LOS CLUBES DEL FUTURO SON LOS DEL PASADO - Por Matías Dalla Fontana *

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Cultural, Social y Deportivo. La preparación del desayuno en familia. El armado del bolso para la ducha posterior al partido. La mesa del domingo con los abuelos, que no tendrán otro lugar que el hogar, sencillamente porque será la única protección no atacable. Será territorial: se jugará donde se vive. Porque jugar es vivir. Los padres y madres resolverán el desamparo con lo que tengan a mano en la comunidad. Esto no es algo folklórico o retórico. Se suscita porque es la forma positivamente funcional y posible para necesidades reales y positivas. Se está haciendo. La gente no vive adentro de ningún medio de comunicación centralista, afín a una idea de puerto expoliador y usurero. Se vive afuera, en las veredas, en los límites difusos definidos por lo que podemos caminar a pie en un día y volver a la casa.

Es sofisma puro que un padre argentino crea que el fútbol es sólo hacerse millonario. Tampoco hay padre que quiera un hijo barrabrava o narco. O prostituta. Esto es una instalación pesimista para que asumamos como propio algo absolutamente antiesencial a nosotros.

Se vive en lo local. Hay ventas de pollo para juntar fondos para el viaje al torneo y las pelotas para los pibes. Hay ligas de clubes de barrios sostenidos por padres voluntarios. Y esos padres se están reuniendo. Hay cada vez más bares en las esquinas, canjes, cooperativas de verduleros.

Acaso lo que le falta a esto es trascenderse, ligarse. Reivindicarse como forma de ser. Pero está, se ve. Si caminas lo ves. Ahí nace lo nacional sobre principios permanentes: hay creencias comunes y simples. Costumbres comunes que tienen casi más fuerza que el derecho puesto.

Nada del cuento chino que instalan a diario representa esta realidad. Ni mucho menos la abarca. Se acercan intermitentemente a lo institucional para sacarle algo para su sobrevivencia y se vuelven a replegar, básicamente porque saben más que cualquier politólogo que la constitución es papel si no es real. Que toda organización superior, si no es para mejorar el día a día, es una exacción.

Caminas y se ve. Rueda, y no la pueden manchar.

* Matías Dalla Fontana; Santafecino; Licenciado en Psicología; ex Puma; Periodista. Es uno de los encargados de llevar adelante el Proyecto Deporte Solidario.

Fuente: Santa Fe

28 febrero de 2017

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