HISTORIA DE LA PARTICIPACIÓN DE LA MUJER EN EL MARATÓN**

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Es mi intención escribir una reseña que muestre lo más sintéticamente posible, la historia de la participación de las mujeres en el Maratón de 42,195 mts.

Espero resulte informativa y amena para quienes les interesa el tema haciendo la salvedad que incluir a otras protagonistas muy relevantes daría para escribir un libro lo que no es mi propósito.

19 de Abril del 2004: por primera vez en su historia el vencedor del 108º Boston Marathon, no era un hombre sino una mujer. Catherine Nyambura Ndereba de Kenia, obtenía su tercer título en ese circuito. Su tiempo fue de 2h24’27” (en varones el ganador fue Timothy Cherigat en 2h10’37”)

Esto se debió a que se había implementado una nueva modalidad de partida donde las mujeres categoría élite largaron 29 minutos antes que los hombres, poniendo de esta manera en lo más alto del pedestal de dicha competencia a una figura femenina, cuando apenas unas pocas décadas atrás, era un evento reservado exclusivamente para hombres.

Un párrafo aparte para esta colosal atleta, además de batir el record del mundo en el año 2001, al correr en 2h18’47” en el Maratón de Chicago, representando a Kenia obtuvo sendas medallas de plata en el 2004 en Atenas y en el 2008 en Beijing, en tanto se consagró campeona mundial en el 2003 en París y en el 2007 en Osaka, logrando la medalla de plata en Helsinki en el 2005, siempre en el Maratón.

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Foto Catherine Ndereba wikimedia

En el plano mundial y hasta el año 1966, sólo muy pocas mujeres se habían atrevido a correr los míticos 42K.

Según las crónicas de la época Stamata Revithi fue una mujer griega que intentó correr el maratón de 40 km durante los Juegos Olímpicos del año 1896. Los Juegos excluyeron a las mujeres de la competición, pero Revithi estaba igual decidida a correr la carrera pues ya había participado en otras carreras de larga distancia siendo más joven y creía que podía vencer a los competidores masculinos. Pero no se lo permitieron y Revithi corrió un día después que los hombres hubieran completado la carrera oficial. A pesar de que acabó el maratón en aproximadamente 5 horas y 30 minutos y encontró testigos para firmar sus nombres y verificar el tiempo logrado, no se le permitió entrar al  Estadio Panathinaikó al final de la carrera. Su intención era poder presentar la documentación al Comité Olímpico Helénico con la esperanza de que reconocieran su hito, pero no se sabe si lo hizo. No hay ninguna información conocida al respecto.

De acuerdo con fuentes de la época, una segunda mujer, «Melpòmene», también corrió la carrera del maratón de 1896. Hay un debate entre los historiadores olímpicos en cuanto a si Revathi y Melpòmene eran la misma persona.Presumen que «quizás Revithi tenía dos nombres, o quizás por razones desconocidas se le atribuyó el nombre de la musa Melpomene.

Los JJOO de 1896 en Atenas fueron los primeros que tuvieron lugar en la era moderna y el acontecimiento deportivo internacional más importante realizado en Grecia hasta ese momento. Las reglas de los Juegos, en general, excluían a las mujeres de la competición. Esto se debía a que las mujeres de esa época, que concuerda con la era victoriana, eran consideradas inferiores a los hombres inferiores a los hombres por las autoridades deportivas y además en los antiguos Juegos Olímpicos, por los que se sentía admiración, sólo los hombres podían participar.

El Barón Pierre de Coubertin iniciador de los Juegos Olímpicos Modernos, no estaba en absoluto a favor de la participación de las mujeres en los Juegos Olímpicos o en los deportes en general. Creía que el mayor logro de una mujer era la de alentar a sus hijos a destacarse en el deporte y aplaudir el esfuerzo de los hombres.

