14/07/1951 - José Froilán González: UN ARGENTINO LE DA A FERRARI EL PRIMER TRIUNFO EN F-1

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Un sábado 14 de julio de 1951, en el circuito de Silverstone, el argentino José “Pepe” Froilán González, con 28 años, ganaba su primera carrera en la Fórmula 1 Internacional: el Gran Premio de Inglaterra. Con este triunfo obtenía la primera victoria de su historia la escudería más famosa del mundo: Ferrari. “Pepe” dejó atrás ese día a las “Alfettas”, que eran habituales ganadoras de estas carreras hasta ese momento. “Ese día yo debía correr con una Maserati 1.500, pero Serafini que corría con la Ferrari se había dado una “piña” en las Mil Millas. Entonces el maestro Ugolini recibió una orden desde Maranello para que me prueben”, cuenta, aún agradecido, Froilán.

Ya en el podio se confundía en un gran abrazo con su “padrino automovilístico” Juan Manuel Fangio, mientras recibían la Copa de manos de los Duques de York.

En esta carrera, el dueño de la escudería, Enzo Ferrari debía decidir entre Froilán y Alberto Ascari, su compañero de equipo y primer piloto de la marca, que había abandonado con su auto y esperaba en los boxes que Froilán le dejara el auto para terminar la carrera. Ferrari había acertado en la decisión de dejar en pista al piloto argentino y consiguió así el primer halago de esta marca.

Nacido un 5 de octubre de 1922 en un pueblito llamado “La Colonia”, cerca de la ciudad de Arrecifes, provincia de Buenos Aires. Desde muy chico se hizo “tuerca”. Quería participar en las carreras de autos pese a una “prohibición” familiar. Esto se debía a que el tío de Froilán, Julio Pérez, había muerto mientras participaba en las “Mil Millas” de 1940, cerca de la localidad “De La Garma”, cuando iba ganando la carrera. El 8 de agosto de 1946 a bordo de un Chevrolet de cuatro cilindros, en el circuito con caminos de tierra de Carmen de Areco, debutaba con el seudónimo de “Canuto” un desconocido que resultó el ganador de la prueba. “Canuto” era Froilán González, quien había desobedecido a su familia. Para las siguientes pruebas usaría los seudónimos de “Montemar” y “Bestiún”. Pero ya para la cuarta participación en Arrecifes, por sus muy buenas actuaciones, todo el mundo sabía quién era, por lo que decidió correr con su nombre verdadero. En esa oportunidad abandonó por la rotura de una biela, pero el disgusto más grande se lo llevó cuando apareció su padre, Isidro, para darle una gran reprimenda en público.

González participó luego en la categoría Fuerza Limitada, donde con el Ford V8 Nº 32 llamado “Ciudad 9 de Julio”, construido por Luis Bonello, ganó 11 carreras entre 1947 y 1948. Por entonces ya era conocido como “la tromba de Arrecifes”.

En 1947 participó por primera vez en el asfalto de la Capital Federal pero por una dura discusión con el comisario deportivo de la prueba sufrió una sanción de seis meses de suspensión.

Pese a no ser un tradicional competidor de los Grandes Premios del Turismo Carretera, participó de la famosa carrera “Buenos Aires – Caracas” en 1948, prueba ganada por el bonaerense Domingo “Toscanito” Marimón.

“Luego, con el apoyo del Automóvil Club Argentino (ACA) y el gobierno del general Perón, que nos nombró como delegados obreros en el exterior, y por lo cual nos abonaba 200 dólares mensuales, pagaderos cada 3 meses, pudimos viajar junto a Juan Manuel Fangio y Onofre Marimón a correr en las pistas de Europa”, contó “Canuto” en el programa televisivo “La Otra Mirada” de América Sports, en el 2001.

 

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Con autos de la F1, durante una prueba organizada por el Automóvil Club Argentino el 18 de febrero de 1951, en el circuito de la Costanera, de Buenos Aires, se disputó una emocionante carrera que no otorgaba puntos para el Mundial. José Froilán González, al comando de una Ferrari marcó un tiempo de 1h. 35’ 18” 09/10 y fue el gran ganador superando por 17” a Hernán Lang y 18” al tercero, Juan M. Fangio, ambos con Mercedes Benz, alzándose con el premio “Presidente de la Nación”. En esta categoría había debutado el 21 de mayo de 1950 en Montecarlo (Mónaco) al comando de una Maserati.

De las 26 pruebas que participó en la Fórmula 1 (F1), con muy buenos resultados durante varios años, ganó dos carreras y casualmente las dos, en Inglaterra.

Justo a los tres años de su primera victoria puntuable internacional, en julio de 1954, Froilán consiguió un extraordinario triunfo en el Gran Premio de Inglaterra al comando de su Ferrari 625/555, superando a su compañero de equipo, el crédito local Hawthom y a Onofre Marimón (3º), Fangio (4º), Trintignant (5º) y Mieres (6º). De lo seis ganadores de puntos en esta carrera, cuatro eran pilotos argentinos.

Ese año fue extraordinario para el automovilismo nacional, Froilán fue subcampeón mundial de la categoría, con 25 puntos, detrás de Juan Manuel Fangio que, con 42 puntos, obtenía su segundo campeonato mundial. Pero otros argentinos como Roberto Mieres, con 6 puntos, quedaba en el noveno lugar y el infortunado Onofre “Pinocho” Marimón, muerto en un accidente el 31 de julio de ese año cuando su Maserati chocó contra un árbol, quedaba décimo con 4 puntos. Sí, no nos asombremos: 4 argentinos entre los 10 primeros del mundo… pero además participaban en estas pruebas otros dos compatriotas: Clemar Bucci, con Gordini, y Jorge Daponte con Maserati.

Durante ese mismo año, formando dupla con el francés Maurice Trintignant (ganador del Premio Ciudad de Buenos Aires) Froilán ganó las tradicionales “24 Horas de Le Mans” en Francia, donde, bajo la lluvia, manejó durante 17 horas.

El VII Gran Premio de la República Argentina de Fórmula 1 fue la última prueba que González  corrió con la Ferrari Nº 32, en el Circuito Nº 2 del Autódromo Municipal de la Ciudad de Buenos Aires, (al cual él había colaborado para que se construyera) el 7 de febrero de 1960. Esta carrera fue ganada por el neozelandés Bruce McLaren al bordo de un Cooper T53, a un promedio de 136,254 km./h., mientras que el argentino finalizó en el décimo lugar.

Enzo Ferrari (creador del equipo italiano) opinó sobre José Froilán González: “El me dio la alegría más grande que puede vivir alguien que, como yo, no ha descansado en la búsqueda de la perfección en la máquina con el objetivo de vencer. Nunca terminaré de agradecérselo”. Por esto es uno de los máximos ídolos de Maranello, cuyos hinchas se lo demostraron al cumplirse 50 años de aquella primera victoria de la Ferrari, con la presencia de Michael Schumacher piloteando el auto del “cabezón”, que se encuentra en el museo particular de Bernie Ecclestone.

Fuente: Libro “Historia Política del Deporte Argentino” (1610-2002) de Víctor F. Lupo –

Capítulo XXXVI - Editorial Corregidor (2004).

Pág.: 288

Julio de 2017