de la era del profesionalismo del fútbol argentino. También se dio el gusto de jugar con otros cracks de la época como Pereinetti y Ochoa.

En 1932el equipo realiza una muy buena campaña quedando a un punto de River Plate e Independiente. River ganó el desempate final por 3 a 0 y se clasificó campeón. En 1933, la Academia volvió a salir tercero, quedando a dos unidades del San Lorenzo que gritaba campeón por primera vez. Pero Racing, es uno de los pocos equipos que vence al Campeón San Lorenzo, por 4 a 0, con un gol de Conidares y los otros tres delsimoqueño Fassora.

Como cualquier muchachito bohemio de la época, junto a otro compañero decidieron viajar a Brasil y abandonar Racing. Se fueron a pasear por Brasil donde jugó allí en “Do América” un equipo chico de aquel fútbol. Sus buenas actuaciones lo llevaron enseguida al Fulmínense. Pero seguramente su nostalgia a la Patria lo haría regresar pronto. Al año siguiente regresó nuevamente para jugar un año más en la Academia. El tucumano tuvo un promedio de gol envidiable en Racing: 30 goles en 60 partidos. En 1936 pasó por Argentinos Juniors (un increíble equipo conformado por estrellas veteranas) paraya alejarse del deporte.

De ese fanatismo compartido por Racing, el mejor recuerdo para Fassora fue su gran amistad con el cantor de tangos, Francisco Fiorentino, que con el bandoneón de “Pichuco” Troilo interpretaba aquellos maravillosos versos de Francisco Pannigazzi y Domingo Preconna en el tango “Racing Club”.

Alberto Fassora regreso a vivir a Tucumán, donde falleció a mediados de los ‘80, seguramente escuchando aquella bella zamba que une a todos los tucumanos, “Al Jardín de la República” y tanto le recordaba a su tierra natal, Simoca.

Fuente: Libro “100 Ídolos Tucumanos” de Víctor F. Lupo

Capítulo 3 – Página 29

Editorial Corregidor

1º Diciembre 2013

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