 

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Foto de Samanta Revithi Rincón Olímpico Word Press

Siguiendo con la historia de otras adelantadas, los franceses recuerdan a Marie-Louise Ledru, quien supuestamente acabó en 5 horas y 40 minutos el Tour du Paris Marathon el 29 de noviembre de 1918.

Violet Piercy de Gran Bretaña el 3 de octubre 1926, con un tiempo de 3h40’, fue la primera mujer en completar una carrera de maratón cronometrado oficialmente.

Merry Lepper de EEUU en Culver City, USA, con un tiempo de 3h37’07”, se convirtió en la primera estadounidense en acabar una prueba oficial. Eso fue el 16 de diciembre de 1963 en el Western Hemisphere Marathon, en California.

También entre los años 1963 y 1966, Judy Mitchell, Patricia Pyne, Susan Johnson y Debbie Haines, se habían atrevido al durísimo recorrido de la Equinox Marathon en Alaska.

En 1964, Briton Dale Grieg corrió en 3h27’ los 42K de la Isle of Wight y Millie Simpson en 3h19’ en Nueva Zelandia.

Volviendo al Maratón de Boston cabe destacar a la pionera Roberta Gibb. Ella vivía en Winchester, Massachussets y solía correr en forma aficionada sólo por placer. En el año 1965, presenció desde fuera el Maratón de Boston quedando fascinada con el evento.

Luego de su casamiento con un marino de la Armada estadounidense se mudaron a las afueras de San Diego, California, lugar donde comenzó a incrementar sus volúmenes de entrenamiento, corriendo siempre sola, por la costa, o por el desierto.

A principios del año 1966 se dirigió a la Boston Athletic Association solicitando su formulario de inscripción para el maratón de ese año, pero le respondieron que no aceptaban mujeres. Poco le importó la denegatoria y con la determinación de correr en el maratón de su ciudad natal, viajó durante cuatro días en ómnibus, uniendo el trayecto de costa a costa. El día de la competencia se escondió detrás de unos arbustos y hasta tuvo que esquivar en la largada algunos intentos de bloqueo, por parte de los asistentes a la misma. Cumplió con su objetivo, corrió el 19 de abril de 1966 convirtiéndose en la primera mujer en completar el Maratón de Boston sin número finalizando el circuito en el puesto 124 de 450, con un tiempo de 3 horas, 21 minutos y 40 segundos. El Gobernador de Massachusetts, John A. Volpe, estrechó su mano al llegar en señal de reconocimiento, siendo testigos de este episodio sólo algunos pocos afortunados quienes se encargaron de divulgar el hecho. Las palabras posteriores de Gibb –Bobby Gibb como le llamaban- son el reflejo de lo que pensaba y movilizaba: “Tenía la esperanza de cambiar la forma de pensar de la sociedad sobre las mujeres y lo que pueden hacer. Pero no me importa vencer a los hombres. Amo a los hombres. No veo ninguna razón para que hombres y mujeres no puedan correr juntos”.

Este acontecimiento llegó a oídos de Kathrine Switzer, más como leyenda que como una realidad y le comenta a su coach Arnie Briggs (un maratonista de 50 años), sus ganas de participar en la nueva edición de la Boston Marathon. Kathrine entrenaba en el equipo masculino de Cross Country de la Universidad de Siracusa, dado que en esos tiempos no existían equipos femeninos intercolegiales.

Arnie le dice que no cree que una mujer haya sido capaz de correr 26.2 millas, más allá de la publicidad que rondaba, pero que si ella entrenaba como para hacerlo, la acompañaría. Kathy entrenó duro, y en Marzo de 1967 presentaron los formularios con la solicitud de participación. En ningún lugar se especificaba el sexo, y Kathy llenó con sus iniciales los espacios en blanco en donde irían sus nombres: K.V. Switzer. Pagaron los 3 dólares que era el costo por inscripción y enviaron los papeles a fin de concretar la misma. En la largada, nada raro ocurrió. Junto a ellos también corría Tom, el novio de Kathy.

