22/10/1927 - OSCAR FURLONG, “Pillín” del básquet y el tenis

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20171017Oscar Furlong el símbolo

Básquetbolista campeón del mundo de 1950, torneo disputado en la Argentina, bajo la dirección técnica de Jorge Canavesi, Oscar “Pillín”  Furlong nació en Buenos Aires el 22 de octubre de 1927 y jugó desde el vamos en Gimnasia y Esgrima de Villa del Parque (GEVP), club que fue fundado entre otros por su padre. 

En aquel inolvidable primer torneo Mundial que tuvo como sede al Luna Park de Corrientes y Bouchard, “Pillín” fue el goleador con 11.8 puntos de promedio, en un equipo que logró una efectividad tremenda: 84% en libres y 62% en lanzamientos de cancha. Fue integrante, además, de los seleccionados nacionales que disputaron los Juegos Olímpicos de Londres ’48, equipo que sorprendió al caer con Estados Unidos por sólo un doble; y Helsinki ’52, donde finalizó cuarto.

En Primera División de GEVP, salió campeón en 1945, ’46, ’47 y ’48. Con la selección obtuvo además los subcampeonatos Panamericanos de 1951 (Bs. As.) y 1955 (México), y el título mundial universitario en Dortmund, Alemania, en 1953.

Luego del título del mundo fue tentado por Minneapolis Lakers para jugar en la incipiente NBA, pero rechazó la oferta. Sin embargo viajó a Estados Unidos para estudiar y jugar en la Southern Methodist University de Dallas, de la División I de la NCAA, entre 1953 y 1956.

Lamentablemente, su último partido al básquetbol lo disputó en la plenitud de su capacidad atlética, para el club Parque (GEVP) en un amistoso frente a los uruguayos de Welcome.

Ocurrió que después de setiembre de 1955, la Confederación Argentina de Básquetbol (CABB) fue intervenida por “sugerencia” de la “revolución libertadora”, a través de una resolución de la tristemente célebre Comisión Investigadora número 49, que acusó a los campeones mundiales de recibir “de parte del gobierno depuesto órdenes para la introducción de automóviles del exterior” y de “que algunos de ellos fueron premiados con sendos empleos en la administración pública” (transcripción de la Resolución). Así se suspendió a Furlong como jugador, suerte que también corrieron sus compañeros de selección y otros deportistas.

 

20171017Oscar Furlong Grafico

 

Un compañero de su club y de la selección, Oscar Monza, cuenta ese episodio de la siguiente manera: “Imagínate que para deportistas como nosotros, que estábamos convencidos de la frase "El deporte por el deporte mismo", que nacimos en un club donde trabajaban los mejores profesores de Educación Física de la época: Pietrafacia, Máximo Morán Reyes... que nos inculcaban el deporte de otra manera, ser citados por la Comisión de Investigaciones Nº 49 era muy fuerte”, para seguir agregando: “Por los Juegos Olímpicos de Londres, los Panamericanos de Buenos Aires o Helsinki, no nos dieron nada. Por el Mundial sí, porque eso fue un acontecimiento, te imaginás. Nos entrevistamos con Perón y en un momento de la charla nos dice que necesitan muchachos. Y nosotros nos quedamos todos duros... porqué te digo: ¡éramos muy salames! Además había un problema: ¿Quién le iba a decir a Perón que no? El único adelantado era el petiso Pérez Varela que era vendedor en Anilinas Colibrí. Vea mi general, nosotros necesitaríamos algo para poder trabajar. Una orden para un coche por ejemplo. Bueno, le dijo Perón. Listo, no se hable más. Pero de ahí a ser profesionales... Si en el club Parque, toda la vida jugamos gratis. ¡Que gratis!, hicimos una revolución para no pagar la toalla en el vestuario. Y ahí jugaban Viau, Furlong, Pagliari, Pérez Varela, el Sapo Stolerman, Abelardo López, Nure...”. Monza finaliza su exposición así: “En una parte de charla, Perón nos pregunta que nos parecía a nosotros como deportistas que le faltaba ahora al deporte argentino para darle más impulso. Y ahí fue cuando Jorge Canavesi (que indudablemente era un tipo de avanzada), le dijo que al deporte argentino le vendría bien una casa. Disponer de una casa para reunirse y discutir todas las cosas del deporte ahí. Ni una palabra más, dijó Perón, lo llamó al Intendente de Buenos Aires, Di Benedetti, y le dijo: fíjate que yo todos los días paso por Carlos Pellegrini al 1300 y ahí hay una casa que puede ser la que necesitamos. Bueno, fue una orden, en esa casa, al poco tiempo funcionó la CAD-COA, (la Confederación Argentina de Deportes y el Comité Olímpico Argentino). Al final todo resultó una ironía: Conseguimos la casa donde después la Comisión 49 nos tomó declaración para liquidarnos... y los dirigentes presentes en esa reunión con Perón eran los que nos acusaban...”.

Alberto Furlong, deportista de ley, reaccionó ante tamaña injusticia dejando para siempre el básquetbol. Pero se dedicó al tenis. Y también con la raqueta logró destacarse. Sobresalió luego como director del Abierto de la República. Y fue “gran Capitán” del equipo de Copa Davis, rol que inició convocando a jugadores como Julián Ganzábal, Tato Soriano y Roberto Aubone en 1966 y culminó llegando a las semifinales contra Australia en 1977, previa incorporación de  jugadores como Ricardo Cano, Guillermo Vilas y José Luis Clerc y registrando brillantes triunfos ante los Estados Unidos en esa temporada.

A Furlong nunca hubo forma de pararlo.

Fuente: Libro “100 Ídolos Porteños” de Horacio del Prado y Víctor F. Lupo

Página 95

Editorial Corregidor

Octubre 2017-

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