La Iglesia advirtió sobre la penetración de la droga en las escuelas

PDFImprimirE-mail

 

 

A los jóvenes en lugar de las “3 C: calle, cárcel, cementerio” proponerles “otras 3C: capilla, colegio, club”.

 

20170516Lozano

 
 
 
 
 

El titular de la Pastoral Social, Jorge Lozano, pidió “preocuparse y ocuparse” del flagelo. Además, sostuvo que “con cada niño o adolescente que abandona el sistema educativo se manifiesta una serie de fracasos”

La droga comenzó a ir a la escuela y tiene asistencia perfecta”, manifestó ayer el presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Lozano, ratificando la intranquilidad de la Iglesia por el aumento del consumo de estupefacientes en menores de edad.

“Conversando con directivos de diversos establecimientos educativos, tanto de gestión estatal como privada, me comparten que hace unos años les preocupaba que se vendía droga a dos o tres cuadras de la escuela”, precisó en su reflexión semanal.

Después, indicó el arzobispo, “comenzaron a denunciar que lo hacían en la esquina o en la misma puerta. Ahora en algunos lugares se comercializa dentro del establecimiento educativo”. 

En ese sentido, el prelado consideró necesario “preocuparse y ocuparse, para cuidar a los niños y adolescentes”.

Contra la deserción

Frente a lo que definió como un “consumo creciente de drogas de lo más diversas”, Lozano afirmó que si bien no se le puede pedir “todo a la escuela”, esta institución “posee un abanico de oportunidades que ayudan en el camino de la prevención”.

Según describió, “allí se desarrollan y fortalecen los vínculos sociales que nos ayudan para la convivencia. El respeto por las diferencias, el diálogo para resolver los conflictos, compartir el mismo espacio entre diferentes grupos sociales, ayudar a los más débiles, aprender a perder o ganar en los juegos”.

Atento a esto, el representante eclesiástico afirmó que “con cada niño o adolescente que abandona el sistema educativo se manifiesta una serie de fracasos”.

Para el arzobispo de San Juan de Cuyo, “cuando los chicos no hacen nada en todo el día y están sentados o aburridos en la plaza o la esquina, permanecen en riesgo de ser captados por el crimen organizado”, por lo que “se da un círculo perverso: aburrimiento, droga, deuda, delito”.

Lozano recordó que “un sacerdote decía que la vida de muchos de estos jóvenes está marcada por 3 C: calle, cárcel, cementerio”, y sugirió proponerles “otras 3C: capilla, colegio, club”.

Fuente:

14 mayo 2017.

http://www.caminosreligiosos.com/iglesia-advirtio-sobre-penetracion-droga-escuelas-n-1483800.html