Kathrine y Roberta corren la Boston Marathon en 1967

Luego de recorridas las dos primeras millas, un camión de medios delató la presencia de Katherine. Fue entonces que Jock Semple, el Co-director del Maratón, se volvió furioso cuando vio a Kathy, y se abalanzó sobre ella gritándole -“Get out of my race…!!!”- (-“Fuera de mi carrera…!!!”-) Tom, el novio de Kathy, con un físico más de rugbier que de maratonista, lo empujó derribando a Semple hacia un costado. Los fotógrafos documentaron ese momento, que recorrió el mundo entero. Roberta Gibb también había vuelto a correr sin número, finalizando en 03:27. Kathy terminó su primer y accidentada maratón en 04:20, pero había marcado un precedente al haber corrido con el primer dorsal. La fuerza de la imagen, de las fotografías en las que el director de carrera del Maratón de Boston intenta echarla a la fuerza, convirtió a Kathrine Switzer ante el gran público en la primera corredora que participó en esta prueba, aunque lo hizo después de Gibb. Le corresponde el honor de ser la primera  mujer que lo hizo con el dorsal 261 que obtuvo al inscribirse con el apellido y las iniciales de su nombre K. V. Switzer para que no detectaran su género. Ella nunca niega que Gibb fue la primera, pero su gesta trata de la lucha por la igualdad de los sexos en el deporte y los estadounidenses han sabido exportar la figura de Switzer, que jugó sin dudas un papel fundamental en lograr esa igualdad en el mundo del atletismo, por lo que su hazaña merece todo el reconocimiento mundial. Las mujeres que corrimos y corren el Maratón de 42K tienen que ponderar esta actitud y todas las posteriores ya que, desde diversos ámbitos y hasta el presente, siempre luchó a favor del derecho de las mujeres a hacerlo y dándoles visibilidad.

Bobbi Gibb ganó en 1967 y 1968, pero no se reconocieron sus triunfos hasta el año 1996.

En las ediciones de la Boston Marathon de 1968 y 1969, Kathy no se presentó a competir, En los nuevos formularios de inscripción estaba impreso “Men Only” (Sólo Hombres), para no oficializar la competencia femenina. Roberta Gibb volvió a ser la 1º mujer en llegar en 1968 empleando 3h30’. Pero ese año se animaron dos mujeres más, Nina Kuscsik 3h45 y Marjorie Fish 4h45’.

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En 1969, Sara Mae Berman se animó a completar el circuito. Ella estaba casada con Larry, un asiduo corredor, que a su vez era conocido de Jock Semple. Fue la primera en finalizar con un tiempo de 3h22’46” y expresó una irónica frase que en principio enojó a las mujeres, pero que a largo plazo puso en ridículo, con mucha sutileza, a la Boston Athletic Association. -“Las mujeres no corremos el Maratón de Boston simplemente hacemos el mismo circuito en el mismo tiempo que los hombres…” Ese año corrió nuevamente Nina Kuscsik en 3h46’ y Eliana Pederson en 3h30’ también fue de la partida.

En la edición del año 70 se implementó el primer Standard mínimo de clasificación para poder correr en Boston. Era de cuatro horas. En un día lluvioso, Sara emplea 3h05’07”; Nina Kuscsik, oriunda de Long Island, llega en 3h12’16”, ocupando el segundo lugar. En tercer lugar arribó Sandra Serrangi 3h30’, cuarta Diane Fournier 3h32 y quinta Kathrine Switzer 3h34’.

El 19 de abril 1971, Nina iba liderando la competencia, pero es alcanzada por Sara en “Heartbreak Hill” (colina quebranta corazones), corriendo juntas casi hasta el final en un duelo emocionante, donde Sara vence a su rival con un tiempo de 3h08’30”, Nina logra 3h09’ y tercera arriba Kathrine en 3h28’. La pasión puesta entre estas dos primeras mujeres en la carrera, hizo que la gente comenzara a proyectar cuál de ellas sería la primera en hacer el recorrido en menos de tres horas.

