30 de enero 1960: ATLÉTICO TUCUMÀN CAMPEÓN DEL ‘60

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El 30 de enero de 1960 quedó grabado para siempre con letras doradas en la historia del fútbol tucumano, es que el Decano del fútbol del norte, Atlético Tucumánlograba en la ciudad de Tres Arroyos en el estadio de El Nacional, tras una infartante definición por penales, vencer a El Quequén por 5 a 3 y consagrarse: Campeón de campeones de la República Argentina.

 

JOSÉ GREGORIO “GOYO” GARCÍA

El gran atajador tucumano

 

 

20190702con Goyo y el libro

“La tarde que llegamos a Tucumán, luego de ser campeones argentinos de fútbol con Atlético Tucumán, el avión que nos traía sobrevoló la cancha de 25 de Mayo y Chile y algunos otros lugares de la ciudad para que viéramos la cantidad de gente que nos esperaba como héroes. Fue tal la manifestación de alegría de la gente que a nuestro recibimiento lo compararon con la gente que se había movilizado para recibir a Perón en la provincia”comienza contando el arquero “Goyo” García sobre sus recuerdos del fútbol tucumano.

Nacido el 12 de marzo del año 1934Sus Padres fueron José García y María Peñalva. El menor de cuatro hermanos, Miguel Ángel, (Uno de los grandes árbitros de fútbol de la provincia)  Delfina, Raúl Antonio y JoséGregorio que se criaron en la casa paterna de la calle Bolivia entre el Pasaje García y la calle Balcarce, altura Avda. Juan B. Justo al 1300, en el barrio de Villa 9 de Julio de la capital tucumana. A la primaria la realizó enla EscuelaUrquiza, luego enla Juan Martín de Güemes y terminó enla Escuela Presidente Roca (25 de Mayo y Avda. Sarmiento), hoy Complejo Ledesma. Mientras que la secundaria hasta el segundo año lo cursó enla EscuelaFábricaNº 34 (hoy Escuela Técnica).

Comenzó jugando al fútbol a los 10 años en el equipo infantil de Sorocabana en los Torneos  de Baby Fútbol de microbios que se jugaba en el Solar de los Deportes. A los 15 años en 1949, defendió el arco del Club Norberto Gómez, en el Campeonato Infantil Evita, perdiendo en la final de la zona Capital, con el Club San Martín por 3 a 1, equipo este que perdiera la final nacional con Arsenal de Sarandí.

 

20190207Atletico campen 1960

 

“Ese mismo año firmé para Sportivo Guzmán, me llevó José “Pepe” Cassará, el encargado de las divisiones inferiores y quien había fundado el Club Norberto Gómez. Mi pasó por Sportivo fue lo mejor de mi vida. Allí grité los triunfos, me alegré, me entristecí, por Sportivo sufrí y aprendí a ser arquero”, cuenta “Goyo”.

En el fortín de Villa 9 de Julio empezó en la sexta división como arquero pero un accidente de trabajo le produce una lección en su mano y deja de jugar. Su fanatismo por el club era tal que iba a ver los partidos tanto los sábados de las inferiores como los domingos al equipo superior. Un sábado faltan delanteros en el equipo de quinta división y el técnico Ramón “Loco” Palacios lo hace ingresar de número 9 contra Central Córdoba. En esa delantera jugaban Frau, Perea, Carrizo y “Monada” Monachesi, quienes tiempo después fueran ídolos del fútbol tucumano.

“Desde ese momento tuve una nueva y gran experiencia en mi carrera, jugué en todos los puestos de adelante y un día lo hice en primera contra Nuñorco ganando 11 a 2 con el último gol mío. En 1955 jugando en cuarta división contra Unión Cerveceros se lesiona nuestro arquero Norniella y yo fui a cubrir el puesto. De allí en más siempre en el arco, gracias a Eduardo Larrosa que me enseño todos los secretos del puesto. El día que me puso en primera ese mismo año lo trataron de loco, porque mi físico era muy pequeño”, relata García.

Sportivo Guzmán se perfilaba para ganar su primer título tucumano anual de primera división. García debuta contra Argentinos del Norte, en cancha de Central Córdoba, ganando los Julianos por 3 a 1. También vencen a los “decanos” por 3 a 2 para llegar al último partido y con solo empatar eran campeones, pero caen derrotados por 1 a 0 con San Martín.

Enseguida Gregorio García integra la selección tucumana donde tiene resonantes actuaciones con triunfos sobre los equipos de la AFA como Racing (3 a 1), Boca Juniors (1 a 0) y Platense (3 a 0) y en los Campeonatos Argentinos de selecciones. En 1957 parte con Manuel Iñigo a probar suerte en Buenos Aires. “Iñigo  a Bánfield y yo a Quilmes. Corrimos bien la ´liebre´ junto con el ´Mocho´ ese año en Buenos Aires” recuerda risueñamente “Goyo”, quien al año siguiente regresó a Sportivo.

Se destacó en varios equipos que participaban en los famosos Torneos Veraniegos que se organizaban en Tucumán durante el receso del fútbol oficial, como: Torrente Fútbol Club, La Barra de la Esquina, Unión Bolivia y el glorioso Camandona.

 

20190207 26 - Gregori

 

En junio de 1959 Atlético Tucumán compra el pase de García a Sportivo Guzmán, que con gran dolor deja el club de sus amores.

“Con los decanos logré una de las mayores satisfacciones como futbolista y con un hermoso grupo de muchachos conseguimos para el fútbol tucumano el título de Campeones Argentinos en una gran final en la Ciudad de Tres Arroyos. Fue una maratón de partidos, ganamos en San Juan, luego a Independiente de Mendoza por 1 a 0. De allí a Bahía Blanca para ganarle a Olimpo por 1 a 0 e inmediatamente viajar a Tres Arroyos y luego de empatar con ´Los Copetones´ de Quequén (1 a 1) ganarle por 5 penales a tres. Y todo este viaje en 10 días lo hacíamos en ómnibus”, recuerda Gregorio, para seguir detallando: “Ese equipo fue vendido casi en su totalidad a equipos de la primera división de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). Gutiérrez, Muñoz y Albrecht a Estudiantes de La Plata. Amaya a Ñuls Oll ‘Boys de Rosario. Canceco y Tejerina a Argentinos Juniors. Ayunta a Lanús, Castillo a Tigre y yo a Quilmes. Graneros rechazó cualquier oferta y Hugo Ginel no aceptó ir a River Plate”.

Entre 1960 y 1964 José Gregorio García jugo en la primera división del Club Quilmes junto a figuras como Carreño, Elías y Figueroa. En 1965 juega para Nueva Chicago, en 1966 en Tigre y en 1967 en El Porvenir. Afincado definitivamente en Quilmes junto a su esposa Estela Aydeé Argañaraz y sus cuatro hijos Mariel Andrea, Hebe María, Gregorio Gerardo y Estela Noemí, deja de jugar al fútbol en 1968 al ingresar a trabajar en la planta automotriz de SAFRAR, fabricantes de los autos Peugeot en nuestro país.

Este gran jugador y extraordinaria persona deja una reflexión para todos los jóvenes que quieren jugar al fútbol profesionalmente: “No todo lo que brilla es oro”.

Fuente: Libro “100 Ídolos Tucumanos” de Víctor F. Lupo

Editorial Corregidor

Capítulo 26 – Página 126

Enero de 2019

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