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Pero bajar las 3 horas provino de otros lares. El 31 de agosto de 1971, la australiana Adrienne Beames pulveriza la barrera de las tres horas con un impresionante 02:46:30, en Werribee, Victoria, Australia.

Ante la progresión de acontecimientos y el poder de comunicación global de la prensa a la hora de informar todos los avances del mal llamado “sexo débil” en el ámbito deportivo, se decide, en 1972, oficializar la categoría femenina en la Boston Marathon.Ya en 1971, el Maratón de Nueva York decidió integrar la categoría de mujeres poniendo el ejemplo para que otros maratones las tomen en cuenta oficialmente.

Pero el tema seguía sin resultar sencillo; precisaban una marca clasificatoria de 3h30min, y largarían además en un sector distinto al de los hombres. Ocho mujeres se presentaron orgullosas en la línea de largada, con sus dorsales oficiales. Era un histórico y triunfante momento. Entre ellas se encontraba Kathrine Switzer, la misma que había sido empujada por el Co-Director de la prueba cinco años antes. En esta instancia arribó en tercer lugar con un tiempo de 3h29’51”. En una jornada extremadamente calurosa, Nina Kuscsik se convierte en la primer vencedora oficial de la 76º Boston Marathon 1972, con un tiempo de 3h10’26”.

Este movimiento a favor de la participación de las mujeres en el Maratón fue esparciéndose por todo el mundo, dando como resultado que comenzaran a bajar las marcas y el desafío de ver a las mujeres participando en 42K empezó a considerarse dentro de la sociedad como algo más común, no excepcional como hasta entonces.

La lucha por la igualdad y la inclusión de la prueba del maratón en los Juegos Olímpicos continuó y fue Katherine Switzer, quien obró como interlocutora en esta lucha junto a Adrian Paulen, Presidente de la I.A.A.F. y otros actores del deporte de esa época, quienes influyeron para que el Comité Olímpico Internacional definiera su decisión.

La noruega Grete Waitz vence en la categoría femenina del Maratón de New York en 1979, con un tiempo de 2h27’33”, convirtiéndose en la primera mujer en correr por debajo de las dos horas 30 minutos. El New York Times escribe un editorial en donde destaca la hora de diferencia entre el nuevo record de Grete, con la marca de quince años atrás.

En la edición del Maratón de Boston de 1983, Joan Benoit, una jovencita que sufría de fragilidad ósea, superó la marca mundial obteniendo un impresionante tiempo de 2h22’43”.

El primer maratón femenino oficial, sancionado por la IAAF, fue el de Tokyo, en Noviembre de 1979, siendo ganadora Joyce Smith con 2h37’48”, quien dos meses antes ganara en Waldniel, Alemania.

En los Juegos Olímpicos de Los Ángeles de 1984, las mujeres correrían por primera vez el maratón olímpico femenino, en el que resultó vencedora Joan Benoit, de USA, con un tiempo de 2h24’52” en medio de la ovación de todo un estadio de pie, en señal de reconocimiento.

Respecto a la inclusión de esta prueba para mujeres en el calendario de los JJOO cabe destacar la tarea de difusión llevada a cabo por Kathrine como Gerente de Promociones Especiales de la empresa de cosméticos Avon con sede en los EEUU.

Decidida a divulgar y mostrar que en muchos países las mujeres podían correr el maratón a fin de presionar a las autoridades para su inclusión en los JJOO, la empresa en la que trabajaba se conectó con las más de 27 filiales existentes en todo el mundo a los efectos de que la Asociación Atlética de cada país seleccionara a una representante para concurrir a maratones que se realizaron a partir de 1979 y hasta un año antes de los Juegos. La empresa se hacía cargo de todos los gastos que implicara la participación de las mismas. En el Maratón Internacional sólo para mujeres que se llevó a cabo en Waldniel, Alemania, en el año 1979 participaron atletas de 27 países de los cinco continentes.

Tuve la suerte de ser una de las protagonistas, al ganar de selectivo que se hiciera un mes antes en Argentina (Ezeiza) sobre la distancia de 20 kms donde participamos 5 mujeres, logrando un tiempo de 1h24’.

Luego en la competencia corrí en 2h58’31” (record argentino durante ocho años) y ocupando el lugar 32 entre más de 300 competidoras siendo además la 2da de Iberoamérica.

Todas las mujeres aquí nombradas han dejado una huella indeleble a través del tiempo y de la historia. Cada una de ellas es única e irrepetible. Pero deseo destacar a una que su ímpetu vital y espíritu inquebrantable prevalecieron por sobre sus condiciones atléticas.

Se trata de Joan Benoit quien empezó a correr como forma de rehabilitación tras fracturarse una pierna mientras esquiaba. En el año 1979  siendo casi desconocida participó en el maratón de Boston y acabó ganando la prueba. A principios de los ochenta tuvo problemas con las lesiones y tuvo incluso que operarse del tendón de Aquiles.

En el año 1982 ganó el maratón de Eugene, con un tiempo de 2h 26’11” el mejor del mundo ese año.

En el maratón de Boston del 18 de abril de 1983 además de ganar por segunda vez esta prueba, logró un tiempo de 2h 22’43”, batiendo en casi tres minutos el récord mundial de la prueba, que había sido logrado justo el día anterior la noruega Grete Waitz en el Maratón de Londres. También ese ano logró la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Caracas en la prueba de 3000 mts la distancia más larga para mujeres en los JJOO y Panamericanos hasta ese momento.

Al año siguiente, 1984, se incorpora por primera vez el Maratón Femenino en los JJOO y obtiene el Oro Olímpico en los Juegos de Los Ángeles, habiendo sido operada de sus rodillas pocos meses antes de dicha competencia y cuyo entrenamiento estaba basado en correr dentro de una piscina con un arnés, para lograr su rehabilitación.

En Los Angeles Joan Benoit desde el principio de la carrera decidió tirar en solitario, escapándose del grupo e imponiendo un ritmo tan elevado que parecía suicida, dadas las condiciones de elevado calor y humedad en que se disputaba la prueba, muchos pensaban que acabaría pagándolo en la parte final del recorrido. Sin embargo no fue así y Joan Benoit entró en el estadio olímpico con una amplia ventaja sobre sus perseguidoras. Su tiempo fue de 2h 24’52”, la segunda clasificada fue la noruega GreteWaitz 2h 26’18” y medalla de bronce la portuguesa Rosa Mota 2h 26:57.

En 1985 logró su último triunfo importante, al ganar el maratón de Chicago, haciendo además su mejor marca personal con 2h 21’21”, que no fue récord mundial pues poco antes la noruega Ingrid Kristiansen cuarta en Los Ángeles 84, lo había bajado en Londres a 2h 21’06”.

Después de ese año las lesiones la fueron apartando de las grandes carreras, aunque siguió compitiendo. En 1991 fue cuarta en el maratón de Boston; en 1992 ganó el maratón de Columbus y en  1996 con 39 años participó en las pruebas clasificatorias para ir a los Juegos Olímpicos de Atlanta.

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Joan Benoit Campeona Olímpica Los Angeles 1984

Retomando la historia del Maratón Femenino deseo finalizar este recorrido con el logro de la británica Paula Radcliffe quien en la Flora London Marathon, el 13 de Abril del 2003 logró un impresionante tiempo de 2h15’25” que hasta la fecha (abril 2018) es la mejor marca mundial.

                           

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Paula Radcliffe cuando logra el record mundial

 

** Artículo escrito por Iris Fernández, primera mujer Argentina en correr oficialmente un Maratón en el año 1979 en Waldnield, Alemania.

Bibliografía:

Wikipedia

Diario Sur de España

Foro Atletismo

Boston Athletic Association

Fuente: Iris Fernandez
26 de abril de 2018

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